Entrevista con Apolo (de México): “Hablar tanto de amor está bien, pero también hay otras cosas que tiene el ser humano”

Apolo es una banda mexicana que define su sonido como rock contemporáneo de corte clásico. Cuentan con dos EP y en los últimos años, de sus siete de carrera, han compartido escenario con Omar Rodríguez-López, una de las figuras fundamentales del rock actual, quien también está a cargo de la producción de su primer trabajo de larga duración. Además abrieron el primer concierto de Foo Fighters en México, elegidos por el propio Dave Grohl (ex Nirvana y líder de FF).

El pasado sábado 6 de diciembre tocaron por primera vez en El Salvador. Horas antes pude platicar con ellos, gracias a los amigos del Indie Collective.

Los cuatro miembros de la banda, Iván Almanza (batería), Iván Sotelo “Zurdo” (guitarra), Santiago Villalba (bajo) y Albar Alcantar (voz), respondieron a mis interrogantes en la entrevista que sigue:

Apolo es el dios greco-romano de la música, pero en su sonido también hay mucha expresión que podemos denominar “espacial”, ¿el nombre de la banda es una mezcla de estos dos elementos?

Albar Alcantar (AA): Sí, es una mezcla de eso, porque es además el dios del sol que refleja energía.

Iván Sotelo “Zurdo” (IS): Se buscaba formar una banda que fuera como una propuesta enérgica y salir un poco del letargo de lo cotidiano de las canciones que hablan solamente de amor y así. Apolo, como dice Albar, es el dios del sol y el sol es fuerza y energía.

2014… Ya son siete años de trayectoria, ¿qué han significado para ustedes?

Santiago Villalba (SV): La experiencia sobre todo. La satisfacción de ser una familia, de vivir muchos años juntos. Ya somos como hermanos. La experiencia personal y la experiencia musical que nos han dejado siete años.  Hemos compartido escenario con Dave Grohl, de los Foo Fighters, tuvimos la oportunidad de conocerlo. Conocimos al Chino Moreno, de Deftones. Conocemos a Omar, que es el productor del disco.

Creo que en los siete años nos hemos divertido y por eso seguimos. Cuando dejemos de divertirnos personalmente y colectivamente se va a acabar esto. Empezó como “vamos a hacer algo divertido, vamos a hacer lo más diferente que se pueda, lo que nos guste, algo espontáneo siempre, que sea algo honesto”, cuando se acabe eso se va a acabar Apolo.

Yo lo resumiría en eso, como una familia, en experiencias buenas que nos dan más ganas y pilas para seguir tocando.

Desde Chihuahua, Apolo es una de las bandas que más ha destacado en los últimos años en la escena de rock en México.

Desde Chihuahua, Apolo es una de las bandas que más ha destacado en los últimos años en la escena de rock en México.

¿Qué ha significado para ustedes la relación con Omar Rodríguez-López?

Ivan Almanza (IA): Cuando lo conocimos fue de una manera bien chida, como decimos allá, ¿cómo dicen acá? ¿Bien chiva? Bien chiva. Estábamos tocando en el Caradura que es un lugar ya emblemático del (México) D.F. y Omar estaba en primera fila del concierto y nosotros estábamos medio nerviosos y durante todo el concierto se oía medio feo en esos entonces el Caradura, no tenían el equipo de audio que tienen ahora y todos estábamos muy nerviosos, pero salimos a tocar como siempre, con toda la pila. Después de eso Omar se estuvo en todo el concierto cruzado de brazos y nosotros no sabíamos qué pensar. Después de que pasó el concierto recibimos una llamada y no dice: “Pues les quiero hacer un disco porque me identifico con su historia”.

Le platicamos cómo hemos salido desde nuestro lugar de origen, que es Chihuahua, al D.F (si hablamos en distancias prácticamente sería prácticamente recorrer toda Centroamérica) y fue por nuestros propios medios. En ese entonces no había mucho dinero. Él se identificó con esa historia. Él también tuvo que hacer sacrificios para hacer lo que le gustaba, tuvo que estar en un puesto de hamburguesas, siendo que es vegetariano; tuvo que hacer varios sacrificios de diferentes cosas. Entonces eso fue lo que nos conectó tanto a él como a nosotros. Y ahora que tuvimos la oportunidad de estar dos semanas. Albar y yo fuimos a terminar las voces del nuevo disco que estamos haciendo con él.

