¡Todos somos Dory!

El pasado miércoles 17 de febrero fue uno de esos días donde quedó en claro la falta de criterio de una parte del pueblo. Si usted es de los que apoyó la convocatoria de Nayib Bukele —alcalde de San Salvador—, qué bueno, aunque en realidad no sé si felicitarlo por mostrar su apoyo o sentir pena ajena porque no tiene criterio propio y no se ha detenido a pensar en lo que ocurrió el miércoles, a eso de las 3:00 de la tarde.


Pregunta: ¿qué tenía que ir a hacer usted a la Fiscalía General de la República? Seguramente usted no tiene trabajo u ocupación productiva para que pueda y tenga la libertad de irse a esa hora a gritar, protestar, apoyar (o qué sé yo).

Pareciera que el problema más grave que tiene nuestro país es un ciber ataque a uno de los medios escritos «más importantes y relevantes»; pareciera que tanto a la fiscalía como a los medios, no les importa lo que está pasado más allá de sus narices; pareciera que en nuestro país la política y la legislación son un circo donde los payasos solo cambian de turno.

En lo personal, me gusta la propuesta del alcalde capitalino, sus nuevas ideas y las iniciativas que ha tenido (no nieguen que manejar con calles bien iluminadas es mucho mejor que ir a ciegas). Sin embargo, me apena saber que se dejó caer en el juego de “yo tengo más poder que vos”.

Sea por envidia o porque no encuentran de donde tomarse para fregarlo, lo cierto es que está dentro de ese juego y por eso leí que pensaba darle vuelta al tablero. Su propósito, según se dijo, fue el de ir y “exigir que la fiscalía trabaje para el pueblo y no para los mismos de siempre”. Muchos pusieron el grito en el cielo por el tráfico, por el desorden o porque no simpatizaron con la idea. Ojalá que con esa acción la partida la lograra ganar el pueblo, este pueblo que posee tan poco sentido común.

¿Será que soy la única que pienso que cada semana es un nuevo cuento para desviar nuestra atención de lo que realmente está pasando? Que si la ‘niña Lilian’ (muy acertada por cierto), que si el ciber ataque, que si el robo del siglo, que si el enriquecimiento de Funes y Saca…

¿Y que pasó con Flores y su muerte exprés (cobertura de 7 días sin parar hasta que desapareció el tema de todos los medios)? ¿O qué pasa con las declaraciones de Velado? (Aquí están). ¿O qué pasa con el ajuste del salario mínimo? ¿O con las mismas modificaciones al sistema de pensiones? ¡Me parece que hay temas “de coyuntura” mucho más relevantes que un “ciber ataque” al grupo Dutriz!

Aquella frase dice:

“Quien olvida su historia está condenando a repetirla”.

Y tengo la impresión de que todos somos Dory, el personaje de la película animada «Buscando a Nemo», una pecesita azul muy simpática y que sufre de pérdida de memoria a corto plazo. Digo esto porque nuestra memoria de corto plazo es tan absurda que en dos o tres días se nos olvida lo que sucede a nuestro alrededor y sólo usamos frases como “aquel que mataron allá”, “aquel que fue presidente y se robó no se cuanto”, “aquellos que agarró la policía por atacar a LPG”, etc.

Veamos entonces cuánto va a durar este acto…


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