Foued Laroussi llegó a Francia justo después del bachillerato. Venía de Túnez, su país natal, como muchos otros migrantes que llegan a Francia en busca de estudios, trabajar y hacer su vida. Desde entonces estudió en Francia, dónde además se quedó a trabajar en la universidad que lo educó. Ahora es Profesor de Universidades y dirige el laboratorio de investigación DySoLa (Dinámicas sociales y de lenguaje). Imparte además la cátedra de sociolingüística del plurilingüismo y políticas lingüísticas. De carácter jovial, sus relaciones con las personas son más bien cálidas, quizá por sus orígenes, quizá por su temperamento. No es casualidad, cómo dice él, que se dedique a la parte sociolingüística, teniendo él mismo dos culturas. Esta última es una característica que comparte con quienes perpetraron los atentados, siendo ellos en su mayoría franceses con orígenes árabes.
¿Por qué piensa que esto sucedió en París, en Francia?
¿Por qué… por qué? Realmente no lo sé, efectivamente Francia está implicada en la guerra contra el Estado Islámico, pero actos así no tienen explicación. Atacar gente que va a un espectáculo, que va a ver un partido de fútbol, gente como tú, como yo, como cualquiera, es simplemente atacar un modo de vida, la libertad. Hace unos meses hubo unos atentados en Túnez en un museo y en un hotel. Hubo gente que me dijo que tuviera cuidado. Yo les respondía: miren gente así, locos así se los puede encontrar uno en cualquier parte. No estamos resguardados en ningún lado. ¿Qué país no ha tenido atentados así? Salvo que en otras ocasiones atacaron objetivos más precisos que quizá podían ser explicados más fácilmente. Esta vez atacaron a gente como cualquiera. Entonces esto da miedo… ¡sí!
¿Qué mensaje cree que querían dejar al atacar a gente normal, común y corriente?
Esta gente no tiene mensaje. Nada puede sacarse de ellos. Si acaso hay un mensaje es el de decir que son capaces de reaccionar, de responder. ¿Pero responder a qué? Estos atentados atacan un modo de vida, una libertad, una manera de vivir. Si hay un mensaje que hay que decir es justamente que no hay ninguna causa para hacerlo, esta gente no tiene causa alguna de hecho, no hay ninguna razón que pueda legitimar o justificar lo que hacen. Con gente así, no hay que buscar respuestas racionales, porque no las hay. ¿Qué vamos a decir? ¿Que esta gente, desafortunadamente mata en nombre de la religión?, cuando ninguna religión justifica ni por cerca acciones de este tipo, ni está relacionada con esto. Las religiones normalmente claman el respeto a los otros, el amor, etc., sin importar la religión. ¿Pero matar en nombre de la religión y sobre todo gente que no tiene nada que ver, gente joven que sale un viernes a tomarse algo, gente que va a ver deporte? Mis hijos, nada menos me decían desde hace algún tiempo que los llevara a ver los partidos de Europa. Cualquiera pudo haber estado ahí.
¿Practica alguna religión?
Para mí la religión es estar en sintonía consigo mismo y con los otros.
De acuerdo a las investigaciones, los que perpetraron los atentados son franceses en su mayoría. ¿Cómo se puede explicar que jóvenes franceses, que nacieron en Francia, o que vinieron a Francia, puedan realizar estos atentados contra el país que los acogió, donde se criaron en su mayoría?
No tiene nada que ver con la nacionalidad. Desafortunadamente, no es casualidad que sean jóvenes entre 20 y 25 años. Son jóvenes que nacieron acá o en Europa, algunos con orígenes de otros países, y otros nacieron franceses y se convirtieron al Islam, pero aun así es gente que fueron enrolados por otros. Y ahí está el peligro porque esta gente practica doctrinas que no reconocen la noción de estado. Cuando atacan países, aún del mundo árabe, atacan un modo de vida. Pero más allá de eso, ellos son la negación de la noción de estado. No reconocen estados como nosotros, con fronteras y la referencia a una nación, porque esos estados que conocemos fueron trazados por la colonización, etc., y para ellos solo existe la noción de comunidad. Lo que buscan justamente es oponer a las comunidades, enfrentarlas unas contra otras mediante concepciones binarias. O es blanco o es negro. No hay matices. Están con nosotros o contra nosotros. ¿Pero quiénes son ellos, para comenzar? ¿Y quiénes son los otros? Esta gente cuando empiezan a enrolar a los jóvenes, les inculcan una ideología en la que estos estados, Francia, Túnez, Inglaterra, etc., no quieren decir nada. Es una pseudo ideología, no llega verdaderamente a ser una doctrina.

Foued Laroussi, de origen tunecino, es director del Laboratorio de Investigación de Dinámicas Sociales y del Lenguaje en Ruan, Francia. Fotos de Carla Álvarez.
¿Considera usted que se trata de franceses inadaptados, que no supieron manejar justamente ambas culturas?
No, no tiene nada que ver porque si usted ve los ataques perpetrados en Túnez. Fueron realizados por los mismos tunecinos. Son tunecinos como otros que justamente nunca salieron de su país y matan a sus compatriotas. El problema no está relacionado con una mala integración. Se trata de ideas sombrías, bárbaras, sectarias, que este Estado Islámico quiere propagar. Está el clan nuestro y el de los otros. Pero no se trata ni siquiera de religión. Al contrario están “bastardizando” a la religión.
