Javier Simán: «Estamos de acuerdo con que se cobre por el agua, pero que no sea un cobro que destruya a la industria»

935 Vistas |  Like

A propósito de la crisis de agua en El Salvador, Revista Factum entrevistó a Javier Simán, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), quien expuso su perspectiva como empresario y la postura que tiene la empresa privada frente a una nueva ley de agua y ante la necesidad de conformación de la junta directiva del nuevo ente rector, una institución que aún no ve la luz, pese a tener años de discusión.


Uno de los puntos de discordia para la aprobación de una ley general de aguas ha sido la conformación del ente que regulará el sector hídrico. El movimiento social rechaza la participación de la empresa privada y los privados rechazan que el nuevo regulador sea controlado desde el Ejecutivo. Le preguntamos a Javier Simán, presidente de la  Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), si el sector privado está dispuesto a ceder y a aceptar que el sector público controle el nuevo ente rector. Y la respuesta fue tajante: no. Porque, en su opinión, el Ejecutivo ha demostrado ser ineficiente en la gestión de trámites, y puede actuar arbitrariamente. Por eso sugieren la participación de los privados, del sector académico y del sindical.

“Si va a tener un ente regulado conformado por cinco ministros, para eso mejor haga un ministerio del agua”, dice Simán, quien asegura que tampoco pretenden ser juez y parte en el ente contralor. “No vamos a ir a poner a un empresario que tenga conflicto de intereses”, asegura.

El empresario señala que cree que se está discutiendo una ley de carácter punitivo, la cual, a su juicio, busca «castigar» al cobrar por cada gota de agua que se utiliza.  Y para él, más que «castigar» al que ocupa el agua, se debe aprovechar el agua lluvia que está subutilizada. “Si usted a la agricultura le empieza a cobrar el agua, va a matar la agricultura”, señala.

El presidente de la ANEP asegura que no se están oponiendo a nuevos cobros. “Estamos de acuerdo con que se cobre por el agua, pero tiene que ser un cobro que no destruya la industria”, sostiene, y dice que a los privados sí les interesa una ley, pero una que «balancee los intereses de todos».

Para él, el tema no ha avanzado porque se ha politizado, y porque solo se habla de este en campaña electoral. Niega que, a pesar de que empresarios de los tres de los principales rubros interesados en el tema (construcción, azucareros y empresas de bebidas embotelladas) han sido financistas de partidos políticos, tengan injerencia en la agenda de la discusión de los políticos.

“Le propongo que no piensen que solo los grandes empresarios explotan el agua. Los pequeños agricultores utilizan agua para sus cultivos. Dígales que les va a cobrar y va a encontrar mucha resistencia. Puede tener miles y miles de agricultores que consumen más agua que una industria”, matiza.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

1 Responses to “Javier Simán: «Estamos de acuerdo con que se cobre por el agua, pero que no sea un cobro que destruya a la industria»”

  • Jesica, la opinión del presidente de ANEP, es realmente débil en términos técnicos, administrativos y básicamente mercantilista. Lástima que la entrevista no manejo datos para confrontar esos argumentos, no hubo un sólo dato para contrastar la información que expresa el entrevistado……, para un pequeño detalle, simplemente los 1800 mm – año, en primer lugar no es exacta, son absolutamente desiguales los valores en diferentes partes del territorios, y mucho depende del tipo de invierno que se tenga, segundo, la cantidad de agua que se extrae, con toda seguridad excede el volumen que se infiltra, lo que se está es consumiendo las reservas generadas en cientos o talvez miles de años en donde la población era mucho menor y la dotación (para consumo) era sencillamente una pequeña parte de la actual, tercero la industria al no pagar el valor del agua seguro no la usa eficientemente, tampoco hay un abordaje sobre las áreas de infiltración que son temas centrales para la sostenibilidad, la solución de los pozos de infiltración (sin mantenimiento) son absolutamente irrelevante, en un par de años están azolvados por efectos de las partículas de arcilla que arrastra. Adicionalmente, la contaminación de la industria para el agua vertida, se mide en equivalentes de personas(decenas / centenas), eso quiere decir que producto del proceso industrial la calidad del agua se deteriora….un ejemplo de este impacto lo tiene en la industria aceitera, que descarga (o descargó en épocas anteriores )agua con varios grados centígrados arriba de lo que podría ser la temperatura normal del recurso, y que aunque pareciera inocua, es brutal, porque se acaba el oxígeno del cuerpo de agua donde la vierte, y la vida (vegetal y animal) desaparece en varios kilómetros del recorrido, hasta que el agua recupera su temperatura y por consiguiente tiene el oxígeno del caso para sostener la vida. Es decir el tratamiento para enfriar el agua antes de su vertido, debería corresponderle al usuario que seguramente aumentaría sus costos, pero eso es pequeño, muy pequeño, para los daños ambientales brutales que genera el no hacerlo y no son reconocidos como un daño para toda la población…..en fin el tema es enorme, recomiendo que lo aborde con apoyo de profesionales que conozca del tema y QUE MANEJEN DATOS REALES no conjeturas.