Día 19: Lunes de caos, hambre y desinformación frente a los CENADE

El del 30 de marzo fue uno de los días que definirá a uno de los puntos más delicados en la bitácora que narra los sucesos de la crisis provocada por la pandemia del COVID-19 en El Salvador. La falta de planificación de parte del gobierno de la república en la entrega del apoyo económico de $300 dólares –prometido a familias afectadas por la cuarentena– hizo que una gran cantidad de personas llegara a los Centros de Atención por Demanda del Ministerio de Economía (Cenade) y a distintas sucursales bancarias, aumentando así el riesgo de contagio de coronavirus en la población. La falta de una solución eficiente, además, desencadenó un día caótico.

Foto FACTUM/Salvador Meléndez


Lunes 30 de marzo de 2020.

Durante diez días, el presidente Nayib Bukele y los funcionarios del Ejecutivo repitieron que el éxito en la prevención de contagios del Coronavirus 2019 en el país había sido gracias a sus centros de contención y a la cuarentena preventiva. El lunes, dos días después de que se dieran visos de qué pasaría si no se entregaban el apoyo de $300 dólares prometido a grupos familiares de población vulnerable, el Ejecutivo no tomó precauciones y la improvisación le pasó factura a dos cosas sustanciales:

  • A la cuarentena preventiva
  • A la imagen de la presidencia a la hora de afrontar un desafío operativo en el que ella misma se enfrascó

Al mediodía del lunes, el Colegio Médico de El Salvador había sentado postura al respecto del descontrol vivido en este 30 de marzo: “Probablemente esto haga que el virus circule más y los casos se incrementen. Ahora, más que nunca, se necesita que se hagan pruebas centinelas”, dio el presidente de la gremial, Milton Brizuela, a El Diario de Hoy.

La siguiente es la narración de los sucesos del día, desde comienzos de la mañana hasta avanzada la tarde:


6:57 a.m. Tal y como pasó el sábado anterior, desde horas de la madrugada, distintas personas no obtuvieron respuesta en la página web habilitada por el Ejecutivo para consultar si una familia era o no beneficiaria del apoyo económico del Estado. Otras ni siquiera tenían la información necesaria para seguir ese procedimiento. Entonces, muchas de ellas acudieron a los Cenades, mientras que otros fueron a sucursales bancarias para intentar obtener el dinero.

La mayor parte de esta gente tomó una de los dos salidas que el presidente planteó el domingo por la noche, en el caso de que nadie del grupo familiar fuera elegido como beneficiado del apoyo económico. De ser ese el caso, Nayib Bukele informó que podían hacer su reclamo desde la página web o en los Cenade. Muchos, tomándole la palabra, decidieron acudir a los Cenade.

Las cosas empezaban a salirse de control en los Cenades, mientras la ministra de economía, María Luis Hayem, todavía tenía esperanza de que la situación fuera manejable. En la entrevista matutina de canal 12 aseguró que esperaba que el tiempo de atención por persona no sería de más de tres minutos. “El flujo de personas va a ser tan rápido que esperamos no hay aglomeración en los Cenade”, dijo.


7:22 a.m. Casi media hora  después, el ministro de la Defensa Nacional, René Francys Monroy, en la entrevista matutina de canal 21, veía en vivo imágenes del Cenade de San Salvador –ubicado en las cercanías de la Alameda Roosevelt– en donde se mostraba una alarmante aglomeración de personas. La fila se extendía por varias cuadras, desde la 37 avenida  norte.

Según el ministro Monroy, el protocolo de asignación de la ayuda económica era claro y lo que pasó, a su juicio, era que existía “ansiedad de las personas que salen a arriesgarse innecesariamente”, por lo que giraría órdenes al Estado Mayor Conjunto de reforzar esos sectores para evitar que la gente no irrespetara  el distanciamiento social.


