«Habíamos comprado cervezas»: acompañante del diputado Magaña

Un informe de 43 páginas presentado por la Policía ante la Asamblea Legislativa reconstruye lo ocurrido la madrugada del 29 de agosto, cuando el diputado Arturo Magaña chocó contra otro vehículo. Las entrevistas realizadas por la policía responden algunas interrogantes que aún no habían sido resueltas: ¿Había ingerido alcohol el diputado Magaña aquella noche? ¿Quién le ayudó a huir de la escena? ¿Quién tuvo la culpa del accidente? 

Fotoilustración FACTUM/Andrea Maida


Menos de 24 horas después del aparatoso accidente que dejó una persona muerta, cuatro heridos y dos carros semi destruidos la madrugada del 29 de agosto en la colonia Escalón, la Policía Nacional Civil (PNC) supo quién fue el responsable de aquella tragedia: el diputado Arturo Simeón Magaña. Así consta en un documento de 43 páginas que contiene las pesquisas iniciales del caso y que sirvieron para hacer una primera reconstrucción detallada de los hechos. El documento fue enviado la mañana siguiente del accidente, dirigido al diputado presidente de la Asamblea Legislativa, Mario Ponce, por el comisionado Óscar Rutilio Nuila, jefe de la Dirección de Tránsito Terrestre de San Salvador.

“Atentamente y por este medio se procede a la ubicación en flagrancia y con fuero constitucional a la orden de su autoridad (…) del diputado Arturo Simeón Magaña Azmitia, quien se retiró del lugar y luego se le dio seguimiento hasta Ahuachapán. Por el hecho ocurrido el 29 de agosto del año 2020 a las 05:00 horas en la intersección de la 79 avenida norte y la 9ª calle poniente de San Salvador donde se cometieron los delitos de Homicidio Culposo”, dice el documento firmado por el comisionado Nuila. Y añade: “Se presume responsabilidad del señor diputado, según versiones de personas entrevistadas”.

Revista Factum tuvo acceso al informe que contiene actas de inspección, entrevistas a sobrevivientes, testigos, policías y médicos realizadas por dos agentes investigadores del Departamento de Investigación de Accidentes de Tránsito de la PNC horas después del siniestro. Todas las diligencias apuntan a que, tal como concluye el comisionado Nuilia, Magaña fue el culpable de aquel accidente.

Este informe además revela detalles aún no conocidos sobre el hecho que durante las últimas dos semanas ha permanecido en la agenda nacional de noticias: ¿Quién ayudó a Magaña a abandonar la escena del accidente y trasladarse desde San Salvador hasta un hospital en Ahuachapán, a casi cien kilómetros del accidente? ¿Cómo ocurrió el accidente? ¿Magaña y sus acompañantes habían ingerido bebidas alcohólicas antes del accidente?

Sobre este útimo punto, Yolanda B., quien acompañaba al diputado Magaña, dijo a los policías que la entrevistaron que habían comprado cervezas. “Añade que antes del accidente se habían comprado dos cervezas cada uno en una gasolinera”, según el acta de entrevista policial.

La Fiscalía General de la República presentó este miércoles 9 de septiembre, ante la Asamblea Legislativa, una solicitud de antejuicio contra el diputado Magaña, a quien acusa del delito de homicidio culposo.

El homicidio culposo, según el artículo 132 del Código Penal, es penado con prisión de dos a cuatro años. Si fue cometido mientras se conducía un vehículo, el castigo, de ser requerido, puede acarrear la prohibición de manejar hasta por cuatro años.

Pocas horas después del hecho, un video en el que se veía al diputado Magaña ensangrentado y sacudiendo a uno de sus amigos se hizo viral en redes sociales. En el video, Magaña con voz trémula se acerca al vehículo deportivo Mazda Mz Miata negro año 2015 en el que se encontraban sus dos acompañantes, Yolanda B. y José Francisco Moya, desmayados. Este último falleció pocas horas después del accidente.