Es una relación, no te lo puedo explicar, es como la escuelita, como un aprendizaje bien cabrón, es compartir experiencias y aprendemos mucho, no solo de la música, sino también de la gran persona que él es. Él vivió en México en algún momento, nosotros le ayudamos a mudarse. Cuando se mudó de México a Estados Unidos otra vez no dejó una variedad de equipo. Entonces es una persona que no le importa dar y también nosotros aprendemos de eso y pues eso es lo que nos queda, de que es una gran persona. Al igual que Dave Grohl, pues son personas que ya pisaron todos los escenarios del mundo y ya tocaron con toda la gente del mundo y se mantienen sencillas y eso es lo que los hace grandes.

¿Antes de conocerlo tenían alguna influencia de él, de alguno de sus proyectos, ya sea de The Mars Volta, At The Drive-In o De Facto?

IA: Sobre todo de The Mars Volta, lo habíamos seguido en At The Drive-In y creo que todos también en De Facto, pero The Mars Volta sí fue como la gran banda que nos inspiró. Tenemos muchas influencias de bandas de los setenta, escuchamos de todo, no te digo que solo estamos encasillados en el género del rock. Santi escucha mucha cumbia, salsa, cosas latinas. A mí me gusta el hip hop, me gustan varias cosas, el progresivo, el italiano.

AA: Santi e Ivan tenían una banda antes que se parecía mucho a The Mars Volta, la neta. Pero Zurdo y yo… Bueno sí había escuchado a The Mars Volta, pero no era fan, la neta, no me latía así al cien por ciento, no me había adentrado tanto. Y sí, influyó el hecho de que lo conociéramos para adentrarme más en su música. Ahora ya soy superfan. Ahora que estuvimos allá una noche el vato se puso a tocar temas del “De-Loused in the Comatorium” y del “Frances the Mute” en la guitarra, e Ivan y yo estábamos paralizados viendo un gran evento en su casa, en su alfombra.

Pero bueno, para las personas que llegan a relacionar que tenemos influencias de The Mars Volta, creo que esto no va por ahí, porque las canciones que nosotros hacemos se manufacturaron desde el 2007, ahí no teníamos contacto con Omar. Es raro, yo creo que llegan a relacionarlo porque es rock contemporáneo de corte clásico, eso es lo que nos une con The Mars Volta.

SV: Omar sabe cómo es la gente y sabe como es la gente “hater”, sobre todo, él siempre trata de estar distanciado del proyecto por lo mismo. Porque él dice “la gente va a hablar muchas cosas porque están trabajando conmigo pero no quiero que les quite mérito a lo que están haciendo ustedes”. De hecho nosotros casi no hablamos de eso, la gente nos pregunta, de hecho ni lo mencionamos nunca. Estamos haciendo el disco con él pero, como dice Albar, por las coincidencias musicales que tenemos Omar y nosotros. O sea, cuando estuvimos en su casa vimos sus discos y son discos que escuchamos nosotros. Los clásicos, (Led) Zeppelin, (Black) Sabbath, (Carlos) Santana, progresivo italiano, que es lo que escuchamos nosotros. Como dice Albar, no se parece nada el proyecto de nosotros a The Mars Volta, debe quedar muy claro eso, no nos queremos colgar de eso tampoco y es algo que Omar lo sabe y se está tratando de distanciar y de hacer un disco propio de Apolo.

 ¿Cómo fue conocer a Dave Grohl y abrir el primer concierto de Foo Fighters en México?

IS: Fue algo chido porque para nosotros fue como un “win” porque somos una banda independiente y a pesar de que todo allá en México hay una especie de monopolio referente a la música ya a niveles más grandes. Por alguna manera decirlo, el “mainstream” está todo controlado por OCESA. Fueron de hecho los que llevaron a Foo Fighters y, pues, me imagino que al llevar a Foo Fighters le ofrecieron como su roster de artistas, ¿no? Pero fue algo bien chido por parte de Dave.

Dave es una persona supersencilla y (fue) buena onda que nos haya elegido él personalmente para abrir ese “show”, gracias a una recomendación que le hizo Butch Vig. Él le enseñó nuestra música porque unas semanas antes del concierto con Foo Fighters se presentó en México con Garbage y ahí le dieron discos de todo, entre ellos nuestro “manager” le hizo llegar algunos de nosotros y otras bandas. Él lo escuchó y le dijo a Dave: “Oye, vas a ir a México a tocar, escucha esta banda que toca rock” y a Dave le gustó mucho y nos dijo que quería que tocáramos en el concierto de ellos. No tuvimos apoyo por parte de nadie, el lugar, como quien dice, nos lo dio pero no nos dieron ni transporte ni “backline” ni consola. La consola se la pedimos prestada a The National, el “backline” fue con el mismo “backline” con que ensayamos, mismo que nos dejó Omar, también, la microfonía nos la prestó Shure, el transporte Vans, y pues así se armó.

