Incertidumbre en el Hospital Saldaña por falta de información oportuna

El Gobierno de El Salvador ha violado la ley de deberes y derechos de los pacientes al no entregar por escrito ni notificarles formalmente a los encuarentenados los resultados de la prueba de PCR para Covid-19.

Foto FACTUM/Bryan Avelar


Un grupo de pacientes internados en el Hospital Nacional General de Neumología y Medicina Familiar «Dr. José Antonio Saldaña», en Los Planes de Renderos, se organizó la noche de este miércoles 1 de abril con la intención de abandonar el lugar en medio de la cuarentena domiciliaria obligatoria, que lleva 12 días, y de la emergencia nacional vigente, que suma 22 días. 

Quieren irse del hospital porque tienen miedo a contagiarse debido a que las autoridades decidieron mezclar en un mismo espacio a personas ingresadas con presunto diagnóstico confirmado de coronavirus junto a otros pacientes a los que no les han dado los resultados de las pruebas de PCR para detectar o descartar el virus en su organismo. Los internos optaron por quedarse hospitalizados, luego de que un autobús con agentes de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), división de la PCN especialista en disolver manifestaciones, se estacionó en los jardines internos del hospital público. La presión generada por un video en el que explicaban su denuncia derivó en un traslado ocurrido el día jueves, un traslado que movilizó a los pacientes positivos al área quirúrgica del hospital.

El miedo escaló de intensidad cuando al interior del hospital Saldaña falleció una persona que, según la información oficial, dio positivo de una prueba de COVID-19 realizada en condiciones inciertas, y cuyo resultado se manejó de forma poco transparente, sino hasta que el interno había fallecido. Dicho paciente fue sometido a dos pruebas de COVID-19. En la primera tuvo un resultado negativo. Sin embargo, una vez fallecido fue diagnosticado como positivo de coronavirus, luego de ser sometido a una segunda prueba.

El Ministerio de Salud no ha explicado porqué le realizaron dos pruebas. Como tampoco ha quedado claro si las pruebas dan la confianza de ser certeras o si, en el caso del fallecido, se infectó, en realidad, en el hospital Saldaña, una posibilidad que llena de mucha preocupación a otras personas que convivieron con él mientras estuvo internado.

Según lo expresado por los pacientes, la falta de información de sus cuadros clínicos les genera dudas y desesperación, una incertidumbre que Factum ha confirmado que también le ocurre a los encuarentenados que están confinados en los 96 centros de contención habilitados a escala nacional. Al momento, 4 mil 276 personas están aisladas en los albergues. Varias personas ingresadas en el Saldaña han sufrido shock nerviosos porque no han obtenido los resultados de sus pruebas y, ante la desinformación, no saben si durante la cuarentena convivieron con el paciente de 89 años que murió por coronavirus. Ese deceso se convirtió en el primer caso “autóctono”. Es decir, un contagiado de COVID-19 que no llegó importado ni estuvo en contacto directo con otra persona que procediera del exterior.

Desesperados ante la falta de respuesta del personal de salud asignado en el Saldaña denunciaron a través de un video, difundido en las redes sociales de Revista Factum, que los pacientes positivos a Covid-19 compartían espacio físico en el mismo pabellón de Ginecología con las personas que dieron negativo al nuevo virus en las pruebas de PCR. También denunciaron que ayer fueron ingresados seis pacientes positivos. Al momento, y según cifras oficiales compartidas por el Ministerio de Salud, suman 41 casos confirmados en el país y diez sospechosos.

«No nos dan una respuesta clara sobre el número de pruebas realizadas. Nos dijeron que solo nos iban a avisar si éramos positivos, sino no nos iban a decir nada», explicó una paciente internada en el Saldaña, quien pidió no ser identificada, por motivos de seguridad.

Tras la publicación del video, el personal de salud llegó hasta el pabellón para tomarles la temperatura y trasladar a los seis pacientes con diagnóstico positivo de COVID-19 al pabellón de Cirugía del Saldaña. 

