La impunidad del director Padilla

En la Fiscalía hay un expediente abierto por violación contra el director de la escuela de La Coyotera, en Quezaltepeque. Hasta ahora, ninguna institución hizo algo al respecto: el hombre continúa ahí y las alumnas, algunas de las cuales lo han acusado de acosarlas, siguen a su merced.

A Miguel Ángel Padilla Ortiz, el director del Centro Católico Escolar Santa Mónica de La Coyotera, en Quezaltepeque, el sistema de justicia salvadoreño le ha permitido violentar, molestar y acosar sexualmente a niñas que estudian en su escuela. La Fiscalía General de la República recibió una denuncia por violación sexual contra el docente en 2009, hace 6 años. El caso, sin embargo, nunca llegó a un tribunal y el director siguió pidiendo a sus alumnas que lo «besaran en la boca», según las denuncias recogidas por una investigación del antropólogo Juan José Martínez y publicadas en la revista Factum en la columna titulada «Las niñas que violaron frente a nosotros».

Hace 6 años, Janet (nombre ficticio) acusó a Padilla de haberla violado. La Unidad de la Mujer y el Menor en Santa Tecla abrió un expediente con referencia 234-umm-2009, según confirmaron a Factum fuentes fiscales. Hasta la fecha, de acuerdo a datos internos de la FGR, ese expediente sigue abierto, es decir, en investigación.

La acusación de 2009 detalla que el acusado es «director de una escuela en Quezaltepeque y que reside en el mismo centro escolar». Se trata de Miguel Ángel Padilla Ortiz, el mismo protagonista de la investigación publicada por Martínez.

Al finalizar las clases, alumnas hacen la limpieza en los pasillos de la Escuela Santa Mónica, en La Coyotera, Quezaltepeque. Foto de Frederick Meza.

Al finalizar las clases, alumnas hacen la limpieza en los pasillos de la Escuela Santa Mónica, en La Coyotera, Quezaltepeque. Foto de Frederick Meza.

“…El problema de ahí es que todos los días había que besar al director en la boca. Si a una la iban a dejar los papás entonces no la besaba pero después la sacaba a una del salón y había que besarlo y la regañaba a una y la castigaba”, dijo a Martínez una de las alumnas.

“El vive en la escuela, ahí ha hecho como una champa y manda a las niñas a ordenarle la ropa. Por eso no me gustaba esa escuela, por eso mejor me fui. Donde estoy es bonito, no la tocan a una”, aseguró una exalumna al antropólogo.

La Fiscalía dice hoy que ya abrió un expediente de oficio, tras la publicación de Martínez en Factum el pasado 25 de febrero, de la cual se han hecho eco medios internacionales como Univisión y la BBC. Esta revista, sin embargo, confirmó en el sistema de denuncias del Ministerio Público que al 20 de marzo pasado no constaba ningún expediente abierto contra Miguel Ángel Padilla Ortiz.

Factum envió un correo a la unidad de comunicaciones de la FGR para pedir más detalles sobre el expediente de 2009 y el que, se supone, está abierto ahora en contra de Padilla Ortiz. Sin embargo, como suele ocurrir en el caso de la Fiscalía, esta revista no obtuvo respuesta.

El Ministerio de Educación y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos sí abrieron sendos expedientes por las denuncias públicas de 2015.

Desde Educación, según la unidad de comunicaciones del Ministerio, el viceministro Francisco Castaneda está dando seguimiento al tema. Por ahora,  el MINED asegura que «ha puesto la denuncia ante la Junta de la Carrera Docente donde se está viendo el caso administrativamente y… está gestionando una reunión con representantes de la iglesia católica para conversar sobre este problema.»

Mientras las autoridades conversan y la Fiscalía termina de abrir otro expediente, el director Padilla Ortiz sigue en su casa, es decir, en la escuela; o al menos estaba ahí a principios de la semana pasada cuando un equipo de la cadena Univisión destacado en El Salvador trató de entrevistarlo: el director les cerró la puerta en las narices, literalmente.

Una niña violada que acusó al director de la agresión, al menos tres alumnas acosadas que dieron testimonio directo al antropólogo Juan Martínez, otros dos niños que confirman ante las cámaras de Univisión lo que el director Padilla Ortiz obliga a hacer a las mujeres… Y el equipo de una cadena de televisión que llega hasta donde el director, ahí donde, por razones que aún no son claras, no han llegado ni la Policía ni la Fiscalía ni la Iglesia Católica (que en parte administra esa escuela) ni el Gobierno Central.

Ya en 2009 esa niña, Janet, lo denunció. No pasó nada. Bueno, sí pasó: el director Padilla Ortiz siguió en su cuarto, en su escuela, y las niñas siguieron a su merced.

«El director posiblemente seguirá al frente de la escuelita de ese cerro miserable, e historias como esta se seguirán contando en otras escuelas y en todos nuestros barrios… No sé si quedó claro pero esta columna no iba de las violaciones de niñas en La Coyotera sino de cómo en realidad a todos nos importa un carajo», termina Juan Martínez la columna en que denuncia al director Padilla Ortiz. En este caso, la desidia institucional es evidente.

Repitamos: a pesar de que en 2009 lo habían acusado de violación, el director siguió en el CEDES Santa Mónica con decenas de potenciales víctimas alrededor. Nadie, nadie hizo nada.

Foto destacada: Miguel Ángel Padilla Ortiz. Foto tomada del video de Univisión.

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