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“Usted va a ser el responsable”

Nelson Rauda Portillo, el abogado que dirigió las cárceles de El Salvador mientras el gobierno de Mauricio Funes ejecutaba el pacto con las pandillas MS-13 y las dos facciones del Barrio 18, precisamente a través de los jefes recluidos en esas prisiones, sigue prófugo de la justicia. El 6 de mayo pasado, el fiscal Douglas Meléndez lo acusó a él y a otras 18 personas de cometer ilícitos durante aquella tregua. Rauda es, entre los ex funcionarios acusados, el que ostentaba el mayor rango y a quien el Ministerio Público acusa, junto al mediador Raúl Mijango, de ser uno de los principales arquitectos del pacto pandillero. Basado  en transcripciones no conocidas de audios de una entrevista que tres fiscales hicieron a Rauda el 11 de octubre de 2013, en el marco de las investigaciones emprendidas ese año en torno a la tregua, este artículo reitera que el general David Munguía Payés, ministro de Seguridad Pública y jefe directo de Rauda cuando el pacto entre las pandillas y la administración Funes estaba en vigencia, era quien daba las instrucciones sobre lo que ocurría en las prisiones. Fue Munguía quien le dio a Rauda la lista de los 30 jefes de ambas pandillas que debían ser trasladados para iniciar el pacto. Fue Munguía quien autorizó el uso de fondos provenientes de las cárceles para hacer una erogación mensual de $2,500 dólares que luego fueron utilizados en “labores de inteligencia” durante la tregua. El martes pasado, 31 de mayo de 2016, Factum pactó una entrevista con el general para hablar sobre lo que Nelson Rauda ha dicho a la Fiscalía General. Cuando uno de nuestros reporteros acudió al despacho del general, Munguía Payés dijo que hablaría solo “off the record”. Por la importancia que las palabras del actual Ministro de la Defensa Nacional tienen en este caso, Factum se negó a una entrevista en esas condiciones. 


Es el segundo día de entrevista. La Fiscalía, liderada entonces por Luis Martínez, había llamado a declarar a Nelson Rauda en calidad de testigo. Buena parte de los audios de la entrevista realizada en el primer día de interrogatorio, el 10 de octubre de 2013, es del conocimiento público: en la primera sesión Rauda confirmó sin equívocos que él había ordenado, a principios de marzo de 2012, la salida de varios jefes pandilleros del centro penal de máxima seguridad de Zacatecoluca. Y que lo había hecho por orden expresa de su jefe, el general David Victoriano Munguía Payés. El periódico digital El Faro publicó, el 17 de febrero de 2014, une extensa transcripción de audios de aquella entrevista, poco después de que alguien los filtró en redes sociales. En el segundo día de entrevista, Rauda se retractó de varias cosas que había dicho en primera instancia, luego de hablar por teléfono, la tarde del 10 de octubre, con el general Munguía. Pero hay cosas que Rauda mantiene invariables durante su segunda entrevista. Una de ellas: Munguía le ordenó, en una reunión sostenida en el despacho del general en la que solo estuvieron los dos, realizar los traslados.

Aquí un primer extracto de esa segunda entrevista, la del 11 de octubre de 2013.

Un fiscal (FA) se dirige a una fiscal (FB) y a Nelson Rauda (NR):

“Le quiero hacer una sugerencia. En esta parte que es donde comienza la parte en donde tal vez puede haber algún tipo de diferencias con la que sostuvo ayer, por qué no optamos por hacer a partir de ese tema una reestructuración de las preguntas para que él nos las vaya contestando en vez de ir revisando…”

Nelson Rauda:

“Si quiere, porque lo que se hizo público fue lo del traslado, no la reunión con el ministro. Esas son reuniones de carácter privado, lo público es el resultado. Quizá también se podría salvar que previo a esa información pública…”

FA: ¿Él lo llamo a su despacho?

NR: Así es.

FA: ¿El traslado fue la consecuencia de esas reuniones?

NR: Ajá.

***

FA: La información es pública, está bien, pero aquí es cuando comenzamos el relato de cuál es el principio para llegar como efecto al hecho del traslado…

NR: Que evidentemente salieron de Zacatecoluca para otros centros.

FA: Manifiesta que en cuanto al traslado de pandilleros privados de libertad que eran los jefes de clicas que se encontraban internos en el penal de máxima seguridad de la ciudad de Zacatecoluca…

NR: Legalmente se llama penal de seguridad. Máxima no existe.