Un bus de la Policía Nacional Civil estacionado afuera del hospital Saldaña. La noche del miércoles 1 de abril, un grupo de agentes de la UMO ingresó al jardín del hospital, momentos después de que un grupo de pacientes hiciera público su descontento ante la incertidumbre que vivían en esos momentos.
Foto FACTUM/Bryan Avelar.

La UMO acudió al lugar

Un agente de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) que resguardaba la entrada del hospital Saldaña confirmó a Factum que, cerca de las 11:00 de la noche, un grupo de dichos elementos ingresó a tomar el control de las instalaciones del hospital, luego de que se les notificara de la existencia de un rumor acerca de que un grupo de pacientes a quienes se les realizaría la prueba PCR para COVID-19 intentarían huir del hospital.

Este rumor, según el agente, se dio luego de que se conociera un video en que un grupo de pacientes asegurara que en las instalaciones del hospital se estaban mezclando a pacientes positivos con negativos. En un video grabado por uno de los pacientes y difundido por redes sociales se ve a los agentes de la UMO ingresar al hospital durante la noche. El paciente asegura en el video que los agentes les van a quitar los celulares.

El agente de la UMO que habló con Factum negó que sus compañeros le hubieran quitado los teléfonos a los pacientes, ya que ellos no están detenidos. Un día más tarde se confirmaría que, en efecto, los teléfonos móviles de los internos no fueron removidos. Incluso el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Apolonio Tobar, declaró, en conferencia de prensa, que la UMO no le retiró ningún aparato a los internos. «Si eso se está dando, pues qué lamentable, porque es el derecho a la libre expresión que tenemos todos y todas», añadió.

El jueves por la tarde, el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Rogelio Rivas, declaró, también en conferencia de prensa, que la presencia de la UMO en el hospital Saldaña se debió a un protocolo activado a partir del fallecimiento de una persona contagiada por coronavirus en ese lugar. «Cuando se anuncia la primera muerte de COVID-19, lo que hace la UMO es garantizar que el recinto pueda mantenerse el orden. Es la única actividad dentro de los centros de contención, como el Hospital Saldaña», expresó.

El problema de la desinformación y qué dice la ley

La falta de información oportuna sobre la prueba para identificar el Covid-19 en el organismo está causando crisis nerviosas entre los pacientes del Saldaña. “Meten y meten personas. No se sabe si son negativos o positivos hasta que uno les pregunta”, dijo una paciente que tiene 15 días de estar en cuarentena en ese hospital público. La prueba se efectúa a través de un proceso de reacción en cadena de polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) para la que los médicos toman muestras de la garganta y nariz del paciente con un hisopo largo. Después, los laboratoristas ocupan un método especializado para ampliar las hebras del ADN del paciente y así verificar la carga viral que posee en su organismo. 

Factum buscó una explicación oficial de parte del gobierno. Al cierre de la presente nota, ni el Ministerio de Salud, ni el hospital Saldaña, han expresado su posición referente a lo ocurrido. Factum incluso intentó tener una reacción de parte de la jefa de gabinete, Carolina Recinos, pero en conferencia de prensa realizada el jueves por la tarde no quiso responder en específico sobre la denuncia de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos por la supuesta negligencia médica en el hotel Beverly Hills y en el hospital Saldaña y se limitó a pedir que solo se atienda la información que proporcione el gobierno.

La falta de transparencia en la entrega de resultados y detalle sobre los proveedores y la calidad  de las pruebas ha ocurrido desde el principio de la emergencia nacional. A cuenta gotas, el ministro de Salud, Francisco Alabi, ha dicho que el país tiene disponibles 9 mil 400 pruebas de PCR para COVID19. 

Un caso representativo es el de la infectóloga que fue trasladada por la Fiscalía desde su casa hacia un centro de contención el pasado 19 de marzo, señalada de haber ingresado por un punto ciego sin darle oportunidad de dar explicaciones. Ella todavía no ha recibido los resultados de sus análisis y ha afirmado que «se siente en el limbo», que sufre ansiedad e incertidumbre, pues no tiene información personalizada sobre su diagnóstico ni de su estado legal. Conoció su diagnóstico –negativo a COVID-19– a través de un tuit del presidente Nayib Bukele. Pero no le han entregado el resultado por escrito. 