Al conocerlo fue algo bien chido. Sí nos pusimos bastante contentos. A mí, en lo personal, me gusta muchísimo Nirvana. Dave es tan sencillo que incluso le gusta hablar de eso. Pues estábamos ahí, cotorreando, y le preguntamos por Pat, Pat Smear, que tiene también nuestro respeto por su gran trayectoria en el punk. Y él fue por Pat, y en eso salieron todos los demás y estuvimos alrededor de 20 minutos ahí platicando con toda la banda.

Pasando de esto y entrando en su música, me llamaron la atención algunos títulos de sus canciones, como “Siddhartha” y “El lobo estepario”. ¿Hay mucha influencia de Hermann Hesse al momento de escribir?

AA: “El lobo estepario” es un libro que la verdad todo mundo debería leer, todos. Deberían ponerlo ya de texto de libro de primaria o en secundaria. Imagino que todos tuvimos la oportunidad de leerlo en secundaria, que es cuando uno se está definiendo la personalidad y encontrándose a sí mismo, y puede haber mucha confusión. Es una canción que amerita totalmente para poner en alto el libro. Y la letra habla precisamente de eso.

La canción de “Siddhartha” originalmente se pensó que fuera hermana de “El lobo estepario”, por el libro precisamente de Hermann Hesse. En ese momento empezamos a involucrarnos, no tan profundamente, en el budismo. Tenemos algunas ideologías afines al budismo. No es tampoco una canción de religión, obviamente, pero habla de un bosquejo personal de la conciencia, sobre un descubrimiento de un nuevo ser. Hay un pequeño verso que dice, que está en medio, que dice que todo es una ilusión, que eso trae las bases, por ejemplo, del budismo, que realmente este mundo no es falso pero es ilusión. Lo que está de verdad es cuando uno se logra desprender de la propia conciencia y logra verlo desde afuera. Obviamente el libro “Siddhartha” habla de eso, pero desde este otro punto de vista.

Son canciones hermanas y siempre preguntan si vamos a hacer la de “Demian”. Estaría chingón. Estaría bueno, ya para que fuera la trilogía.

SV: Así como está Hermann Hesse involucrado, hay temas que hablan sobre mitos de las etnias de donde nosotros vivimos. Somos de Chihuahua, al norte del país, México. Tratamos de hacer las cosas más introspectivas, como dice Zurdo. Siempre hemos escuchado la música latinoamericana y la música en español siempre son canciones de amor, siempre “te odio”, “te amo” y “te extraño”. O sea, no está mal, hay bandas que hacen esto y lo hacen muy bien y nos gustan incluso. Pero veíamos esto, ¿cuál es el sentimiento que va más allá del amor? Hay muchas cosas que pasan, no sé, la locura, por ejemplo, que nos gusta mucho escribir sobre la locura; sobre los sueños, que son cosas que son diarias, que son cotidianas pero que la gente a lo mejor no tiene tiempo de pensarlas. Tratamos de ser más introspectivos para nosotros mismos. Las canciones salen de nosotros mismos y haces a la gente pensar y a veces no pensar, también es un buen ejercicio, depende del sentimiento que le imprimas a la canción. Se trata no de rebuscar pero sí de hacerlo de manera diferente a lo que hemos venido escuchando. Hablar tanto de amor está bien, pero también hay otras cosas que tiene el ser humano, que tienen las relaciones humanas, incluso. Tratamos de hacerlo lo más sincero y lo más diferente posible.

AA: Hay una visión en México y el mundo… tienden a dividir la lirica con la música, pero nosotros no la dividimos porque va creciendo a la par. A veces los temas no están definidos hasta que ya estamos grabando la producción final. Pero, por ejemplo, la música se va construyendo desde un principio. Eso sí es como un sistema que manejamos más a menudo que el otro. A veces todo empieza desde la letra, pero todo va halando un conjunto.

Apolo se alista a publicar un nuevo disco.

Apolo se alista a publicar un nuevo disco.

Hay una oleada de bandas latinoamericanas que cantan en inglés. Esto de alguna manera crea una barrera entre el escucha latinoamericano y lo que está consumiendo, ¿por qué ustedes decidieron no ser parte de esta tendencia?

IA: Porque hablamos español, es la razón más simple. Es nuestra lengua, es la manera en que nos comunicamos y es la manera en que decimos más certeramente lo que pensamos y más honestamente. No podemos pretender dar nuestras ideas en otro idioma.