Magaña viste una camisa rosada manga larga llena de sangre y tiene varias heridas en la cara. El diputado se acerca a la persona que está filmando y conversa:

– ¿Con estos cerotes choqué? – pregunta Magaña.

– Sí, con ellos chocaste – responde el hombre que está grabando el video con su celular.

–¿Pero hay heridos? ¿No?, pregunta Magaña mientras le gotea sangre de la cara.

– Solo vos, responde.

– Ah, vergón.

– Te has golpeado aquí – insiste.

– No, tranquilo – responde Magaña mientras camina hacia el otro vehículo.

Magaña se detiene, gira y pregunta nuevamente al hombre que lo filma, mientras se mete los dedos para revisarse el interior del labio:

–¿Y quién tuvo la culpa, vos?

– Ellos se pasaron el alto –dice la persona que filma.

Pero la reconstrucción elaborada por los dos investigadores policiales es diferente a la conclusión del hombre que filmó aquel video.

Según la reconstrucción policial, el accidente ocurrió a las 5:00 de la madrugada en la intersección de la 79 avenida norte y la 9ª calle poniente en San Salvador cuando un Jeep cruzaba la calle en sentido de norte a sur y fue impactado en su costado derecho por el vehículo Mazda negro conducido por el diputado magaña. Tras el impacto, el jeep dio vuelta y quedó con el techo sobre el pavimento, mientras que el vehículo conducido por Magaña continuó su marcha hasta chocar con un mupi instalado sobre una acera.

Dos horas y diecinueve minutos después del accidente, a las 7:19 de la mañana, dos agentes de la Departamento de Investigación de Accidentes de Tránsito de la PNC fueron alertados por la red de comunicación policial. Llegaron al lugar a las 8:10 a.m., según consta en las actas policiales. Al llegar, los dos agentes investigadores encontraron la escena casi vacía. En el lugar solamente se encontraban dos policías que custodiaban la escena y un señor identificado como Guillermo Navarrete, quien dijo ser el padre del conductor del jeep, Guillermo Calles Navarrete, quien ya se encontraba ingresado en un hospital de Santa Tecla.

Los agentes investigadores Dilma Yamieth Ibarra Tehorán y Óscar Orlando Miranda Medrano realizaron una reconstrucción gráfica de los hechos a partir de los indicios que vieron en la escena y escribieron su conclusión en el acta de inspección que posteriormente añadirían a su informe.

“Causa del accidente: Se originó por el conductor Arturo Simeón Magaña Azmitia identificado en el literal “A” por la imprudencia de no respetar la luz roja del semáforo de la 9° Calle Poniente, causa por la cual fue a colisionar con la parte delantera izquierda de su vehículo en el costado derecho a la altura de la llanta delantera de un segundo vehículo clasificado en el literal “B” con prioridad de paso [el cual], a raíz del impacto, volteó sobre su techo. El primer vehículo continuó la marcha y chocó con un mupi”, se lee en el documento al que Factum tuvo acceso.

El diputado Arturo Magaña. Foto/Twitter

Los agentes también hicieron un rastreo visual por la zona para identificar si había cámaras de vigilancia que pudieron grabar el accidente; sin embargo, solo encontraron una cámara instalada en un local privado que apuntaba en la dirección contraria del choque. Los investigadores coordinaron con el equipo de Inspecciones Oculares de la PNC para que procesara la escena y dejara constancia de la posición de los vehículos y de algunos objetos encontrados al interior del deportivo conducido por Magaña. Según los documentos, en el convertible se encontró un bolsón de tela color café y un pasaporte diplomático a nombre de Magaña.

Tras levantar el acta de inspección, los investigadores se trasladaron al hospital de Santa Tecla donde se encontraba Guillermo Calles Navarrete, el joven de 24 años que conducía el jeep. Navarrete, con tres costillas rotas, narró a los agentes cómo sucedieron los hechos y aprobó que se inicie un proceso judicial contra el diputado por los daños causados en el accidente.