FA: …A otros centros penales de régimen penitenciario ordinario a principios del mes de marzo de 2012 cuando su persona fungía como Director General de Centros Penales… aclara que esta es una información que fue hecha pública por parte del ministro General Munguía Payés en conferencia de prensa junto con el resto del gabinete de seguridad.

NR: Sí, pero si quieres poné que lo que fue público fue el traslado.

FA: ¿A raíz de qué se da, según el conocimiento que usted tiene, por el puesto desempeñaba en ese momento, a raíz de que se da ese traslado?

NR: Numero uno, ahí va la reunión con el ministro.

FA: ¿El ministro lo llamo a usted a una reunión a su despacho?

NR: Si. En esta reunión él me proporciona una nómina de 30 nombres.

FA: ¿Dónde está ubicado el despacho del señor ministro?

NR: En las instalaciones del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.

Reunión privada

Antes de que sus auxiliares presentaran la acusación contra Rauda, Mijango y otros ex funcionarios por delitos como ingreso de objetos no permitidos en las cárceles o asociaciones ilícitas, supuestamente  cometidos durante la ejecución del pacto entre pandillas y el gobierno, el fiscal general, Douglas Meléndez, dio una conferencia de prensa en la que dijo que aún tenía abierta una investigación sobre el uso de fondos públicos en la tregua. Sin embargo, de acuerdo a la investigación presentada en aquel encuentro con periodistas, Nelson Rauda era el líder máximo, el tope de la conspiración.

Presentación de la Fiscalía General de la República.

Presentación de la Fiscalía General de la República.

Junto a la foto de Rauda, en una lámina de una presentación hecha por la Fiscalía, aparece la siguiente explicación: “Autorizó el ingreso  de personal ajeno al centro penal omitiendo los protocolos de registro; …permitió que objetos ilícitos permanecieran en el interior de los recintos.”

La Fiscalía no acusa a Rauda de fraguar los traslados de los jefes de la MS-13 y el Barrio 18 de una cárcel a otra. De eso, dice el power point, es responsable Mijango. Pero, según la segunda entrevista de Rauda con los agentes fiscales, en octubre de 2013, fue el general Munguía Payés quien ordenó los cambios de prisiones, también fue él quien dio carta blanca al personal de Penales, a través del director, para que fuesen flexibles durante la tregua.

Más sobre los traslados:


NR
: El ministro me proporciono una nómina con 30 nombres de privados de libertad.

FA: ¿Que correspondía a quienes?

NR: La nómina no te la puedo decir.

FA: No, pero me puede decir, correspondía a…

NR: A internos del Centro de Seguridad de Zacatecoluca.

FA: ¿A los pandilleros antes mencionados? ¿Jefes de clica?

NR: Pero es que fíjate que yo esa información oficialmente nunca la tengo. Eso por ejemplo lo maneja la policía.

FA: Que correspondía a internos vamos a poner.

NR: Oficialmente como tal no hay una casilla que diga pandillero, palabrero, gatillero. Eso es con información de inteligencia.

FA: Entonces, le proporciono una nómina de 30 nombres de privados de libertad que correspondían a internos del centro penal de seguridad ya mencionado, ¿para?

NR: Para que se revisaran los expedientes únicos de ellos y se verificara que entre los principales parámetros que hubiesen cumplido el 10% de la condena en dicho centro, o que por razones humanitarias, tales como padecimiento de enfermedades, fuese factible que egresaran del mismo hacia los centros penales ordinarios, cosa que efectivamente se hizo.

FB: ¿Cuándo fue esto?

NR: Fue a principios del mes de marzo de 2012. Se revisaron por parte del equipo técnico-criminológico del Centro de Zacatecoluca.

FA: Permítame. ¿Usted acató esa orden?

NR: Sí.

FA: ¿Ese listado venía en algún oficio firmal o alguna cosa?

NR: No, en ningún lado. Era una hoja de papel bond manuscrita.

FA: ¿Esa letra de quién era?

NR: No lo sé. No sabría decirle. Fíjate que honestamente no recuerdo si me la dieron impresa. En una nómina déjalo mejor porque no recuerdo.

FA: Que ayer nos lo dijo bien seguro.

NR: Sí, pero no estoy seguro.

FA: ¿Estas personas eran miembros de pandillas, verdad?

