«Extraction»: una forma distinta de narrar la misma historia de siempre

“You drown, not by falling into the river,
but by staying submerged in it.”
Ovi

La recompensa de apostarle a un poco de entretenimiento sin grandes aspiraciones es quedarnos con un buen sabor de boca. «Extraction» es una película de acción que permiten relajar la mente y terminar satisfechos, pues no demanda mucho de los espectadores.

[Alerta Spoiler: la siguiente reseña revela detalles del argumento de la película «Extraction», disponible en Netflix]


Para tiempos difíciles, contenidos sencillos. Visto desde otro lugar, ya tenemos suficiente con toda la desgracia que está sucediendo en distintas partes del mundo –incluyendo nuestro país– como para llenarnos la cabeza de más tensiones y más problemas. Sin embargo, también es probable que optemos por tomarnos un receso del drama y de las historias densas. Pueda que elijamos consumir entretenimiento que quizás no resulta muy significativo, pero que lo hagamos con el propósito de relajarnos a través (del estrés) del cine de acción. La mente de las personas opera de formas extrañas. Y para eso es también el cine.

Hace un poco más de un mes se leía en distintos medios la siguiente afirmación: «’Extraction’ se estrena como el mejor lanzamiento en la historia de Netflix». Y claro, esta es una afirmación que no puede confirmarse cuando cada cinco segundos hay un nuevo ‘mejor estreno’ en esta plataforma. Supongamos, entonces, que los números van siempre en incremento y más ahora, cuando muchos necesitamos contenido para pasar nuestros días en el confinamiento obligatorio.

“Extraction” es una película de acción protagonizada por [Thor] Chris Hemsworth, en el personaje de un mercenario australiano llamado Tyler Rake. Habla de la aventura que vive este cazarrecompensas paramilitar, cuya misión consiste en el rescate del hijo de un ultramafioso hindú, quien fue secuestrado por otro ultramafioso hindú. Como es de esperarse, en el camino, Tyler comenzará una relación significativa con el chavito en cuestión (Ovi Mahajan), ya que relacionará a la figura de este con la de su hijo, quien falleció por una enfermedad hace, varios años atrás.

De entrada, una de las primeras dudas que me asaltaron al encontrarme con esta historia fue:

¿Quién le pone los títulos a estas películas?

Una cosa es decir “Extraction” y otra es “Misión de rescate”, que fue la forma con la que decidieron promover esta película en la Región 4. Una opción que no comunica, ni por asomo, lo emocionante que es el filme. 

Ya establecí que se trata de una película de acción. Repito esta idea porque “Extraction” está construida de una forma muy modesta, en términos de narrativa: no busca descubrir el hilo negro; no presenta ninguna variación en las historias y personajes de acción que ya conocemos; sabemos el final desde un principio; se anticipan los giros de la historia; y todo resulta como el público lo espera. Tampoco pretende construir un personaje, un héroe fuera de serie, como si no se hubiera visto antes. Sin embargo, la película sí logra presentar un protagonista empático y entrañable, vestido de sensibilidad humana, mientras maneja a la perfección todas las armas blancas y de fuego posibles.

«El valor de la película está en cómo contaron cinematográficamente una historia que ya nos sabemos de memoria»

 

Para empezar, en este caso, los mafiosos, los malos del cuento, son hindús. Si hay un territorio en el mundo en donde se puede nombrar una nacionalidad suficientemente neutra y dotarla de cualquier carácter dramático, esa es La India. Visto desde la óptica privilegiada de la industria de entretenimiento de occidente, nadie se ofende en si los narcotraficantes son de este país; como tampoco si fueran rusos, latinos o africanos. No se les asocia directamente con ninguna postura política al respecto, y, sin embargo, no es un recurso narrativo que se haya explotado con recurrencia.

Chris Hemsworth (izquierda) y Randeep Hooda en una de las múltiples escenas de acción de la película «Extraction (2020)». Foto de Jasin Boland/NETFLIX.

