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Calle 43 en el ojo del huracán

Respira el momento. El que sea. El de una noche donde la Revolución del Siglo XXI pareciera pelearse desde el estampado de una camiseta, blandiendo el filo de un hashtag multi-viral… y moviendo el culo.

Bienvenidos a la erupción de Calle 43, al arribo del clímax político de la banda que al abandonar su adolescencia abandonó también la exigencia de una mini falda subida hasta la espalda por la de necesidades superiores, necesidades menos libidinosas, necesidades del colectivo, las de una exigencia social, humana y, por ende, política.

En tarima la banda que visitó la noche del pasado sábado 22 de noviembre a la capital de un país que aglomera la disconformidad sobre la que apunta –con temple– la lupa del mundo.

Ahí estuvo Factum, escuchando el conteo…

… 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43… ¡Justicia!

Bienvenidos a México DF y a un concierto de Calle 13, la banda puertorriqueña que un día antes ganó dos premios Grammy Latino® y aprovechó la ocasión para manifestar su apoyo a las víctimas de los trágicos sucesos ocurridos en Iguala, Guerrero, al oeste de la zona central del país, donde fuerzas policiales y del crimen organizado asesinaron a seis estudiantes normalistas de Ayotzinapa y secuestraron a otros 43 (desaparecidosy presuntamente asesinados de manera salvaje).

Sabiendo eso, no era difícil suponer que la música no sería la invitada principal en el concierto de Calle 13 en México DF. Y tanto no lo fue, que poco pareció importarle el sonido atroz del Palacio de los Deportes a las miles de personas ubicadas en las secciones populares. Bastaba con alcanzar a divisar algún tatuaje de René Cabra (Residente), tardar medio minuto en adivinar qué canción se estaba interpretando y luego tuitear el sentido de pertenencia, el impulso de expresar que se formaba parte de un suceso: un concierto/mitin.  Las revoluciones SXXI arrancan en parranda, se desatan con «Fiesta de locos«, secretan feromonas y liberan a un manto de carne que se menea como gelatina, con 10 mil ojos que acompañan los movimientos de la corista y cantante Ileana Cabra (PG13), mientras ella baila polka… porque ahí se bailaba «como bailan los pobres».

Sin pausas, ni contratiempos, Residente aprovechó para saludar a los fieles asistentes del mitin musical:

¿Cómo estamos México? Estamos contentos por estar de nuevo acá. Ha sido siempre un honor estar aquí… Vamos a hacer este tema que, para mí, es importante lo que dice. Habla sobre todo lo que nosotros, los seres humanos, aguantamos.  Así que brindamos esta noche por ello…

– Residente Calle 13

Y luego del brindis llegó la flauta de «El Aguante«, una de las canciones más promocionadas de «Multi Viral«, el último disco de la banda…      A continuación una de las canciones más inesperadas de la noche: «Un beso de desayuno«, en la que Calle 13 tuvo el gesto de recordar tiempos lejanos (de su segundo disco, «Residente o visitante«, 2007), y con la que de nuevo demostraron que «también escriben temas bonitos». La canción estuvo precedida por el conteo del 1 al 43, una consigna muy común en todas las aglomeraciones populares en el México actual. La energía volvió con «Nadie como tú» y «La cumbia de los aburridos«, y los discursos volvieron para presentar «Adentro«, en la que Residente recogió y lució un par de lentes oscuros que le arrojó alguien del público.

Es muy curioso el espasmo muscular involuntario que a Residente le invade en su brazo derecho cuando se concentra en rapear las interminables rimas de canciones como «Adentro». Pareciera un reptil recién partido y que coletea por encontrar su otra mitad. Curioso también el mensaje y la dedicación con la que Residente presentó «La vuelta al mundo«:

Acá un tema que se lo quiero dedicar a toda esa gente que se pasa la vida sin hacer nada que los apasione. A la gente que no encuentra el tiempo de hacer lo que le gusta. Es importante hacer lo que nos gusta en la vida. A veces tenemos que hacer cosas que no nos gustan, pero no podemos pasarnos la vida haciendo lo que no nos gusta. Tenemos que vivir y disfrutar. Y este tema se lo dedico a todos aquellos que no están disfrutando, que pasan todo el día en su oficina y que no disfrutan de todo el mundo que tenemos a nuestro alrededor.