NR: Sí, eso sí, pero no les puedo dar yo la categoría porque oficialmente no…

FA: Oficialmente no, pero usted sí sabía que eran pandilleros…

NR: Que son pandilleros.

FA: De acuerdo a inteligencia sí sabía que tenían calidad de principales…

NR: No, no conozco porque si digo principales ¿cuál es la estructura propia?

FA: Vaya, licenciado, mire una cosa, aquí se manejan diferentes fuentes de información. La fuente de inteligencia, la fuente de los medios abiertos de comunicaciones, conocimiento circunstancial por el desempeño de sus labores. No necesariamente el hecho de que usted tenga que ser perito… Entonces póngame atención a la pregunta que yo le voy hacer respecto a este punto…

NR: Pero antes (de) que me hagas la pregunta, para que no nos compliquemos ninguno, si tú consignas, por ejemplo, y alguien quiere refutarlo yo no puedo tener calidad de perito para luego establecer si…

FA: Claro, por eso es que la pregunta se le hace: Según el conocimiento que usted manejaba en base a cualquier tipo de información que usted recibiera en calidad de su cargo…Estas personas correspondían a líderes de pandillas, ¿sí o no?

NR: Sí.


Vuelven los fiscales al listado:

 

FA: Una pregunta. ¿Cuándo a usted lo llamo el ministro Payés a su despacho, le dio un listado?

NR: Sí…

FA: ¿Él le dijo, simple y sencillamente, estos son 30 internos? Yo lo que quisiera es que usted me dijera si el ministro Payés en algún momento le menciono a usted, estos son los líderes de las pandillas que tenemos nosotros en el centro penal de seguridad de Zacate.

NR: No.


En el transcurso del interrogatorio, los fiscales preguntan varias veces por el papel de Mijango y del obispo castrense, monseñor Fabio Colindres, quien también sirvió como mediador en la tregua. Tras unos 8 minutos de dar vueltas sobre esos nombres, Rauda dice que Munguía Payés le comunica, de forma verbal, que debía dar acceso a Mijango y a Colindres a las cárceles. Y luego dice el ex director de penales: “como a los dos semanas el ministro me comunica que estas personas han logrado un acuerdo con las pandillas”.

Sigue el interrogatorio del 11 de octubre:

FA: Vamos a ver, ¿se lo dice a usted en el despacho o la reunión la tuvieron las pandillas en el despacho del Ministro?

NR: No, no, no. Él me lo dice a mí.

FA: ¿En el despacho?

NR: Sí, él me lo dice a mí. Las reuniones de ellos siempre fueron en el centro de Zacatecoluca.

FB: Y en esa reunión en la que le dijo eso, ¿quiénes estaban presentes?

NR: Solo él y yo.

La negociación previa

Con todo lo que sabemos hoy de la tregua parece quedar ya claro que el prólogo de aquel pacto se dio justo cuando Munguía Payés fue nombrado ministro de Seguridad Pública por el presidente Mauricio Funes, a finales de 2011. Desde entonces, como ha revelado Factum, el general movió todas las piezas del gabinete de seguridad, en la inteligencia del estado y en la Policía Nacional Civil para hacer factible la tregua. En una parte del interrogatorio, Nelson Rauda, acaso el eslabón más débil en la cadena de funcionarios públicos que diseñaron, planificaron, autorizaron y ejecutaron el pacto, arroja más claridad sobre la línea del tiempo en este caso: en febrero de 2012, Mijango y Colindres entraron a las cárceles a afinar las condiciones del trato (sabemos también que con ellos entraron policías encubiertos). En menos de un mes, de acuerdo al relato de Rauda, todo estaba listo; el primer paso, mover a los líderes, como en su momento lo reveló El Faro.

En un momento de la entrevista, cuando ya Rauda se oye cansado y tenso, uno de los fiscales parece leer sus apuntes: confirma, en su lectura, que el general Munguía informó al ex director de Penales del “acuerdo al que había llegado estos mediadores con las pandillas”. Y dice que Rauda no recibió ningún tipo de información específica de las etapas previas. Reitera que fue el general quien dio a Rauda una orden “concreta y en persona”…

Raúl Mijango (izquierda), uno de los mediadores de la tregua. Foto de la OEA, por Arena Ortega, tomada de Flickr, con licencia de Creative Commons.