7:58 a.m. En algunos Centros, las cosas se salieron de control. En Unicentro, Soyapango, por ejemplo, para evitar el ingreso de personas, un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) roció gas pimienta a los solicitantes.


8:45 a.m. La reacción del presidente tardaría una hora. Entonces, Bukele reconoció que los Cenades estaban “demasiado llenos”, que “las aglomeraciones de persona eran un riesgo de contagio” y que “por la salud de la población, decidió CERRARLOS”; también recordó que no importaba si la gente llegó temprano o no a hacer sus reclamos, porque la lista de beneficiarios se actualizaría hasta el sábado próximo”.

En otras palabras: quien no esté en la lista sería incluido, en todo caso, hasta el sábado 4 de abril, con lo cual no tendrá su apoyo económico sino hasta la próxima semana.

Bukele recalcó que para evitar aglomeraciones, los reclamos se podían hacer en línea, desde cualquier celular con internet, incluso sí este era prestado, pero que en todo caso, de no poder hacerlo, se habilitaría una línea telefónica para ello. “Podrás realizar tu reclamo llamando gratis al número que se dará a conocer al mediodía”, comunicó el presidente.

Para entonces la gente seguía en la calle:


10:27 a.m. Casi dos horas después, la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia republicó en su cuenta oficial las órdenes del presidente, recordando que el cierre de los Cenades era “para proteger la vida de los salvadoreños” y que futuros reclamos también se podrían hacer llamando gratis a un número telefónico que se daría a conocer al medio día. Al finalizar la jornada del día, el número seguía sin ser público.


11:30 a.m. Una hora después, desde su cuenta oficial de Twitter, Casa Presidencial reconoció veladamente que se habían cometido algunos errores: “Estamos aprendiendo en el camino sobre cómo afrontar el #COVID19”, dijeron. Reiteraron, además, que se cerraban los Cenades  y solicitaban a la gente retirarse.


2:32 p.m. Ya por la tarde, el presidente Bukele hizo catarsis –referencias divinas incluidas– de nuevo a través de una de sus redes sociales. Esta vez eligió Facebook para sentar posición: “Hemos cometido errores, demasiados. Hemos tratado de hacer lo mejor y hemos fallado”, publicó.


3:50 p.m. El Colegio Médico no se guardó nada: “Lamentamos que gracias a este mecanismo improvisado se haya roto la cuarentena domiciliar que en su mayoría ha cumplido el pueblo salvadoreño, hecho que ha puesto en riesgo a nuestro país”. Para la gremial de médicos era necesaria una corrección inmediata al mecanismo de consulta y entrega del bono porque, por lo visto fuera de los Centros, el sector de la población que salió a la calle “evidentemente está sufriendo necesidad y hambre”.


5:56 p.mBukele, entonces, volvió a su red social más recurrida (su cuenta de Twitter) y trató de restarle importancia a los hechos:


9:30 p.m. Por la noche, y a pesar de la gravedad de lo ocurrido durante el día, el presidente de la república decidió no ofrecer, de su parte, una conferencia de prensa o cadena nacional para dirigirse a la nación, a diferencia de lo que había acostumbrado en situaciones de relevancia nacional a lo largo de las última semanas. Fue, entonces, el Ministro de Trabajo, Rolando Castro, quien encabezó una conferencia de prensa en la que comunicó que tiene información de la existencia de intereses políticos opositores que buscaron movilizar gente para desprestigiar al gobierno. «Hubieron (sic) alcaldes que financiaron y propusieron transporte para hacer movilizaciones, vimos acciones de intentos de saqueos en algunos establecimientos comerciales y vimos agrupaciones de personas conocidas como activistas de diferentes partidos», expresó el ministro, quien además informó que estarían vigilantes a si esos hechos se repiten a través de marchas o manifestaciones en días posteriores. Durante la conferencia de prensa nunca se aportó evidencia de las acusaciones que Castro lanzó en su conferencia.


 

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