[Revista Factum está dándole seguimiento a las finales de la NBA. Ya publicamos algunos apuntes después de lo ocurrido en el Juego 1 del duelo entre Golden State y Cleveland, pero también sobre el Juego 3. Ahora les compartimos el análisis de la situación actual, finalizado el Juego 5]
Hubo un momento definitivo en el juego 5 de las finales de la NBA. Quedaban 7 minutos y 34 segundos para la finalización del partido, Lebron James acababa de anotar un triple desde la estratosfera y había puesto a ganar momentáneamente a sus Cleveland Cavaliers 80-79 sobre los Golden State Warriors.
Era un momento en el que alguien vestido de camiseta blanca estaba obligado a responder a la presión. De lo contrario, quizás ya no habría oportunidad de robarle el control del juego al visitante. Por el Oracle Arena de Oakland, California, se esparcía un murmullo, reflejo de la incertidumbre y el temor de ver caer al equipo local.
Fue entonces cuando Stephen Curry –la súper estrella del equipo local y flamante MVP de la temporada– dribló la marca pegadiza del australiano Matthew Dellavedova y con un paso en retirada anotó un triple que, además de otorgarle de regreso la ventaja a su equipo, le inyectó el ánimo con el cual cerraron el juego y pudieron imponerse con marcador de 104-91.
Sí, hubo un momento especial de inspiración cortesía de Andre Iguodala, pero fue Curry (con 17 de los 37 puntos totales anotados en el período final) quien terminó imponiéndose en ese lapso determinante, en ese momento en el que pareció que la cancha se transformó en un duelo del lejano Oeste: Lebron James por un lado y Steph Curry por otro.
El premio es la comodidad de asumir que Golden State se encuentra ya solamente a un juego de distancia de alcanzar el campeonato. «King James» sabe ahora que, si quiere coronar con un grand finale su tremenda actuación, ya no tiene otra opción más que ganar dos partidos consecutivos, uno de ellos, que sería el definitivo, de nuevo en el ruidoso Oracle.
¿Habrá retorno del rey?
Lebron James cree que sí. Confianza no le falta.
Por ejemplo, al finalizar el juego, en el momento en el que Lebron James debió atender la conferencia de prensa, cuando recibió una pregunta en relación a su confianza. La súper estrella contestó diciendo:
«Yo siento confianza porque soy el mejor jugador del mundo. Es simple».
Sí, Curry es un extraordinario jugador, uno de los mejores tiradores que el juego haya visto. Quizás el mejor. Pero Lebron no miente. Puede juzgársele de petulante, pero no de tener mal juicio. Él cree que es el mejor basquetbolista del mundo en este momento y después de una noche como la de ayer (domingo), cuando coronó otro partido con estadísticas impresionantes (40 puntos, 14 rebotes, 11 asistencias)… ¿Quién podría debatirle que realmente es el mejor?
Pero la pregunta ya es otra: ¿retornará el rey… acompañado del resto de su equipo?
Puntos claves
- Alguien debe preguntarle a David Blatt, coach de Cleveland, ¿porqué decidió olvidarse de la estrategia de castigar al rival con Mozgov en la pintura? El siguiente tuit ilustra en buena manera la diferencia del aporte que el ruso dio en el Juego 4 y el Juego 5:
Timofey Mozgov by Game Game 4: 28 points– 33 minutes, 29 seconds Game 5 0 points– 9 minutes, 19 seconds
— ESPN Stats & Info (@ESPNStatsInfo) junio 15, 2015
Si solamente vas a utilizar a Mozgov por nueve minutos, en un intento por equiparar los emparejamientos con la alineación de baja estatura que utilizan los Warriors, entonces vas a perder una gran ventaja que poseías: los rebotes. Porque Tristan Thompson no alcanza para ganar todos los rebotes del juego. Golden State ganó la batalla de los rebotes (43-37) y si eso vuelve a ocurrir, Cleveland no tendrá oportunidades de impedir que el campeonato viaje a Oakland.
Y no solamente eso. Si Cleveland intenta jugar emparejamientos con alienaciones de baja estatura, el ritmo de juego se va a acelerar y cuando eso ocurre, el dragón Smaug, Steph Curry, hace lo que hizo ayer.
- Golden State siempre ha encontrado un As bajo la manga en cada una de sus tres victorias, un jugador de su banca del que se esperaba poco y que terminó surgiendo para aportar lo necesario para decantar la balanza de su lado. En el Juego 1 ese fue Marreese Speights, en el Juego 4 ese fue Andre Iguodala (quien dejara de ser banca y quien ayer repitiera la labor) y en el Juego 5 ese otro también fue Leandro Barbosa.
Cleveland no cuenta con eso. Ayer J.R. Smith tuvo un buen inicio y pareció que sería el día en que finalmente se destaparía, pero terminó diluyéndose, para finalizar el juego con 5-15 en sus tiros de campo. Del resto de opciones en la banca poco puede decirse. Para David Blatt es casi como si no existieran.
Este próximo martes podría haber campeón. Cleveland está en la obligación de bajarle el ritmo al juego como lo hiciera en los primeros tres de la serie. De eso depende si el martes «el señor de los anillos» decide esperar al «retorno del rey»…
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1 Responses to “Finales de la NBA: ¿habrá retorno del rey?”
A ese comentarista hay que ponerlo a jugar BKB, para que aprenda. Dice que hay que repetir lo de Mozgov el juego 4. ¡PIBE, el juego cuatro fue pijiada!