Emprendedores en tiempos del Covid-19

La palabra emprendedor en la actualidad es más un adjetivo que una profesión en el lenguaje común, pero la era digital ha llevado a cambiar ese término para podérselo aplicar a unas pocas personas que hacen cosas distintas en el diario vivir, que buscan salir del común denominador viviendo su vida como empleados para buscar ser los dueños de sus propios negocios. Son personas acostumbradas a sobrevivir en situaciones adversas, con muchos obstáculos y sacrificios. Son aquellas que su instinto las lleva a identificar oportunidades que otros no ven o dejan pasar, una especie de seres humanos que viven con el riesgo o la incertidumbre de qué viene después, pero con la esperanza y fe de que lograrán sus metas, objetivos y sueños visualizados ante la necesidad o la oportunidad de prevenir la necesidad en un futuro.

Los emprendedores. A ellos los podemos categorizar como aquellas personas que no se detendrán ante cualquier calamidad por salir adelante y no dependen de un salario o de la asistencia caritativa.

La crisis del Covid-19, originada en el año 2019 (de ahí su numeración), ha puesto a temblar al planeta entero. Las grandes potencias económicas están cayendo una a una ante esta pandemia. Las grandes empresas ya están disminuyendo sus operaciones y algunos empleados ya están guardando su cuarentena domiciliaria, sabiendo que los gobiernos obligarán a sus empleadores a remunerar los días en casa. Por lo tanto, saben que el salario no faltará. Han anunciado medidas para no salir de casa, para no preocuparse por compromisos financieros, pero es algo que solo durará unas semanas, porque se trata de una situación que a largo plazo no es sostenible, que golpeará tanto a la economía global como a la local. Empresas millonarias están pronosticando su bancarrota en unos meses si esto sigue así. Por suerte, al estar establecidas legalmente, pueden buscar apoyo de sus gobiernos u otras instituciones que apoyan al sector de Mipymes, dando un panorama un poco alentador, pero dejando en zozobra a los sectores más pequeños o informales.

Existen varios tipos de emprendedores, dependiendo de su rubro, zona geográfica, tiempo establecido o capital disponible, pero en este artículo su clasificación será más general, separándolos por etapa temprana y ya establecidos, dentro de cada una de ellas serán también subclasificados como por necesidad y por oportunidad.

Los emprendedores por necesidad son aquellos que al estar desempleados no encuentran otra salida para llevar el sustento a sus hogares o para ellos mismos que mejor deciden emprender; en cambio, los emprendedores por oportunidad son aquellos que, aun teniendo facilidades o un empleo estable, deciden ser los dueños de sus propios negocios y aventurarse a crear sus propias empresas. Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), en nuestro país el 32.2 por ciento de los salvadoreños son emprendedores; o sea, uno de cada tres adultos en edad laboral es emprendedor, lo que equivale al 72 por ciento de personas en edad productiva en nuestro país. El Salvador aún se considera una economía basada en eficiencia (estas economías son informales y experimentan una migración de las zonas rurales, todavía muy pobladas, a las zonas urbanas, lo que resulta en subempleo y marginalidad), según el informe nacional de Emprendimiento en El Salvador 2014–2015, elaborado por la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN).

Según este informe, de ese 32.2 por ciento de emprendedores en edad laboral, 19.5 por ciento están en etapa temprana y 12.7 por ciento ya se encuentran establecidos. Esto me lleva a la observación de que la mayoría de emprendedores está iniciando o volviendo a intentarlo.

Además, entre ese 19.5 por ciento en etapa temprana, el 13.21 por ciento son por oportunidad y el 6.23 por ciento por necesidad. Es importante conocer estas cifras, ya que la mayoría de los emprendimientos en etapa temprana aún no están registrados como empresas y siguen operando de manera informal. De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR) y la Dirección General de Estadística y Censos (Digestyc), el 74.78 por ciento de empresas a escala nacional no cuentan con registro de IVA, por lo que son clasificadas como informales y mantienen una gran preocupación por el futuro cercano, por la supervivencia de sus negocios en la crisis actual, por comer y poder dormir.

Actualmente vivimos en una de las mayores crisis mundiales de la historia de la humanidad, por lo que el gobierno salvadoreño anunció varias acciones a realizar y restricciones para hacerle frente al coronavirus que cada día se expande más. Hemos sido uno de los últimos países golpeados por casos positivos de este virus, pero las medidas de prevención tomadas inmediatamente dejaron con muchas dudas al sector, por el tema de pagos de créditos, servicios, empleados, etcétera, ya que el permanecer en casa para muchos emprendedores significa no generar ingresos o perder mercadería, peor aun siendo un negocio informal. Por lo que actualmente ha surgido una iniciativa de diferentes emprendedores en el país, abanderados por la Asociación de Emprendedores de El Salvador (Aesal), que busca generar la certeza necesaria para que este sector conozca en realidad cómo serán las medidas del gobierno durante la emergencia y cómo será el apoyo para la reactivación luego de pasada la crisis. Esta es una lucha a la cual estamos acostumbrados y que busca fortalecer la solidaridad entre cada emprendedor de todo el territorio salvadoreño.

Además, de parte del experto en emprendimiento Ernesto Otero se lanzó la iniciativa “Mipyme vs Covid-19”, donde se busca conocer, apoyar y conectar a las micro, pequeñas y medianas empresas.

En esta crisis será fundamental el apoyo entre todos y no dejar abandonado ningún sector, mayormente los sectores que mueven nuestra economía. Sean formales o informales, estos necesitan ayuda en esta emergencia. Para todos los emprendedores en El Salvador, el consejo es sumarse a estas iniciativas, de forma digital, con una participación activa. Ustedes son el sector más dinámico y representativo de la sociedad civil. Las tempestades que han enfrentado los han preparado para hacerle frente a esta situación y salir adelante. Yo como emprendedor también me he sumado a liderar de forma activa. Con un futuro aún incierto, hagamos equipo, motivemos a otros para sumarse y saquemos adelante a nuestro país.


*Caleb Padilla es fundador de la ONG Un Pulmón Más, cofundador de AESAL, CEO de 44 HUB, directivo de Fundación Salvanatura, mentor en Climate Reality Project, Global Shaper, TEDx Speaker, exbecario de Israel, coautor del libro «El país que viene: Horizonte común», ganador del eco-reto del TIC Américas 2016 y Alumni del Young Americas Business Trust.

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