– Residente Calle 13

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René Cabra (Residente), de Calle 13, durante el concierto ofrecido en México del pasado 22 de Noviembre. Foto cortesía de OCESA.

Luego ocurrió el primer momento clave por el que sería recordado este concierto. La banda invitó al escenario al guitarrista Tom Morello, un músico súper dotado que, con el grupo Rage Against The Machine, llevó un mensaje de rebeldía y conciencia social mucho antes de que lo hiciera Calle 13. Un músico que luego probó también las mieles de la fama mundial con el grupo Audioslave y que –entre otras notables curiosidades– compartió época de estudios en la universidad de Harvard con el actual presidente de los Estados Unidos (Barack Obama). Ese gigante de la música y del activismo estuvo ahí para compartir con Calle 13 dos canciones: «Multi Viral» y «Killing in the Name» (original de RATM). Ésta última, muy propia para no olvidar lo que ahí los había convocado: la denuncia del baño de sangre en Iguala y muchas otra parte de México y el mundo.   Entre ambas canciones ocurrió el segundo momento por el que será recordado el concierto: Residente explicó que, por ser extranjero, no podía manifestar libremente –y en público– su opinión por el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa. Una ley se lo prohibe. Pero aclaró que si él no podía, lo harían los mismos afectados, así que invitó a seis familiares de los 43 estudiantes desaparecidos, quienes elaboraron distintos discursos por más de diez minutos.

A cada pausa, el público les apoyó con el grito de «¡No están solos!«.

Aquí un tuit al respecto:  

Y aquí el audio del discurso completo de los afectados: 

Transformado el concierto en un mitin –con sentimiento lúgubre– fue complicado para Calle 13 volver a contagiar a la asistencia de su fiesta. Lo intentaron –con éxito– a base de canciones bailables como «Atrévete«, «Perseguidos«, «Calma Pueblo» y «La Perla«; pero también con canciones nuevas y de una cadencia más pausada, como «Ojos color sol» (donde se extrañó tanto la voz de Silvio Rodríguez que incluso la banda se equivocó en la ejecución y se vieron forzados a comenzar de nuevo la canción).

Para el final del concierto, la banda se guardó una sorpresa más para el público mexicano: la invitación al escenario de Lila Downs, con quien interpretaron una versión muy emotiva de la canción «Latinoamérica«.

El cierre del concierto llegó con los temas «Muerte en Hawaii», «Respira el momento» y «Vamo’ a portarnos mal», pero el huracán que sacudió a Calle 13 aún no finalizaba, pues en las redes sociales se dio a conocer –y se criticaba duramente– la noticia de que en el concierto se estuvo vendiendo camisetas oficiales de Calle 13 en alusión a la tragedia de Ayotzinapa.

Imagen de las camisetas puestas a la venta en el concierto de Calle 13 en México.

Imagen de las camisetas puestas a la venta en el concierto de Calle 13 en México.

Pronto Residente saldría al paso de la información a través de su red social preferida:

Y luego también los encargados de Live Shows Merch (responsables de la situación) asumieron toda la culpa.

Aquello no fue suficiente para Calle 13 y el día de ayer se dio a conocer que la banda tomará acciones legales contra los responsables de comercializar con la situación de Ayotzinapa.

Puede respirar tranquilo entonces Rubén Blades, ya que él sí alcanzó a adquirir su camiseta.

¿No Rubén? 

Imagen que el célebre músico y político panameño, Rubén Blades, publicó en su cuenta de Facebook.

Imagen que el célebre músico y político panameño, Rubén Blades, publicó en su cuenta de Facebook.

Dale clic aquí para disfrutar de la galería fotográfica del concierto de Calle 13 en México DF. Fotos cortesía de OCESA.

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#Música