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Bukele dice que su gobierno no dialogará con la Mara Salvatrucha

El presidente también adelantó una parte de su estrategia de seguridad: propuestas ya mencionadas por los gobiernos pasados, como cortar comunicaciones en las cárceles o fortalecer a la Policía. Consciente de ello, Bukele apeló a la fe para robustecer sus propuestas: «la diferencia es que ahora sí lo vamos a hacer».

Foto/Capres


El presidente salvadoreño Nayib Bukele aseguró este martes 18 de junio que su gobierno no dialogará con la Mara Salvatrucha 13, luego de que esta pandilla pusiera sobre la mesa, en una entrevista con este medio, la oferta de sentarse a dialogar para cesar la violencia en el país. “Yo no he recibido ninguna comunicación de la Mara Salvatrucha para buscar diálogo ni tampoco estamos dispuestos a dialogar con grupos criminales”, aseguró el mandatario en una conferencia de prensa realizada en Casa Presidencial.

A 18 días de haber asumido en su cargo, Bukele aún no ha presentado oficialmente su plan de combate a la delincuencia. El 28 de abril de este año, antes de asumir la presidencia, prometió vía Twitter que el primer día de su mandato presentaría un plan “integral” ya aprobada por el consejo de ministros. Esto no ocurrió.

El Salvador se ha posicionado durante la última década (salvo durante un breve periodo conocido como la tregua) como uno de los países más homicidas del mundo. Para el mes de junio, hasta el día 17, el promedio diario de homicidios era de 7.9 mientras que el promedio diario anual es de 8.8, según datos de la Policía Nacional Civil y Medicina Legal. Este promedio, aunque es levemente menor a los años anteriores (9.2 en 2018 y 10.8 en 2017) sigue manteniendo al país entre los más violentos.

El pasado 27 de mayo, cuatro días antes de la toma de posesión del presidente Bukele, Revista Factum publicó una entrevista con la Mara Salvatrucha 13 (MS13), la estructura criminal más grande del país, en la que un representante de toda la organización dijo que esta tenía la fe puesta en el nuevo presidente. “Tenemos la fe puesta en Dios y en él, que pueda ser el presidente que trate el problema desde la raíz y no con esa política absurda de las medidas extraordinarias, grupos de exterminio y más como querer armar a la gente para matar pandilleros”, dijo el vocero de la pandilla a este medio.

Doce días después de su toma de posesión, y tras el asesinato de cuatro policías, Bukele tuiteó: “Lastimosamente nos arrinconan y solo nos dejan con una opción. Y no es la tregua”. 

El presidente no ha aclarado a qué se refería.

Una investigación periodística de El Faro, basada entre otras fuentes en una investigación fiscal, denunció que Bukele pactó con las pandillas mientras era alcalde de San Salvador para lograr revitalizar el centro histórico de la capital. Bukele nunca se pronunció al respecto.

Ahora el presidente, al igual que lo hizo su predecesor, Sánchez Cerén, ha asegurado que no volverá al esquema de negociar con las pandillas como sí lo hizo el expresidente Mauricio Funes, entre los años 2012 y 2014, en un proceso conocido como «la tregua».

Las nuevas ideas en seguridad son gemelas de las viejas ideas

Aunque no ha presentado oficialmente su plan de combate a las pandillas, el presidente Bukele adelantó algunos detalles de su estrategia durante la conferencia de prensa de este 18 de junio: cortar la comunicación telefónica desde las cárceles hacia las calles, prohibir el flujo de efectivo dentro de las mismas e impedir el ingreso de ilícitos. Además, dijo que golpeará las finanzas de las pandillas, que impedirá que se sigan alimentando de dinero ilícito y que fortalecerá a la Policía Nacional Civil.

Todas esas promesas ya han sido dichas, incluso con más detalles, por gobiernos anteriores.

Sobre cortar la comunicación, el flujo de dinero y el ingreso de ilícitos a las cárceles, el gobierno predecesor al de Bukele, el de Sánchez Cerén, lanzó las llamadas “Medidas Extraordinarias” que, entre otras cosas, suponía obligar a las empresas de telecomunicación a bloquear la señal en las cercanías de los centros penales, prohibir el ingreso incluso de abogados y hasta de organizaciones humanitarias a los penales. Un régimen de encierro que fue calificado de “inhumano” por las Naciones Unidas. 

En cuanto a atacar las finanzas, durante el gobierno pasado se realizaron los tres golpes más grandes a las finanzas de la MS13 en toda la historia del combate a las pandillas en el país. Estas tres operaciones fueron nombradas “Operación Jaque”, “Operación Tecana” y “Operación Cuscatlán”. Las tres fueron realizadas con el apoyo de Estados Unidos y se incautaron millones de dólares en bienes a nombre de supuestos testaferros de la MS13.

Y el gobierno anterior también aseguró durante todo su mandato que fortalecería a la Policía con equipo y condiciones dignas.

¿Cuál es la diferencia? Un periodista de Factum hizo esa pregunta a Bukele y el presidente aseguró que la diferencia entre las promesas de los gobiernos pasados y las del suyo es que “esta vez sí se va a hacer”.

“Cuando tú decís que eso ya se ha dicho antes, sí, (ese punto) te lo doy. Eso ya se ha dicho una y cien veces (…) La diferencia es que ahora sí lo vamos a hacer. Esa es la gran diferencia. Ahora sí se va a hacer. Antes se decía que se hacía, pero realmente se hacía lo contrario”, dijo el mandatario.

Bukele aseguró que el bloqueo de la señal en las cárceles, como lo aseguró el gobierno anterior, no fue efectiva. “Yo dije hace rato que la comunicación desde los penales continuó. La bajan, la suben, la ponen, la quitan. Adrede. Incluso hay unas antenas especiales en las casas alrededor de los penales. Las hemos descubierto”, dijo.

Además, aseguró que la Policía no ha sido fortalecida en realidad. “No sé la Policía de qué país pero la Policía de El Salvador no se ha fortalecido (…) Todo eso son falacias que se han querido vender por intereses o lo que sea, pero ahora sí se va a hacer”, señaló.

Bukele, sin embargo, no es el único presidente que asegura que el gobierno anterior no ha hecho nada en contra de la delincuencia. Uno de los argumentos durante toda la administración de Mauricio Funes (2009-2014) y Salvador Sánchez Cerén (2014-2019) fue que el fenómeno de las pandillas se había fortalecido durante los últimos diez años de gobierno de sus predecesores, es decir, durante las administraciones Saca y Flores, del partido Arena. 

Bukele ha prometido que en los próximos días, ahora sí, presentará al país su propuesta de combate a la delincuencia. Ante las críticas de por qué no lo presentó el primer día, como lo había prometido, Bukele tuiteó el pasado 13 de junio: “Excelente que lo estén esperando. Lo estamos afinando”.

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