El IAIP fichó a un amañador de partidos de la Selección

La institución vigilante de la transparencia en El Salvador contrató como técnico de formación a uno de los ex seleccionados sancionados de por vida por amaños en los partidos de fútbol de la Selección Nacional. Ramón Sánchez, quien enfrentó a una investigación fiscal donde se comprobó que recibió dinero por arreglar partidos de fútbol, fue contratado en una plaza para la que no cumplía los requisitos establecidos por el mismo IAIP.

Ilustración: Victoria Delgado


Ramón Sánchez, uno de los 15 futbolistas suspendidos de por vida por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) por haber amañado partidos en la Selección Nacional de El Salvador, fue fichado por el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP) en la Unidad de Formación, la oficina que da lecciones sobre transparencia. 

Revista Factum confirmó que el señalado por amaños de partidos de fútbol se incorporó a esa institución el 19 de agosto de 2021 con el cargo de técnico de formación. Esa plaza exige cumplir ciertos requerimientos. Por ejemplo, tener una licenciatura en Ciencias Jurídicas, Educación, Comunicación o Sociología; o conocimiento y experiencia en didáctica, técnicas de capacitación, políticas de transparencia, derechos humanos, entre otros. Sánchez, además de haber sido futbolista, es ingeniero industrial. Ha ejercido dos profesiones alejadas de los requisitos establecidos por el mismo IAIP.

Para verificar su experiencia se solicitó todos los currículums de los empleados de la Unidad de Formación del IAIP. En la resolución final, dada 15 días después de la solicitud, el Instituto remitió la información de todos los trabajadores, menos la de Sánchez. Se hizo esta observación a la oficial de Información de dicho ente y la hoja de vida del exfutbolista fue entregada cuatro días después, con la aclaración que el exseleccionado había sido trasladado a la Gerencia Administrativa. 

Ramón Sánchez, en la esquina con camisa rosada, durante una actividad del IAIP.
Foto FACTUM/Cortesía

La Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP) obliga a las instituciones a publicar los procedimientos de selección y contratación del personal. El IAIP, la institución que vigila el cumplimiento de la LAIP, ha incumplido ese requisito de la ley. La última vez que el Instituto actualizó esta información fue el 20 de agosto de 2021, un día después de la contratación de Sánchez, pero no incluyó el concurso público para la plaza del exfutbolista en el documento «procedimientos de selección y contratación de personal»  colgado en el Portal de Transparencia de la institución. 

El presidente del IAIP, Ricardo Gómez, fue quien avaló la contratación. Según el acuerdo de nombramiento, Sánchez fue contratado en agosto “para que apoye en temas formativos de la Unidad de Formación del IAIP”. En el mismo documento, con fecha 19 de agosto, se lee: “se ha constatado la hoja de vida de unos de los postulantes determinando que cumple con los principales requisitos para ocupar el cargo”.

Copia del acuerdo firmado por el presidente del IAIP con el que se contrató a Ramón Sánchez como técnico de formación.

El objetivo de la Unidad de Formación, según el Manual de organización y funciones, es capacitar a cualquier persona sobre transparencia y acceso a la información pública, es decir, enseñar todo lo señalado en la LAIP. Sánchez, cuya conducta profesional fue cuestionada en el pasado por un juez, fue contratado por el IAIP para dar lecciones de transparencia. Por realizar estas labores, un técnico de formación recibe un salario de $1,200.00, según las remuneraciones actualizadas al 12 de noviembre de 2021. 

La familia de Sánchez cobra dos salarios en el Estado: el otro pertenece a su esposa Delmy Ramírez de Sánchez, síndica por el partido Nuevas Ideas en la Alcaldía de San Juan Opico, quien realizó campaña junto a Roberto Alas, el alcalde de ese municipio.

El Centro de Asesoría Legal Anticorrupción (ALAC – FUNDE) solicitó al IAIP información de las convocatorias realizadas para las contrataciones de 2021. En esa documentación se puede constatar que la fecha límite de la postulación para la plaza asignada a Sánchez fue el 17 de agosto de 2021 y que el proceso constó de cuatro participantes. Sin embargo, al intentar visualizar la información de los demás aspirantes en el portal del IAIP aparece el mensaje: oops! No se encontró el recurso.

El IAIP cuenta con un manual de procedimiento, reclutamiento, selección, contratación e inducción del personal, que indica que todo aspirante a una plaza deberá someterse al proceso de reclutamiento y selección definido por el Instituto y, además, debe cumplir con las competencias y los requisitos establecidos en el Manual de Funciones y Descripción de Puestos. En la información entregada por el IAIP no hay rastros del proceso de selección de Sánchez o del concurso en el que supuestamente participaron cuatro aspirantes.

“Los estándares de contratación de los nuevos servidores públicos son el servilismo al partido oficialista y la fidelidad. No evalúan dentro de las capacidades”, señala Graciela Ayala, abogada de ALAC – FUNDE. 

