Cerrar la puerta
Políticos, activistas, abogadas, fiscales, académicos… cada vez más optan por el exilio como única forma de sobrevivir. Y ahora también el periodismo. Con uno de los últimos oficios comprometidos con fiscalizar el poder.
Políticos, activistas, abogadas, fiscales, académicos… cada vez más optan por el exilio como única forma de sobrevivir. Y ahora también el periodismo. Con uno de los últimos oficios comprometidos con fiscalizar el poder.
Lo terrible no son solo las arbitrariedades. O que muchos mueran por ellas. Lo terrible es que la consolidación del autoritarismo traerá más penurias y muerte a este sufrido pueblo. Detener a personas honradas pero liberar a asesinos. Esa es la justicia hoy.
En menos de una semana El Salvador vio los arrestos de empresarios del transporte después de una orden presidencial, y el fallecimiento de uno de ellos; la represión de una protesta pacífica y el uso de esta para tasar impositivamente a las oenegés.
Tres años han pasado desde la aprobación del régimen de excepción en El Salvador. Y si algo ha demostrado este régimen -con su medida de control- es que, mientras el miedo siga siendo más fuerte que la indignación, la brutalidad será la nueva normalidad.
El gobierno ha logrado lo que quería: sembrar miedo. Pero también ha dejado en evidencia su propia fragilidad. Un régimen que necesita silenciar, encarcelar y perseguir a quienes defienden los derechos humanos no es fuerte: es muy débil.
El Salvador es el tercer país a nivel mundial que más retrocesos ha tenido durante la última década en el índice de libertades, respecto a Nicaragua y Túnez.
Líderes comunitarios de Cabañas creen que la instauración del cerco militar en ese departamento busca debilitar su sistema de organización. También sospechan que el Gobierno quiere intimidarlos para que no se movilicen en resistencia a la minería.
La normalización del horror es un cáncer que corroe el alma de una nación. Es hora de despertar, de alzar la voz, de exigir justicia para Juan Castillo y para todas las víctimas del régimen de excepción. Es hora de recuperar la empatía, la solidaridad, la indignación.
Eso es lo que la CIDH aún no se atreve a nombrar con todas sus letras. Que derogar el régimen es derogar no solo la supuesta política de seguridad, sino la garantía de que Bukele y su círculo podrán reprimir y saquear cuanto quieran y por el tiempo que quieran.
Juanita Goebertus es directora de HRW para las Américas y en esta entrevista da detalles de los resultados de su último informe sobre El Salvador. La organización habló con personal de salud que ha atendido a niñas encarceladas con signos de violencia sexual.
Custodios abusaron sexualmente de mujeres salvadoreñas arrestadas durante el régimen de excepción. Un nuevo informe de Cristosal revela las condiciones a las que han sido expuestas las mujeres dentro de las cárceles.
La calma que hoy se respira en El Salvador es menos parecida a la libertad y más a la esperanza de tener a un amo benevolente. Un tirano bueno con los que considera buenos y malo con los que considera malos. Ver, oír y aplaudir.
En este episodio hablamos sobre los primeros dos años del régimen de excepción y sobre cómo ha cambiado la cobertura de la violencia en El Salvador. La jefa de redacción Jessica Ávalos habla con los periodistas Suchit Chávez y César Fagoaga.
Las comunidades 22 de Abril y Las Palmas, que durante años vivieron bajo el control de las pandillas, ahora reciben a vendedores ambulantes que antes no podían ingresar. No todos viven igual los dos años del régimen de excepción.
El Día del Trabajo tuvo muchas exigencias, ademas de los derechos laborales: demandas por sueldos y viviendas dignas; liberación de los detenidos injustamente durante el régimen de excepción; respeto a la Constitución; y financiar a la UES.