¿Aumentará el racismo después de los atentados?
No voy a hacer ciencia ficción, diciendo que el racismo va a aumentar. Pero la confusión existe. Todo se mezcla y quizá alguna gente señale a algunas comunidades. Pero hay que decir que los franceses, después de estos atentados y después de los de Chalie Hebdo, se portaron dignamente. Justamente estigmatizar a la gente, mezclar todo, es lo que quiere esta gente (los terroristas). Quieren sembrar cizaña, para luego decir: miren aunque sean franceses, no importa la nacionalidad, los rechazan, los excluyen; entonces hay que pelear una guerra civil. Sembrar el desorden es su objetivo. Yo creo que la mayor parte de políticos de izquierda o de derecha han insistido sobre la solidaridad y la cohesión nacional, porque han entendido que los otros quieren llevarnos a una especia de guerra civil comunitaria. Pero eso está fuera de lugar. Los musulmanes son los primeros en rechazar los atentados, porque han asesinado en su nombre. Pero queda un trabajo por hacer en el seno de la comunidad musulmana. Es lo que les decía en mi clase del martes pasado, que la solución está a nivel de la educación y de la cultura. Cuando alguien ha sido instruido, escolarizado, educado, puede defenderse. No es casualidad que busquen jóvenes. No buscan intelectuales porque saben que no será tan fácil convencerlos, ya que un intelectual sabe adónde lleva cada ideología. Todos estos convertidos no han entendido lo que es la religión, ni la guerra ni el EI. Les dicen, por el contrario, que nosotros somos malos y ellos los buenos, que van a morir con bellas mujeres y llegar al paraíso. Y ellos lo creen. Por eso la educación es la mejor solución, educar a los jóvenes en la apertura, la tolerancia y el respeto a la diferencia. Aunque sigas una doctrina religiosa, la primera libertad es la de poder entender que el otro puede no estar de acuerdo contigo, sin importar la visión que tengamos del mundo.
¿Sintió usted en algún momento ahora, o incluso en su juventud cuando vino a Francia, que lo miraban de manera diferente por ser de otro origen?
Yo, pfffff… puede ser, pero personalmente yo le explico a mis hijos y lo hablo con mi familia, con mi esposa, que el ser franco-tunecino, el tener una cultura arabo-islámica, y a la vez vivir en Francia, donde ya llevo más tiempo de vida que en Túnez, es enriquecedor. Esa doble cultura la he visto siempre como enriquecedora. Me ayudó mucho en mis investigaciones y en mis estudios. Soy especialista de bilingüismo, del contacto de lenguas y no es por casualidad. En el plano personal, digo con toda honestidad: Francia me ha dado mucho. Aquí realicé mis estudios universitarios. He sido becado. He compartido con gente de mucha calidad humana, que me ayudó cuando no fue fácil. Y es por eso que ahora intento ayudar a los estudiantes, sin importar su origen. Siempre lo haré, porque yo beneficié de esa situación favorable. La identidad es un fenómeno de auto identificación y de auto exclusión. Como lo miran a uno no es…la gente puede verme como inmigrante mientras que yo me veo como un intelectual; algunos pueden verme como tunecino, como árabe, etc., mientras que yo me veo como franco-tunecino. La identidad es un proceso, es flexible y está compuesta por muchos aspectos. Cómo uno se mira depende de cómo lo miran a uno, pero sí uno se siente realizado… Yo no he sentido racismo, lo que he vivido es más bien positivo. En relación a esta pregunta, una vez escribí un artículo, hace algunos años, donde contaba que un día fui a buscar a mi hijo a la escuela, y en el carro, me dice: ¿papá, yo soy tunecino o francés? Yo le contesté: sos los dos, y dos es mejor que uno porque tenés más. Y ahí mi hijo me muestra su mano y me dice: ah esto es francés (la palma) y esto tunecino (el reverso de la mano). Y yo le dije ¿por qué? Porque una parte es blanca y la otra no, me contestó. Ser francés o tunecino no tiene nada que ver con el color de la piel, le dije yo. Uno puede ser francés y ser moreno como tú, negro o blanco, y el ser como tú es una riqueza. Dos es siempre más que uno, le dije. Y comprendió. Y hay que asumirlo. Lo hablamos porque es parte de nuestra identidad. Si uno asume que su identidad está compuesta de varios aspectos, que es múltiple, uno consigue ver al otro de manera pacífica. No es porque otro es diferente a uno, que ya no tiene derecho a existir o a decir cosas contrarias a como concebimos el mundo. El problema de esta gente, de los kamikazes, de estos asesinos, es que les han dicho que los otros no tienen derecho a existir. Eso es el Estado Islámico. Ellos viven en una concepción, concepción que digo concepción… si no llegan a concebir… viven en una doctrina fundada en un antagonismo donde solo existen ellos y nosotros. Si no somos ellos, hay que eliminarnos. ¿Qué se puede discutir con gente así?
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