A Navarrete lo acompañaban dos jóvenes. Katherine G.L. y Karelene L. P. Ambas resultaron con lesiones graves tras el accidente. Solo una de ellas aceptó declarar ante la Policía. Katherine G. L. narró a los investigadores lo sucedido y aceptó que se le realizaran pruebas médico-legales para iniciar el procedimiento judicial contra el diputado Magaña.

Dos policías hicieron un rastreo en el Hospital General del Seguro Social, Hospital Policlínico Zacamil, Hospital Nacional Zacamil, Hospital de Diagnóstico, Hospital de la Mujer y Hospital Rosales en búsqueda de la otra joven, pero no la encontraron.

En el hospital Rosales sí encontraron a los dos acompañantes del diputado Magaña. Yolanda B. se encontraba con lesiones muy graves, mientras que José Francisco Moya había muerto pocas horas después del accidente. Los agentes consignaron en su acta que en las próximas horas solicitarían una versión oficial de la causa de muerte al hospital.

Una ambulancia había llegado aproximadamente a las 6:15 am, poco más de una hora después del accidente, y recogió a los dos acompañantes del diputado Magaña.

La joven Yolanda B. contó a los agentes su versión de los hechos. Dijo que durante el viaje traía mucho sueño y que poco tiempo antes del choque se había quedado dormida, por lo que no supo quién causó el accidente. Sin embargo, hizo una revelación a los agentes: “Añade que antes del accidente se habían comprado dos cervezas cada uno en una gasolinera”, dice el acta de entrevista policial.

Yolanda B. dijo no sentirse ofendida por el accidente y que no levantaría ningún cargo en contra del diputado Magaña, su amigo, y quien conducía el vehículo Mazda negro. La joven también dijo que el deportivo era propiedad del diputado.

El Mazda Mx Miata negro año 2015, en realidad, no aparece como propiedad del diputado Magaña. En el sistema de registro de vehículos de la PNC consta que ese carro es propiedad de Norma Astrid Levy Calderón Lima, una abogada que actualmente es asistente jurídica del Ministerio de Obras Públicas (MOP). Levy Calderón dijo a Factum que vendió el vehículo a Magaña; sin embargo, no presentó ningún documento que sustentara esa versión.

Luego de realizar entrevistas a los sobrevivientes del accidente, la PNC ubicó al diputado Magaña en la sala 2-B de Cuidados Intermedios del Centro Médico de Ahuachapán, a 101 kilómetros del accidente. Al llegar al lugar, los investigadores entrevistaron a la enfermera que los recibió, quien aseguró que Magaña llegó acompañado de su hermana presentando contusiones y una herida profunda en la mejilla izquierda.

Los médicos estabilizaron a Magaña en Ahuachapán, y ante el posible cometimiento de un delito, las autoridades solicitaron al Instituto de Medicina Legal (IML) de ese municipio que realizara un diagnóstico médico legal al diputado. Al hospital llegó el médico Guillermo Cardona del IML Ahuachapán, quien lo diagnosticó estable, con ritmo cardiaco de 140 ppm y una herida profunda en la mejilla izquierda. El doctor Cardona sugirió no mover a Magaña y le dio una incapacidad de 15 días.

Según la PNC, debido al dictamen médico que sugería no moverlo, los agentes no pudieron trasladar a Magaña hasta la Asamblea Legislativa en término de flagrancia, para ponerlo a disposición del presidente de la Asamblea Legislativa.

El sistema protegió al diputado Magaña

Casi doce horas después del accidente, a las 4:58 pm del sábado 29, la Fiscalía anunció a través de su cuenta de Twitter que había abierto una investigación de oficio para esclarecer los hechos y proceder legalmente, de ser necesario. Cuatro horas después del anuncio fiscal, la Policía emitió un comunicado anunciando que pondría a disposición de la Asamblea al diputado Magaña, “quien accedió a entregarse para ser puesto a disposición del presidente de la Asamblea”.

