Primeras impresiones de Game of Thrones E01S05

[Alerta spoiler: a continuación hay información referente al primer capítulo de la temporada 5 de Game of Thrones]

El domingo pasado fue el estreno mundial de Game of Thrones, la serie de HBO que sigue causando un gran furor en todo el mundo. Por eso mismo, en Revista Factum les preparamos un especial con las opiniones de seis columnistas salvadoreños, previo a la liberación del primer capítulo de la quinta temporada de la historia que narra los acontecimientos en Westeros.

El domingo por la mañana ya era noticia la filtración de cuatro episodios de la serie, que fueron pirateados y se encontraban a disposición del público de manera ilegal en servicios de torrents.

Así, pues, la serie ni siquiera había sido estrenada oficialmente a través de HBO y ya miles de personas habían visto el capítulo inaugural, y no solo eso, también tres episodios más.

Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar:

Así las cosas, algunos corrieron a descargar ilegalmente los cuatro episodios, mientras otros han decidido esperar a ver un episodio semanal en la plataforma de HBO, que, por cierto, recibió un duro golpe con este caso, debido a que días previos al estreno de Game of Thrones habían sacado al mercado el servicio HBO Now, para ver toda la programación de la cadena en streaming a un precio de 15 dólares al mes.

En Factum hemos decidido esperar a ver un episodio semanal. Decidimos también realizar una crítica del primer episodio de la quinta temporada. Héctor Silva Ávalos y Orus Villacorta, co-editores de esta revista digital, han seguido el desarrollo de la serie y, además de publicar cada uno de ellos un texto en el Especial de Game of Thrones, comparten ahora sus opiniones de lo apreciado en el Capítulo 1, Temporada 5 (E01S05), de esta gran serie de televisión.

A continuación sus impresiones…

El poder del gesto

(por Héctor Silva Ávalos)

Se dio lo que se venía. El estreno de la quinta temporada. Con él, como apuntábamos el domingo en Factum, llegó el consuelo para los miles de obsesos por esta serie televisiva. Es solo un capítulo, muy apetecido por lo que tuvo de evento inaugural de una temporada que se pinta clave para la trama última de estas historias de reyes crueles y reinas calculadoras.

Y fue, ese capítulo, un trámite respecto a la trama mayor; digamos que sirvió para dar las líneas temáticas clave de la temporada y pistas sobre sus protagonistas. Pero también fue, como ha sido este serial en sus mejores momentos, otra muestra de lo que puede la televisión cuando hay buenos actores, capaces de llevar cargas dramáticas adosadas a personajes que no son, desde el papel, fáciles de interpretar.

Hubo, en The wars to come, que así se llama el capítulo, tres momentos de factura fina. Uno por la relevancia de su lingüística audiovisual, y otros dos por las buenas actuaciones.

La quinta temporada de Game of Thrones empieza con un flashback: dos adolescentes, rubia la líder, pelo negro la que la sigue, se aventuran en un bosque para visitar a una bruja. Antes de llegar a la cabaña de la hechicera, el guión técnico, hecho imágenes, nos deja entender que este es un lugar putrefacto y peligroso; a través de un montaje visual que alterna encuadres de los pies de las jóvenes navegando sobre el lodo, aderezados con sonidos de insectos que zumban sin parar, todo aquí, se ve –que no huele a– podrido.

El capítulo inicia con el flashback en el que vemos a Cersei Lannister cuando era apenas una niña.

El capítulo inicia con el flashback en el que vemos a Cersei Lannister cuando era apenas una niña.

Resulta que la rubia es Cersei Lannister, la reina sola, la arpía máxima, que de niña visita a la bruja para conocer su futuro: “No te gustarán las respuestas”, advierte la adivina… y la cámara corta a un plano cortísimo de Lena Heady, la actriz que ha interpretado a Cersei adulta desde la temporada uno.

Es, esa, una escena bien lograda, en lo visual y en lo narrativo: en pocos minutos, con recursos sencillos pero bien utilizados, nos habla de una de las almas más atormentadas de esta historia de almas atormentadas.

El segundo momento también es de Cersei, digamos que la reina mala: las secuencias en las que la actriz Heady resuelve su entrada a la historia con gestos que sirven bien para mostrar a la cámara el hartazgo infinito del mundo, el odio absoluto al resto de la humanidad, pero también la tristeza que le da saberse dueña de nada, solo de un poder frágil, acosado. Cersei ríe con maestría, se emborracha con maestría, le escupe al mundo con maestría.

El tercer momento vuelve a ser, cómo no, para Peter Dinklage, el actor que interpreta a Tyrion Lannister, uno de los personajes mejor confeccionados en los libros originales, pero también en los guiones de la serie. Hoy, el hijo menor de los Lannister, el enano, está llamado, se ve, a jugar un papel importante en la historia: tras matar al único ser por el que parecía tener algún cariño, una prostituta que lo traicionó, y luego clavar una flecha a su padre mientras este cagaba, Tyrion aparece hoy llamado a buscar un destino mayor –salvar al reino según se ve–; se prepara, entonces, para la redención, para resurgir literalmente de la caja apestosa en la que se escapó del reino familiar.

Tyrion se entrega al vino tras la depresión que causaron los eventos con los que finalizó la temporada IV.

Tyrion se entrega al vino tras la depresión que le causaron los eventos con los que finalizó la temporada IV.