La meritocracia, que consiste en contratar a personas de acuerdo a sus capacidades técnicas, vigoriza el buen funcionamiento en las gestiones públicas y garantiza que las personas trabajando en las instituciones del Estado posean idoneidad para los cargos, según expertos en transparencia. En la actualidad, en opinión de Ayala, esta palabra no está incluida en los estándares para la contratación de funcionarios públicos.

Para la abogada, no ser competente es un acto de corrupción: “cuando una persona tiene conocimiento de no tener las competencias está aceptando robarle al Estado, más si se pudo evitar o desistir, se comete el acto de corrupción como empleado público”, afirma.

La tarjeta roja para Sánchez

El Salvador vivió en 2013 uno de los momentos más adversos en la historia futbolística de la nación. Una afición fiel se volcó en contra de los entonces jugadores de la Selección Nacional, conocida por la afición como La Selecta, por haber realizado amaños en partidos. De los 22 ex seleccionados, 15 fueron sancionados de por vida, entre ellos Ramón Sánchez: sin posibilidad de jugar de manera profesional, tanto nacional como internacionalmente. Esta sanción fue impuesta por la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) y ratificada por la FIFA.

Los exfutbolistas fueron procesados penalmente. Se les atribuyó la comisión de los delitos calificados como Caso Especial de Encubrimiento de Lavado de Dinero, regulado en el artículo 7 de la Ley contra el Lavado de Dinero y Activos y Agrupaciones Ilícitas, previsto en el artículo 345 del Código Penal. En el transcurso de las investigaciones la Fiscalía solicitó al Sistema Financiero los estados de cuenta, movimientos de operaciones activas y pasivas en ese momento vigentes o canceladas, además de cuentas de ahorro y corrientes, préstamos, transferencias cablegráficas, remesas familiares y cualquier transacción realizada por los jugadores. 

Portada del periódico La Prensa Gráfica el día después que Sánchez y otros jugadores fueron sancionados de por vida.
Foto: La Prensa Gráfica

Sánchez, uno de los jugadores que fue llevado a los tribunales, retiró dinero el 4 de enero de 2011 por el arreglo de partidos, según determinó en la investigación la Fiscalía General de la República (FGR).

Los ex seleccionados fueron acusados de arreglar los resultados de los partidos contra Costa Rica, México, Paraguay y Estados Unidos a cambio de dinero. Sin embargo, fueron absueltos, ya que el término “amaño” no se encontraba en el Código Penal y Procesal Penal para el año 2015. El juez Quinto de Instrucción de San Salvador, Ernesto Alfredo Parada, cuestionó la conducta de los futbolistas, pero los exoneró y todo quedó en un reproche verbal: “a mi criterio, ustedes han atacado la dignidad de la patria. Es un hecho que la ley no lo reputa el delito. Queda en el ámbito de la moral y de su conciencia”, les dijo.

En consecuencia, para el año 2016 se reformó el Código Penal y se introdujo como delito el fraude deportivo a través del artículo 218-A, por el cual desde entonces los amaños son castigados con cárcel.

El técnico de las contradicciones

En la documentación inicial que entregó el IAIP, el 30 de noviembre pasado, confirmó la contratación del técnico en la Unidad de Formación, pero en la información remitida cuatro días hábiles después indicó que “la autoridad competente”, es decir el presidente Gómez, había aprobado su traslado a la Gerencia Administrativa, la cual se encarga de los recursos materiales y financieros, además del control interno y administrativo de la institución. Al revisar los requisitos para las plazas administrativas destaca en los requerimientos ser de reconocida conducta ética y moral en lo privado y lo público.  Otro requisito que, según lo que determinó la Fiscalía, no cumple el exfutbolista contratado.

Sánchez plasmó en su hoja de vida tener experiencia laboral en el área de ventas como jefe operativo y expuso que se considera a sí mismo como una persona ordenada, leal y con liderazgo positivo.

Versión pública de la hoja de vida del exfutbolista Ramón Sánchez entregada por el IAIP.

Según el acuerdo de presidencia entregado a esta revista, el ex seleccionado nacional fue contratado como interino en la Unidad de Formación y por cumplir, en opinión de quien lo contrató, los requisitos por su experiencia en áreas afines. Así, Sánchez ingresó al IAIP como “técnico de formación interino con énfasis en apoyo administrativo”. 

Uzziel Medrano, jefe de la Unidad de Formación, dijo algo contrario a lo consignado por el IAIP en la documentación. El pasado 9 de diciembre, consultado por este medio, afirmó que Sánchez “nunca ha pertenecido” a la unidad. Dijo conocerlo porque trabaja en el Instituto y expresó que es parte de la unidad de “servicios generales” del IAIP. También mencionó que solo existen tres técnicos en su unidad, algo diferente a lo que se observa en las remuneraciones, donde, además de la jefatura, están incluidos cuatro empleados de formación.

