La última vez que unas finales de la NBA iniciaron con un juego que llegaría a la prórroga, un equipo menospreciado de la Conferencia Este sorprendió a todos y venció al todopoderoso favorito del Oeste. Ocurrió en el año 2001 y esa vez los 76ers de Filadelfia vencieron 107-101 a los Lakers de Los Ángeles.
Ayer por poco y se repite la historia. Desde el Oracle de Golden State, los Cleveland Cavaliers –underdogs de la actual final de la NBA– estuvieron a punto de dar la sorpresa y robarse un juego de visitante. Finalmente cayeron (100-108) pero dieron una gran pelea y hasta mandaron un mensaje de exigencia de respeto: los que pensaban que esta serie final sería un completo paseo de campo para los Warriors tendrán que replantearse un poco las cosas.
El juego volvió a demostrar que la NBA de la actualidad quizás no tenga el misticismo de otras épocas –la propia final, con dos equipos sin demasiada tradición exitosa, es un ejemplo–, pero sí que posee un nivel atlético y vertiginoso que llena las pupilas con satisfacción.
El de ayer fue un gran juego, un partido dominado por el ritmo que Cleveland impuso en la mayor parte del tiempo y definido por la profundidad de plantel que posee Golden State.
Vale la pena entonces plantear algunos primeros apuntes que nos dejó el primer juego de las finales de la NBA 2015:
La antipatía que Lebron James genera es directamente proporcional al respeto que merece
Es innegable. Lebron James acumula haters a un ritmo frenético. La mayor parte de quienes detestan al «rey» son fans de los Bulls que se desquician cada vez que se lanza una comparación con Michael Jordan. Pero aunque eso les perturbe, lo cierto es que Lebron pertenece a ese nivel y no es cierto que la liga le regale todo.
I’m not a big fan of Lebron James but he balled tonight !!! Respect that man even if you don’t like him you know he is a beast 💯
— Anthony Dickinson (@Ant_OnPoint) junio 5, 2015
LeBron joins Michel Jordan as just the 2nd player in last 30 years w/ at least 44 points, 8 Rebs & 6 assists in an NBA Finals game.
— Tommy Beer (@TommyBeer) junio 5, 2015
Ayer Lebron James caminó desconsolado hacia los camerinos sabiendo que había dejado pasar una buena oportunidad. Su equipo acababa de perder y atrás dejaba un juego en el que anotó 44 puntos y registró 8 rebotes y 6 asistencias. Pero en su mente debió estar el mal manejo de la última posesión en el tiempo regular. Cleveland –a través de Lebron– tuvo la oportunidad de decidir el juego en el final del cuarto período. Utilizaron un tiempo fuera y ejecutaron una jugada desordenada con un tiro improbable de James. Esa mala ejecución les costó el partido y algo más: la lesión que mantendrá ahora en duda cómo estará Kyrie Irving para el resto de la serie. Quizás el partido de ayer no sea uno que se recuerde en el futuro de Lebron James, pero basta verlo cargar con el peso de su equipo, su ciudad, su Estado, para admitir que este es un gran jugador, que ayer lució mucho mejor que el reinante MVP de la temporada y que no es ninguna casualidad que este tipo esté jugando su quinta final consecutiva en la NBA.
Factor clave: la profundidad de los Warriors
Ayer, durante los lapsos en los que Golden State rotaba jugadores desde el banquillo, quedaba en evidencia la ventaja que poseen al contar con una profundidad de roster tan descomunal. Durante los emparejamientos entre los equipos titulares, Cleveland impuso sus condiciones, su ritmo de juego de defensiva de media cancha y su dominio en los rebotes. Pero cuando Golden State recurría a jugadores como Andre Iguodala, Marreese Speights y Shaun Livingston, el partido se inclinaba decisivamente a su favor.
The #Warriors bench outscored the @cavs‘ 34-9, led by @andre‘s 15pts (6-of-8 FG, 2-of-3 3PT). #StrengthInNumbers pic.twitter.com/Kr0Ry9UzoE
— Golden St. Warriors (@warriors) junio 5, 2015
Cleveland tuvo que exigirle 45 minutos a Lebron James, 47 a Tristan Thompson y 43 a un convaleciente Kyrie Irving. En cambio, solo un jugador de los Warrior superó los 40 minutos de juego: su súper estrella, Stephen Curry, quien no lució como en sus mejores partidos. Mientras Golden State pudo utilizar una rotación de 10 jugadores, Cleveland recurrió a solamente ocho. Pareciera que no es un factor decisivo, pero sí que es muy importante. ¿Harrison Barnes no funciona marcando a Lebron? ¿Draymond Green se metió en problemas de faltas? Pues se recurre a la defensa de Andre Iguodala. Y aunque los 44 puntos de Lebron indicarían que los locales no tuvieron mucho éxito en la faena de contenerlo, la verdad es que hubo muchas posesiones claves en las que la defensa de Iguodala fue vital. Si Cleveland quiere robarse el juego dos en esta serie tendrá que encontrar la manera de solucionar problemas que se derivan de la profundidad de banca de los Warriors, por ejemplo: el tiro de media distancia de Marreese Speights es muy bueno, Festus Ezeli registró 5 puntos y 5 rebotes en apenas 11 minutos, el aporte de Shaun Livingston (4 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) fue ampliamente superior al que Matthew Dellavedova le dio a los Cavs. Hay otro juego más allá del de las súper estrellas y la profundidad de banca de Golden State decantó las cosas a su favor en el Round 1.
La salud de Kyrie Irving
Durante buen tramo del juego, los relatores en español para ESPN (Álvaro Martin y el coach Carlos Morales) hablaban acerca de lo saludable que lucía Kyrie Irving. Morales incluso decía que él opinaba que Kyrie había estado jugando psicológicamente con los adversarios al fingir que no estaba al 100% de sus capacidades. Y por buen tramo de juego así pareció ser. «Uncle Drew» estaba dando un buen partido, incluso con sorprendentes jugadas defensivas marcando a Steph Curry. Pero al final del partido, Irving lesionó de nuevo su rodilla y el overtime –ya sin Kyrie– fue una tragedia de malas ejecuciones ofensivas de parte de Cleveland.
OFFICIAL STATUS UPDATE: @KyrieIrving (left knee injury) will receive an MRI tomorrow. [MORE]: http://t.co/5CLiVcLux0 pic.twitter.com/BY56gBPXqc
— Cleveland Cavaliers (@cavs) junio 5, 2015
Los Cavaliers podrían haber perdido solo el juego. Eso podría decirse que estaba hasta presupuestado, pero perder a Kyrie Irving sería devastador. El juego de su equipo en la prórroga puede darnos una idea de lo complicado que sería para el campeón del Este en lo que queda de la serie.
Las cosas por corregir
- Cleveland debe tirar mejor de tres puntos. Si repiten el registro 9 de 31 del primer partido no van a poder ganar mucho.
- Golden State debe mejorar su juego en la pintura. Por largos períodos del partido, Thompson y Mozgov ganaron cuanta batalla quisieron en los tableros y en el juego en la llave.
- Draymond Green debe evitar que sus emociones lo rebasen y alejarse de los problemas de faltas, de lo contrario su equipo va a sufrir.
- J.R. Smith debe asumir que, si no está on fire, lo mejor será rotar más el balón. Ayer anotó apenas 3 triples de 10 intentos y los tres intentos más, buscando dobles, los terminó fallando. Con un aporte así, Lebron va a tener que seguir cargando demasiado con el peso del equipo.
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