SV: Eso es raro porque donde yo nací, la frontera es pegado. Vivo a 30 minutos del paso a Estados Unidos y todos los que tenían bandas eran en inglés. Y cuando conocí a Zurdo, a Ivan y a Albar fue la idea siempre, “¿por qué no cantamos en español? ¿Cuál es la razón?” Veíamos muchas bandas que cantaban en inglés y no veíamos diferencia en cuanto a cómo la gente los seguía o en cuanto a cómo la gente apreciaba su música. Nos gusta nuestro idioma. Aparte, en vez de Estados Unidos nos venimos al D.F., que nos quedaba más cerca California, Austin, incluso, pero siempre pensamos hacía nuestro idioma.

AA: No es porque no sepamos inglés. Yo sé inglés, no soy superchingón en inglés pero sé entablar una conversación. Ivan también ya estuvo practicando más chido el inglés, el zurdo vivió un tiempo en Kansas, habla bien el inglés. No es eso. Simplemente yo no conozco la composición en inglés, porque nunca me ha nacido escribir en inglés. Lo he hecho, he hecho algunos experimentos, pero más bien para mí sería un reto escribir en inglés. Algún día podríamos hacer una canción en inglés. Estaría chingón. De hecho, sería como un reto para nosotros. Pero fíjate, nosotros lo vemos desde el otro lado. Pero me he topado con otras bandas, por ejemplo Tere, de Le Butcherettes, vivió mucho tiempo en Guadalajara, pero nació en San Francisco y ella me dijo la otra vez: “oye, para mí es muy difícil escribir en español, yo estoy acostumbrada a escribir en inglés, porque es rápido, porque es fluido”. Y yo le dije: “pues a mí se me hace al revés”. Aparte el español es muy rico, tiene muchísimas palabras, puedes decir una misma cosa de muchas diferentes formas y el inglés es muy estrecho. Nada más tiene una forma de decir y ya. Yo creo que eso es lo que les gusta a las bandas latinoamericanas de cantar en inglés, que es como muy concreto, estrecho. No puedo decir que es fácil. No es fácil. Todo tiene su grado de dificultad. Nunca le daríamos la espalda al español.

Ahora cuéntenme de sus dos EP, el homónimo y el “Tercer Solar”.

IA: El primero se publicó en el 2012. Y bueno, son canciones que ya habíamos trabajado en los primeros cuatro años de vida de la banda. Por diferentes cuestiones no pudo ser publicado antes, pero decidimos sacarlo. Luego viene una edición que es el “Tercer Solar”, que incluye el primer EP, viene el segundo EP, que se llama “Tercer Solar”, con canciones viejas y canciones nuevas. ¿Qué quisimos hacer con esto? Pues como dar una de parte de lo que fuimos y una parte de a lo que estamos sonando en estos momentos. Ahora viene el disco que ya es muy diferente a lo que tocamos. Creo que la banda va evolucionando a la par de nosotros, como seres humanos, como músicos, como todo. Es básicamente esto, quisimos reflejar en este “Tercer Solar” todo este material. Incluso trae un DVD en el que vienen todos los videos. Es decirle a toda la gente: “esto es lo que somos, aquí está”.

Se viene nuevo disco producido por Omar Rodríguez-López. ¿Qué podemos esperar? ¿Qué será lo diferente?

SV: La diferencia es que tenemos más años juntos tocando. Estamos un poco más amarrados. Físicamente nos sentimos bien. Estamos en una buena etapa de la banda y estamos tocando diferente. Somos más aplicados en ese sentido. De verdad nunca le dimos forma, porque por circunstancias del destino las cosas se fueron acomodando. Entonces tenemos canciones que ya habíamos hecho. Hicimos algunas nuevas. Hubo una temporada como de tres meses que nos dedicamos a componer y luego paramos. Después de seis meses volvimos a componer. Queremos que suene fuerte en el sentido de la música. Las letras están un poco fuertes. Es algo como cotidiano, como decíamos. Las letras hablan desde un exguerrillero hasta una enfermedad mental. Incluso tenemos ahorita que pensar eso y este viaje nos está sirviendo para concebir lo que estamos haciendo, para ponerle nombre al disco, el arte del disco. Son canciones que suenan muy fuerte. Lo vas a escuchar y te va a dar otro sonido y aparte es importante lo que ha impreso Omar, que nos dejó ser siempre. Él se metió a la producción pero no cambió más que estructuras. Cortó dos canciones, a lo mejor de tiempo, pero nunca dijo “esto no”, más bien fue “háganlo como esté en crudo”. Él fue nada más como a pulir, a decir “esto va a sonar aquí, esto va a sonar acá” o “el sonido es así”, nada más. Creo que suena mucho a todos estos siete años que tenemos y creo que va a sonar a eso. Va a sonar fuerte.

Aquí un video de Apolo, el tema «La Noche»:

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