Nuevas Ideas logró reabrir un centro de votación

El centro de votación del reparto Santa Marta se quedó sin tinta indeleble y dejó de recibir votantes. Tras pronunciamientos del presidente Bukele, el fiscal general, una explicación del mismo Tribunal Supremo Electoral (TSE), y horas de presión de una turba de Nuevas Ideas, el centro de votación se reabrió. El oficialismo aprovechó para sugerir un intento de fraude. 

Foto FACTUM/Bryan Avelar


—Yo creo que esto nunca se había visto, que a las diez de la noche todavía estén votando – dice un hombre regordete que viste una camisa color cian con una letra «n» blanca en el pecho.

—No, maje. Esta es una mierda inédita – le responde su interlocutor.

Cerca de las diez de la noche del domingo 28 de febrero, dos simpatizantes del partido Nuevas Ideas conversaban frente a la entrada del parque central del reparto Santa Marta II, en el barrio San Jacinto de San Salvador. Al fondo, sonaban vuvuzelas y algunos gritos sueltos: “¡Queremos votar, queremos votar!”, mientras una columna de 45 personas ingresaba al centro de votación instalado en la cancha. Luego de casi cinco horas de intensas protestas, algo pocas veces visto acababa de pasar: un centro de votación reabría después de la hora de cierre oficial de la jornada. 

A las 5:00 de la tarde, el centro de votación cerró dejando a casi 300 personas sin poder votar porque la tinta indeleble, la marca de seguridad para señalar a quien ya votó, se acabó. Un caso atípico que durante toda la jornada de votaciones de este 28 de febrero no fue reportada en ningún otro lugar del país. “A saber qué la hicieron, quizá se la robaron”, decía un simpatizante de Nuevas Ideas en el lugar.

Al cierre oficial de la jornada electoral, las 5:00 p.m., cerca de 500 personas, entre votantes de la Santa Marta y simpatizantes de Nuevas Ideas que llegaron de otras partes, se concentraron frente al centro de votación a protestar con gritos y una batucada, amenazando con tirar los portones si no les permitían ingresar. Ante las presiones, representantes del centro dialogaron con representantes del partido que llegaron al lugar, y casi cinco horas después, el centro reabrió.

Las protestas de los simpatizantes de Nuevas Ideas empezaron aproximadamente a las tres de la tarde, cuando el centro de votación de la Santa Marta dejó de recibir votantes porque se le acabó la tinta indeleble para marcar los dedos de quienes ya habían votado. Aunque quedaban papeletas, los encargados del centro dijeron que la votación quedaba detenida por falta de ese material de seguridad. 

“A las 2:30 de la tarde, las autoridades tomaron la decisión de no dejar entrar a los que estaban haciendo cola porque querían votar con la excusa de que se les había acabado la tinta indeleble. Prometieron traer más, pero llegó la hora de cierre (5:00 p.m.) y la tinta no llegó. Hasta después de la hora de cierre vinieron con unas cajas y dijeron que era tinta, pero ya no era hora de votar”, explicó Francisco Garay, candidato a concejal de San Salvador por Nuevas Ideas, y quien participó de las negociaciones para reapertura.

Al lugar también llegó Carlos Marroquín, director de Tejido Social del gobierno Bukele, quien también formó parte del equipo negociador entre los militantes de Nuevas Ideas y el centro de votación. “No importa por qué partido voten, es un derecho que todos tenemos y no vamos a dejar que nos lo quiten”, decía Marroquín hablando por un megáfono. 

Vía, Twitter, el presidente Nayib Bukele había advertido antes una posible ilegalidad. “No es opcional dejar votar a la gente que llegó a la fila antes de las 5pm, es OBLIGATORIO dejarlos votar. Los que traten de impedirlo están cometiendo un delito electoral en flagrancia y deberán ser arrestados por la @PNCSV”, tuiteó Bukele.

Horas antes, el fiscal general también se refirió al caso de forma general: “Lo justo y lo legal es que las personas que se encontrasen haciendo fila a las 5:00pm se les permita votar. Los fiscales están instruidos a iniciar los procesos penales correspondientes a quienes les obstruyan ejercer su derecho”, tuiteó Raúl Melara. 

La apertura del centro se logró minutos después de que una caravana de vehículos todo terreno llegara con varias decenas de simpatizantes y una batucada que ayudaron a presionar frente al lugar. “Ahorita el objetivo es mantenernos, presionar”, le decía un dirigente a las personas que se mantenían en la columna. 

El equipo negociador, según explicó Marroquín, acordó permitir el ingreso de los votantes cerca de las 9:10 de la noche, inicialmente en grupos de 25, y luego aumentó a 50. En total, según el funcionario, casi 300 personas lograron votar en tiempo extraordinario. 

Poco después de las 9 de la noche, cuando el Tribunal Supremo Electoral dio la primera conferencia con resultados preliminares, la presidenta del Tribunal, Dora Esmeralda Martínez, confirmó la versión sobre la falta de tinta y la decisión del TSE de reabrir el centro y permitir que 200 ciudadanos -no 300, como sostuvo Marroquín- pudieran votar.

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