Esta película es la opera prima de Sam Hargrave, quien fuera director de acrobacias para varias de las entregas del fenómeno que para el cine de entretenimiento significó «Avengers». Con esto, no es ninguna sorpresa que los productores sean los hermanos Russo, creadores de la exitosa saga de superhéroes para cine. Sabiendo esta información –del director de las coreografías y las acrobacias de acción–, vemos símiles muy interesantes ahora con el control de las cámaras en sus manos.

En la primera parte de la película, Hargrave se lanza a desarrollar un plano secuencia de doce minutos que, además, tampoco está musicalizado. Los personajes de Tyler (el protagonista) y Ovi (el niño secuestrado) son perseguidos por cualquier cantidad de delincuentes armados, policías y militares y se encuentran acorralados en una especie de vecindad. No hay respiro ante tanta acción. Suben, bajan, vienen, van, se desplazan de un cuarto a otro, de un personaje a otro, y llegan al punto en donde los personajes caen de un cuarto piso y seguimos viendo esa acción sin cortes. Esto nos dice que el camarógrafo fue sujeto a arneses y también tomó ese mismo brinco que los actores. El resultado da muestras de la impresionante precisión visual con la que nos cuentan algo que, de tantas películas de acción ya vistas, podría ser trillado.

Probablemente, de este lado del mundo, no nos resulten ni medianamente familiares los rostros de todos los actores de La India. Sin embargo, esta producción está protagonizada por varias celebridades asiáticas como Randeep Hooda, Golshifteh Farahani y Nico Pimparé, cuyas largas trayectorias pertenecen mucho más al escenario de Bollywood y su robusta industria cinematográfica.

La película tiene “eye candy”, tiene coreografías de acción impresionantes, tiene cierta tensión sexual, puntos pivotales de traiciones, simpatía por los personajes, momentos dramáticos muy bien construidos, valores de producción carísimos y altísimos; como también aporta algunos guiños hacia temas sociales en discusión pública, como el empoderamiento femenino y la explotación infantil.

Chris Hemsworth y Rudhraksh Jaiswal en una escena de la película «Extraction (2020)». Foto de Jasin Boland/Netflix.

A pesar de las particularidades que la vuelven interesante, cinematográficamente hablando, «Extraction» cae un poco en el cliché de colorear toda la pantalla de amarillo como si La India fuera toda de esa temperatura y, si bien se entiende que no pretenden innovar audazmente, se agradecería un poco más de elaboración a nivel diálogos.

En cuanto a las actuaciones, Chris Hemsworth todavía no llega a un espacio en donde elogiar su trabajo actoral sea prioritario. No obstante, logra algo muy complicado: desmarcarse efectivamente de su personaje emblemático como Thor. Y le sumaría, además, que hay algunas pistas de un intento por trascender al estereotipo de galán que se ha construido solito. Por otro lado, Rudhraksh Jaiswal (apenas logré escribir su nombre) se enfrasca en la difícil misión de caracterizar al niño secuestrado de la película y lo presenta con una remembranza muy clara al fenómeno de Dev Patel con Slumdog Millionarie: un chiquillo hindú con carisma suficiente para despegar en cualquier momento. Mientras tanto, a David Harbour –a quien conocemos de «Stranger things» por encarnar el “tough love” como Jim Hopper– lo vemos en un plan bien maloso, con un desenlace muy particular. 

La recompensa final de apostarle a un poco de entretenimiento sin grandes aspiraciones a través de «Extraction» es un buen sabor de boca. Es algo así como «»John Wick» meets «Misión Imposible» while meeting «Narcos»». La película es tan emocionante que no se notan sus casi dos horas de duración. Es una clásica película que permiten relajar la mente y terminar satisfechos.

Al final, lo más valioso que aporta es la perspectiva del director y su interesante origen. Así nos damos cuenta de la importancia de las visiones y de los contextos. Si no la hubiera hecho un doble de acción tan experimentado, a lo peor se hubiera quedado como una más del catálogo; sin embargo, en «Extraction» sobresale su manera de contar la misma historia de una forma muy particular y muy distinta. 

Dense chance de relajar la cabeza. Para eso son las películas más taquilleras.

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