Somos de la misma sangre: Technicolor Fabrics

La siguiente entrada fue publicada originalmente en el blog personal de la autora.

 

Hay músicos que te pegan en el alma…

Cualquiera puede ir a mi lado racional o a mi lado emocional, pero para mí, llegar al alma, significa otra cosa… Es todo un proceso. Y es que aquellas bandas o canciones que me llegan al alma tienen un peso, que duele. En serio, hay dolor físico y pesa… Pero es un dolor bueno, como cuando te gusta alguien y te vuelve a ver y sentís una conexión con ello. Ese sentimiento del cual aún no existe un nombre en específico.


Y es que las canciones, al entrar a nuestros cuerpos y sentidos, deciden formar algo más grande que nosotros y que ellas mismas; emprenden vida propia en nuestro mundo, en nuestro cuerpo; llegan a penetrar en temporadas o ciclos de nuestras vidas y se queden alojadas en nuestras memorias y cuerpos, logrando tener vida propia y, muchas veces, autonomía para hacer con nosotros lo que quieran. Nos hacen sentir súper bien o, en otras ocaciones, incitan la melancolía o el amor…

Muchas canciones han pasado por mi vida y se han alojado de manera permanente en mi cuerpo. Hay algunas en las que solo soy una especie de hotel para pasar la noche y que simplemente olvido… Me convierto en una especie de one night stand musical. Sé que no se van a quedar conmigo siempre, razón por la cual no las abono, ni les dedico tiempo. Sin embargo, hay otras que merecen que las interprete, que siembre en ellas sentimiento y emoción Básicamente, me enamoro de ellas; se vuelven parte de mi vida; y estas canciones y estas bandas van desde The National, Washed Out, The HorrorsSiddharthaFuture Island, Carlos Sadness y recientemente… Shook. Sin embargo, con pocas he tenido ese sentimiento como lo tuve con Technicolor Fabrics, una banda originaria de Guadalajara, México.

A Technicolor Fabrics lo conocí por 8 Tracks y posteriormente por Spotify. Realmente me enamoré de (la canción) «Oasis». La dejé entrar en mi vida en un momento de transición y cambios y la escuché… miles de veces, hasta que se hizo pesada y se alojó en mí… en una habitación especial.

Es tanta la memoria que tengo de esta canción que deseaba escucharla tantas veces, al punto en que se encuentra repetida en una de mis playlists. Es como un tesoro tener esto:

Y es que este comportamiento en mis playlist no es usual, pero cuando decido escuchar muchas veces la misma canción, parece que es una indicación de parte de mi cerebro que quiere enamorarse de esa canción… Y grabar memorias y volverla máquina del tiempo.

«Oasis» es tremenda. Para mí, representa muchas cosas:

  • Mi apartamento pasado
  • Los errores que cometí
  • La textura de mis audífonos viejos
  • La primera vez que la escuché en La Femenina
  • Mi anterior trabajo
  • Y las noches de introspección mientras cuestionaba mi vida…

¡Los vídeos mentales galácticos con esta canción! De hecho, no quise contaminarme viendo el vídeo. Y debo confesar que lo vi hasta este año. Tenía miedo de verlos en vivo, de hablarles y de des-enamorarme de la idea que había construido en mi interior.

Pero me alegro que cuando por fin ocurrió —cuando se presentaron en El Salvador— excedieron mis expectativas.

El pasado viernes 24 de Junio, Technicolor Fabrics estuvo en Scenarium. ¿Fue especial? Sí, claro. Pero más allá de eso fue el hecho de poder conectar toda este sentimiento con ellos. Realmente pensé que NUNCA los iba conocer, que El Salvador era demasiado pequeño para que esta banda viniese o que nos tomará en cuenta. Lo bueno es que estaba equivocada. No hay nada mejor que la música llegue más cerca de vos. Así que pude disfrutar, sentir y respirar y compartir con más gente, gritarlas y corearlas… Eso es único. Es como que las canciones de las que te enamoraste llegasen a un punto más alto y tuviesen su clímax.

Escucharlos en vivo fue algo muy bueno. Realmente creo que las canciones se quedan cortas cuando realmente los escuchás en directo y podés contemplar el aura de cada uno de los músicos. Son esos detalles (… si cierran los ojos al cantar o si se emocionan…), detalles que realmente dejan al descubierto su pasión y amor por la música.

Cuando decido conocer una banda, realmente lo hago con cuidado. Me da miedo herir los sentimientos creados alrededor de las canciones a las que mi cabeza ha dado vida. Herirlas podría provocar grandes daños a la memoria de estas y perder mucho.

Pero cuando tienes frases como:

“Se siente que somos de la misma sangre…”

Cuando JP (vocalista) mencionó esto, realmente le di la razón. No solo era la banda, sino que estábamos todos conectados con ellos. Y esto es algo muy peculiar del público salvadoreño. Somos intensos. Nos encanta la música, la vivimos y respiramos. Y claro.. si nos conectamos, seremos uno solo en el escenario. Seremos también parte del show

Soulfa se esta encargando de conectarnos con las propuestas más frescas. Como lo mencioné con Siddhartha, me parece que Soulfa está haciendo una excelente labor para traernos música nueva y Radio Femenina también, por educar a la audiencia de la gran gama de buena música que existe más allá de lo mainstream.

Tuve la oportunidad de hablar con ellos (con la banda) y sentirme totalmente conectada y alineada, que me merezco la doble vida y gozarla. Me agradó el hecho de que estaba bajo la misma sintonía… Es decir, lo que yo había imaginado, es. 

¿Qué si escuche Oasis en vivo?

No. Pero me agrada que no haya pasado. Creo que me quedan más shows por ver y lo disfrutaré cuando pase.

La playlist

El set list. Foto de Carol Monroe.

El set list. Foto de Carol Monroe.

La podés escuchar en este enlace.


Foto destacada tomada del Facebook de Technicolor Fabrics.

 

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#Música