Uziel Medrano, jefe de la Unidad de Formación del IAIP, durante un conservatorio en la UES.
Foto FACTUM/Natalia Alberto

El IAIP y su nuevo campo de juego

El Instituto de Acceso a la Información Pública cambió desde septiembre de 2020, con el nombramiento de tres comisionados por parte del presidente Nayib Bukele. Una de las comisionadas fue precandidata a diputada del partido Nuevas Ideas. Desde entonces, la institución ha empezado a revertir decisiones importantes, como el caso en el que, con un cambio de criterio, restringió el acceso a los expedientes patrimoniales de los funcionarios.

“El IAIP está bastante servicial a los intereses del Ejecutivo, cuando tendría que ser parte de la contraloría y estar a favor de los ciudadanos y en la fiscalización en el derecho del acceso a la información pública”, considera Ayala.

La institución que debe dar el ejemplo de cumplimiento de la Ley de Acceso a la Información también dejó de publicar las actas de reuniones del pleno desde el 6 de septiembre de 2021. Lo único que continúa siendo público son las audiencias que son transmitidas en Facebook y muestran abiertamente a cada comisionado.

“Los retrocesos que se están dando no solo son el acceso a la información pública, sino que también en su forma de administración, es decir, se está desnaturalizando el mismo Instituto hasta en el sentido administrativo”, señala Ayala, quien cree que el IAIP “está repleto de seguidores del partido oficialista. ¿Podrán decir que hay independencia? claro que no”.

Fachada de las nuevas instalaciones del IAIP, cuyo alquiler es de $20 mil mensuales.
Foto FACTUM/Natalia Alberto

Tiempo después de la contratación de Sánchez, el IAIP cambió de domicilio. Ahora está ubicado en la colonia San Benito, en un edificio de tres niveles en el bulevard del Hipódromo, por el cual la institución paga mensualmente $20,340.00 de arrendamiento.  El precio total desde el 1 de octubre al 31 de diciembre es de $61,020.00. El contrato debe renovarse a partir de 2022, así anualmente por un mínimo de cinco años. 

En el anterior local, ubicado en el edificio Oca Chang, el IAIP  pagaba mensualmente $7,910.00; esto anualmente resultaba en $94,920.00. La mudanza a la colonia San Benito se traduce en un incremento en el gasto de arrendamiento de $149,160.00 por año. 

La Unidad de Formación inició octubre desempeñándose únicamente a través de teletrabajo. A los 15 días de haberse trasladado el IAIP al local en la colonia San Benito aún no permitían la entrada a la ciudadanía en general, o por lo menos a la Unidad de Formación. En una visita hecha por una periodista el 15 de octubre, una empleada expresó que la unidad se encontraba por teletrabajo, ya que no estaban instalados todavía. Dos semanas después dieron la misma información.

Interior de la sala de reuniones de los comisionados del IAIP en el nuevo edificio de $20 mil que alquila la institución.
Foto FACTUM/Natalia Alberto

“Deje su mensaje después del tono”

Para obtener una explicación del comisionado presidente del IAIP sobre la contratación de Sánchez se le buscó en el conversatorio «Desafíos del acceso a la información pública en el combate a la corrupción», realizado el 9 de diciembre. Previo al inicio de la actividad se le explicó al encargado de comunicaciones de la institución la intención de preguntar a Gómez sobre el tema. El comisionado no se presentó, pese a que el comunicado entregado a la prensa asegura su participación en ese evento.

Anteriormente, desde el 30 de noviembre, se había intentado conseguir una entrevista con el presidente del IAIP para hablar del tema. Tras varios intentos se consiguió una cita para este lunes 13 de diciembre.  Pero dos horas antes  de lo acordado fue cancelada por el jefe de comunicaciones de la institución.

El exfutbolista Ramón Sánchez, de pie con camisa rosada, participa en una actividad del IAIP.
Foto FACTUM/cortesía

También se realizaron varios intentos para contactar a Ramón Sánchez y conseguir su versión sobre cómo se convirtió en servidor público, pero no fue posible localizarlo en el IAIP cuando se preguntaba por él, ya que las veces que se llamó y contestaron que no se encontraba en la institución. Tampoco proporcionaron su contacto. La persona que atendió las llamadas telefónicas mencionó que él no cuenta con número ni correo institucional, a pesar de su estancia de aproximadamente cuatro meses en la institución vigilante de la transparencia. Se dejó un recado y el contacto de la periodista para que él correspondiera la llamada. Para verificar que el mensaje y el número le fue entregado se realizó un último intento por contactarlo el pasado 6 de diciembre:

Buenas tardes, Instituto de Acceso a la Información Pública.

Buenas tardes, disculpe ¿me puede comunicar con Ramón Sánchez?

Fíjese que él no está ahorita. Tiene una capacitación.

Le llama Melissa Soriano, ¿le entregó mi número?

Sí, fíjese que sí, pero veo que quizás no le llamo, pero sí, sí le di el dato. 

¿Ahora no lo podré contactar? 

No, fíjese, porque él hasta las 4:00 p.m viene y nosotros nos vamos a las 4:00 p.m

Al cierre de este reportaje no hubo respuesta por parte del exfutbolista y ahora técnico del IAIP.

 

 

 

 

 

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