“Si yo estoy negativa, me deberían de liberar, pero no sé cuáles van a ser las determinaciones, porque estamos en un estado de excepción. Incluso, pueden negarme los resultados de las pruebas; pueden negarme, incluso. No tengo ningún derecho. Ningún salvadoreño tiene ningún derecho ahorita”, dijo la infectóloga en una entrevista con Revista Factum. 

El reglamento de la Ley de Deberes y Derechos de los Pacientes y Prestadores de Servicios de Salud, en su artículo 7, consigna que, de acuerdo a la complejidad del caso, la entrega de información establecida en el artículo 13 de la Ley podrá hacerse de forma escrita, a través de formularios previamente autorizados por el Ministerio de Salud. De realizarse la entrega de esta forma, deberá ser efectiva en un plazo máximo de 24 horas 

El artículo 13 de esa Ley, en el apartado de Derecho a la Información, dice, textualmente:

«El paciente o su representante, deberá recibir en forma verbal y escrita, del prestador de servicios de salud, durante su atención, la siguiente información, de manera oportuna, veraz, sencilla y comprensible de acuerdo a su problema: 

  1. Nombre completo del profesional de la salud que lo atenderá y su número de registro en la Junta de Vigilancia.
  2. Su diagnóstico, tratamiento, alternativas, riesgo, evolución y pronóstico respectivo.
  3. Recibir la información y explicación de manera oportuna y lo más clara posible de su diagnóstico, de sus exámenes de laboratorio, de su tratamiento, imágenes, biopsias; así como de los efectos secundarios de medicamentos y procedimientos.
  4. Duración estimada de estadía en caso de hospitalización y tratamiento; en los casos que se puedan precisar.

Toda información antes mencionada será proporcionada al representante, cuando el paciente no se encuentre en uso de sus plenas facultades»

 

El infectólogo Iván Solano Leiva dice que, en primer lugar, la entrega de los resultados debe realizarse por escrito, guardando la confidencialidad del paciente. “Debe entregarse el resultado a la persona, sea positivo o negativo, de manera impresa. La Ley de Derechos y de Deberes de los Pacientes que está vigente dice que toda persona tiene derecho a saber el diagnóstico de su enfermedad; y el resultado de su examen es parte de eso. Por lo tanto, sí creo que deben dárselo a las personas de manera confidencial”, dijo el médico, quien es miembro de asociaciones nacionales e internacionales de infectología. 

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) está enterada de la falta de información de los resultados de la prueba para COVID19 y de la mezcla de pacientes positivos y negativos al virus. 

El miércoles 1 de abril, la Sala admitió un trámite Hábeas Corpus con una medida cautelar a favor de una persona que asegura que le efectuaron la prueba de COVID-19, pero no le han brindado los resultados ni información sobre el estado actual de su salud.

Existe, además, otra medida cautelar, de un segundo Hábeas Corpus, a favor de personas que estuvieron en cuarentena en Jiquilisco, Usulután, quienes afirman estar mezclados con otras provenientes de diferentes países con presencia de coronavirus y no recibieron alimentos ni agua potable.

En El Salvador, la PCR solo se le aplica a las personas que presentan tos, fiebre y dificultad para respirar, síntomas de Covid-19. Ese criterio, adoptado por el gobierno salvadoreño, fue establecido a pesar de que existen enfermos del nuevo virus que son asintomáticos y a que el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, dijo el 16 de marzo pasado que la forma más eficaz de prevenir las infecciones y salvar vidas es ‎cortar las cadenas de transmisión. Y para lograrlo hay que hacer ‎pruebas y aislar.‎

“Tenemos un mensaje muy sencillo para todos los países: pruebas, ‎pruebas, pruebas”, dijo Adhanom en rueda de prensa. Un mensaje que dio la vuelta al mundo. 

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