El espejismo de las megacárceles
Un planteamiento identifica a los nuevos gobernantes de América Latina: la construcción de megacárceles como herramienta para luchar contra el crimen y la inseguridad. ¿Demagogia o solución?
Un planteamiento identifica a los nuevos gobernantes de América Latina: la construcción de megacárceles como herramienta para luchar contra el crimen y la inseguridad. ¿Demagogia o solución?
El Salvador, con su megacárcel, no ha exhibido justicia, sino una violación sistemática de los derechos humanos. Y los responsables, desde los guardias hasta los oficiales, como Osiris Luna, Villatoro y Bukele, deben rendir cuentas.
¿Y El Salvador? Apenas un mal tercio en todo este juego geopolítico. Su peso diplomático es minúsculo, execrable y denigrante. Bukele, con su fantasía de dictador cool, fue el carcelero de alquiler. Un intermediario en la privatización regional de la tortura.
A partir de ahora, ya no sólo los salvadoreños y salvadoreñas serán víctimas de graves violaciones a sus derechos humanos. A partir de ahora será aplicado como un método exportable, un método cuyas víctimas podrían proceder de cualquier origen.
Jessica Ávalos, Wendy Monterrosa y Daniel Valencia analizaron lo que pasó en el acto de toma de posesión de Bukele. También conversaron del privilegio de conseguir un préstamo… en el Banco Hipotecario, y de la reciente revelación de Voz Pública.
Conversamos con corresponsales de la agencia Efe, Sara Acosta y Rodrigo Sura. Ambos entraron al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel ubicada en Telocuca, parte de la gira que el Gobierno dio a la prensa internacional.