Tyrion aparece frente a nosotros empequeñecido como nunca lo hemos visto: cubierto por su vómito y sus excrementos, borracho, desaliñado… Pero aun así, Peter Dinklage, nos lo da con ese dejo de arrogancia que le conocemos desde siempre.

Parece que habrá, aquí, un paso más en lo que toca a las buenas actuaciones. Todo lo demás está por verse. Aún es pronto.

 El rey del spoiler

(por Orus Villacorta)

Como en el boxeo, el primer episodio de la quinta temporada de Game of Thrones fue de tanteo, de acomodamiento, como dos pugilistas que se estudian y amenazan desatar su estrategia.

Para un entendimiento básico de lo que debemos esperar en los próximos meses no era necesario leer los libros de Canción de Hielo y Fuego. Bastaba ponerle un poco de atención a los trailers liberados por HBO para entender el sentido del curso de las cosas. Ahí veíamos a Tyrion mirando al cielo, absorto por el vuelo de Drogon. Así que no debía sorprendernos demasiado que «el medio hombre» esté destinado a encontrarse con Daenerys Targaryen en esta nueva temporada. Los peores spoilers del mundo no somos los lectores de los libros. Es la misma HBO. Y la menor de las sorpresas es la de  encontrar de nuevo a Cersei Lannister destilando veneno por su hermanito menor, aunque sí debemos agradecer la inclusión de la escena inicial del capítulo, porque ayuda a entender (aunque no con claridad) porqué esa cougar rubia detesta enfermizamente a Margaery Tyrell (aunque los productores hayan decidido guardarse parte de la profecía y que ayudaría a comprender porqué Cersei siempre despreció con odio jarocho a Tyrion).

La escena presenta ese encuentro remoto con «Maggy La Rana», zarrapastrosa  «maegi» que dicta el destino de una jovencita Cersei, prometida entonces del joven príncipe Rhaegar Targaryen.

Sí, nos llega el dato de que aún de infante, Cersei siempre fue una bitch altanera. Ya lo intuíamos. Pero quizás –y si liberamos al máximo nuestra tolerancia– comprenderemos los motivos de la hija del recién fallecido Lord Tywin. En pantalla no vimos por completo la profecía de la «maegi», pero sí lo más esencial de este temor interno que siempre ha llevado Cersei y que George R.R. Martin nos relató en «Festín de cuervos», el cuarto libro de la saga.

Es el problema de la televisión: que ahí no podemos leerle el pensamiento a los personajes.

Si todo este tiempo has creído que el corazón de Cersei ya no podría ser más amargo, entonces has sido un completo Jon Snow.

No sabes nada.

Game of Thrones mantiene el erotismo que caracteriza a muchas producciones de HBO.

Game of Thrones mantiene el erotismo que caracteriza a muchas producciones de HBO.

De la conversación entre Tyrion y Varys, lo más rescatable es la pregunta que lanza «el gnomo»:

No creerás que sigo siendo un Lord. ¿Acaso eres un Lord si has matado a tu propio padre?

Detalle que nos hace caer en la cuenta de que debemos comenzar a pensar en un Tyrion que ya no contará con el poder (ni el dinero) de su apellido. Ya solo le queda su astucia. ¿Será suficiente para enfrentar lo que Varys definió como «La guerra que vendrá»?

Por otra parte, HBO sigue siendo HBO y los episodios siguen  estando cargados de escenas sexuales y desnudos que quizás no son tan urgentes para el contexto de la historia. ¿Y para qué lo vamos a negar? Nos gusta así y ellos lo saben. Tienen conciencia del rating que genera.

Sex sells

Vimos en esta oportunidad la visita a un prostíbulo de Meeren de parte de un guerrero Inmaculado, Rata Blanca (sí, como la banda argentina), y que termina siendo asesinado brutalmente; vimos a Ser Loras Tyrell en su enésima escena homosexual, pero esta vez (y para sumarle más morbo) su hermana le sorprende y le observa; y también vimos a Daenerys Targaryen compartiendo el mismo lecho de Daario Naharis.

Todo en un solo episodio.

Interesante es la solución al problema que desde los libros plantea ¿la muerte? de Mance Ryder. Los guionistas de la versión televisiva optaron por apegarse a lo que en apariencia ocurre en la versión literaria: la sentencia de Stannis a que «El rey más allá del muro» muriera en las brasas del Señor de La Luz. Mantienen la piedad de Jon Snow al respecto y ya veremos cómo solucionarán luego algunos conflictos del guión que podrían venir en el futuro.

Comenzamos a ver, además, la nueva personalidad (más oscura, más realista, más sensata) que Sansa Stark ha adopatado al lado de Petyr Baelish. Pero quizás lo más importante del guión es el desarrollo de los enormes problemas que Daenerys Targaryen enfrenta para controlar a sus hijos. Ella entiende bien que una Madre de Dragones encarcelados no prevalecerá. Contemplamos aquí las dificultades de un personaje destinado a liderar y sus remordimientos (que no por casualidad le corresponden a una mujer que debe lidiar con mundo brutal y salvaje) por los daños colaterales que Drogon, Rhaegal y Viserion deberán causar.

HBO casi nos lo ha contado todo. Podría decir que ya tenemos el qué.

La gracia estará en esos detalles del cómo, el cuándo y el porqué

 

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