Octubre que todo lo descubre

Octubre es (o era) famoso por sus vientos. De ahí el famoso dicho. El cambio climático, sin embargo, ha afectado tanto que el dicho ha pasado a ser casi un mito. Pero eso no es lo único que pasa en octubre, al menos no en este octubre.

Este mes de protestas, que no terminarán tanto en el sector salud ni por la falta de FODES, es solo un comienzo de lo que en realidad está ocurriendo. El Estado se ha declarado en «emergencia fiscal», y muchos entendidos en la materia sabían que esto iba a suceder, que solo era cuestión de tiempo, pero que obviamente dependería de la utilización de los recursos.

Antes de seguir quiero dejar claro que no es mi intención defender al FMLN, y parte de esta situación -de octubre de 2016- es culpa de ellos. Sí, es su culpa porque no han sabido manejar muchos fondos, porque las contrataciones han sido masivas, porque hay más impuestos disfrazados y especialmente porque no han terminado con lo que le ha hecho daño a este país por años: la corrupción. Muchas cosas quedaron en promesas, pero también hay que ser objetivos para reconocer que este problema no es de ahorita, no viene solamente de este gobierno; si no que es una serie de decisiones mal tomadas por todos los gobiernos anteriores,  los que parece que tienen muy poca memoria.

¿Por qué lo menciono? Porque, como la mayoría de problemas que suceden en nuestro país, todo se politiza. Lamentablemente estos problemas fiscales ya no tienen más dilatación a no ser que el país se sigua endeudando. Es una realidad, el país tocó fondo porque la piñata llamada Estado no da para más. ¿Es válido que las alcaldías reclamen por el FODES? Sí, pero no es válido que se dé un chantaje respecto al funcionamiento de las mismas. ¿Es válido el reclamo del escalafón del sector salud? Sí, porque es por ley -y lamentablemente en el tiempo que se hizo fue por política y era viable-, y el Estado no puede decir que no a una ley. ¿Es insostenible el actual sistema de pensiones? Sí, pero nadie realiza una verdadera propuesta para solventar.

Con esto y más podemos seguir enumerando muchas cosas; es obvio que a la oposición le conviene este descontento social pero tampoco es válido que sea de una forma descarada y de aprovechar la actual coyuntura para dejar sin recursos al Estado. Es hora de realmente llegar a un acuerdo, no solo con las dos fuerzas mayoritarias, si no con todos los sectores. Porque se puede salir fácilmente de este problema actual con endeudamiento cobrando otros favores o haciendo otras movidas políticas, pero el problema es cuando regrese esta situación fiscal nuevamente. A casi 25 años de los Acuerdos de Paz, solo vemos que muchos resultados fueron en, materia políticam para la integración de una guerrilla, pero en materia económica y de cambios estructurales la situación sigue siendo igual o peor que hace 25 años. Si ahora se puede resolver, por favor resuélvanlo.

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