Magaña, como todos los diputados y funcionarios públicos (ministros, embajadores, el mismo fiscal general y un largo etcétera) deben responder ante la Asamblea Legislativa por los delitos que cometan, tal como establecen los artículos 236 y 238 de la Constitución, lo que popularmente se conoce como fuero constitucional.

El artículo 238 establece que “los diputados no podrán ser juzgados por delitos graves que cometan desde el día de su elección hasta el fin del período para el que fueron elegidos, sin que la Asamblea Legislativa declare previamente que hay lugar a formación de causa”.

Es decir, cuando un diputado comete un delito, podrá ser detenido únicamente si es encontrado en término de flagrancia, es decir, en las siguientes 24 horas después de cometido el hecho. Pero no será trasladado a un centro de detención ordinario sino puesto a disposición de la Asamblea Legislativa.

El jueves 10 de septiembre, el diputado Magaña aseguró a través de su cuenta de Twitter que renunciaría a su fuero constitucional para someterse al proceso penal, en una declaración que dejó en evidencia su desconocimiento de las leyes.

Así se lo recordó el Centro de Estudios Jurídicos, una asociación académica de abogados. «El fuero no es personal es en razón del cargo. Para que usted diga que renuncia al fuero es porque va a renunciar a ser diputado, ¿es a eso a lo que se refiere?», cuestionó el Centro al diputado Magaña.

Antes del término de las 24 horas después del accidente, a la 1:23 de la madrugada del domingo, el director de la PNC, Mauricio Arriaza Chicas, se comunicó con el presidente de la Asamblea Mario Ponce. Según este último, Arriaza Chicas le aseguró que en ese momento un equipo de la PNC estaba trasladando al diputado Magaña hacia el palacio legislativo. Sin embargo, la PNC únicamente entregó el parte policial con un informe de 43 páginas en el que constaban las pesquisas iniciales sobre los hechos. En ese documento, la PNC informó que Magaña era el presunto responsable del delito de homicidio culposo.

El documento fue recibido a las 7:19 am por el apoderado legal de la Asamblea Legislativa, Juan Gilberto Contreras Gómez. A las 8:53 de ese mismo día, Contreras Gómez presentó un aviso a la Fiscalía General de la República para que iniciara el proceso correspondiente.

Para entonces, el Fiscal General Raúl Melara ya había informado que existía una investigación abierta. Sin embargo, ni ese día ni durante los nueve días siguientes, las autoridades realizaron la prueba toxicológica a Magaña para verificar si al momento del accidente se encontraba en estado de ebriedad.

El fiscal general señaló como responsable de incumplir la orden a jueza primera de Paz de Ahuachapán, Blanca Rosa Mármol Mejía, de negarse a realizar la prueba. Sin embargo, esta respondió a través de un comunicado oficial que no realizó la prueba ya que el día que ella se hizo presente, horas después del accidente, el abogado defensor de Magaña demostró que su defendido tenía fuero y por lo tanto no podían realizarle ninguna prueba.

Pasaron diez días y la Fiscalía, la Policía, el Órgano Judicial e incluso los diputados de la Asamblea Legislativa se mantuvieron echándose la culpa. No fue sino hasta que la Cámara de la Tercera Sección de Occidente lo ordenó cuando Magaña se realizó el examen toxicológico. Finalmente, el diputado se presentó este martes 8 de septiembre a realizarse la prueba, diez días después del accidente.

El mismo día que Magaña se realizó la prueba, el Fiscal General dijo en una entrevista radial que esa prueba ya no tendría la validez suficiente para probar que Magaña bajo los efectos del alcohol “u otras drogas” al momento del accidente. Y además añadió que la familia de la víctima que falleció ya había conciliado con el diputado.

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