Raúl Mijango (izquierda), uno de los mediadores de la tregua. Foto de la OEA, por Arena Ortega, tomada de Flickr, con licencia de Creative Commons.

Otra parte del interrogatorio:

NR: El punto es, me llama (el ministro) y me dice “van a entrar”

FA: ¿A mediados de febrero?

NR: Sí, a mediados de febrero. Pero van a entrar, tienen ya previsto mañana por decirte algo. Yo llamo y no recuerdo en este momento si le di la orden al director a través del inspector, pero ponele si eso era 14, por mucho era el 15 o el 16 que ya iban ellos para el centro. A las dos semanas ya de estar ellos ingresando, es que me comunica es que han logrado un acuerdo entre las dos pandillas.

Y luego:

NR: No estoy seguro si fue el 8 o el 9 de Marzo que se concretó el egreso de ellos a los diferentes centros ordinarios.

FA: El ministro Payés, cuando le dio la lista y le dijo “hay que hacer esto con los expedientes de estos fulanos”, ¿le dijo el que era una cuestión que se necesitaba urgente? ¿le dio él un límite de tiempo o una fecha límite para tener todo eso listo?

NR: No, solamente que había que hacerlo a la mayor celeridad posible. No me dio un plazo.

FA: ¿Organizar el traslado… La logística de un traslado de esa magnitud a diferentes centros penales cuanto tiempo le lleva?

NR: Puede ser una hora.

FA: El dispositivo de seguridad, el centro penal donde van a estar, reservar los espacios y especialmente con reos de esa peligrosidad…

NR: Sí.

FA: ¿Una hora?

NR: Sí. Todo es de hacer las coordinaciones porque las haces vía telefónica.


* Rauda especifica que por la magnitud del traslado este se hizo con acompañamiento de la policía y la Fuerza Armada.

El dinero de las tiendas

Durante mucho tiempo los críticos de la tregua dijeron, sin en realidad presentar pruebas concretas, que el Estado salvadoreño había pagado a los líderes de las pandillas porque dieran órdenes para que sus clicas redujeran los homicidios. Dos agentes de la Fiscalía general involucradas con la investigación que incluyó los interrogatorios a Rauda, quienes comentaron bajo condición de anonimato por seguridad, aseguran que no han encontrado prueba de ello. Lo que sí dijo el actual fiscal general es que sigue investigando la posibilidad de que el Estados haya desviado fondos públicos para pagar por acciones ejecutadas en las cárceles mientras el pacto estuvo vigente.

El pasado 1 de junio, el fiscal Meléndez aseguró que han abierto una investigación para determinar el origen de los $11 millones que se movieron en las tiendas penitenciarias en los últimos 14 meses. El fiscal aseguró que la nueva arista es parte de la investigación contra la tregua entre pandillas y gobierno. Un día después de lo dicho por Meléndez, La Prensa Gráfica reveló que entre 2012 y 2015, la Dirección de Centros Penales recolectó más de $37 millones en ventas realizadas en las tiendas penitenciarias.

Durante el primer día de interrogatorio a Rauda, en octubre de 2013, el ex director de penales dijo que parte de los fondos provenientes de las tiendas de las cárceles -$2,500 mensuales- eran utilizados para pagar a Mijango y a Colindres. En el segundo día de interrogatorio, el ex funcionario dijo que se había confundido, que el dinero no era para esos salarios, sino para “labores de inteligencia” realizadas durante la tregua. Hay una cosa que no varía en el testimonio de Rauda: la orden de extraer esos fondos de las tiendas y usarla para otros fines la dio Munguía Payés.

La transcripción:

FA: ¿Y a usted le consta realmente que el ministro ocupara para inteligencia esos $2,500?

NR: No.

FA: ¿Le daba cuenta él a usted de algo?

NR: No.

FA: Era un dinero que usted se lo daba en blanco. ¿Él le firmaba algo a usted?

NR: No.

FA: ¿O sea que nosotros tenemos como constancia de que usted le entregó ese dinero al ministro solamente su palabra?

NR: Sí. Incluso lo que yo manejaba para fuentes tampoco hay constancia que yo firmara de recibido nada.

Rauda explica que Anílber Rodríguez, el entonces inspector general de centros penales, cambiaba cheques para darle efectivo al ministro Munguía Payés.

FA: ¿Ese cheque quien lo hacía?

NR: Lo hacían en tiendas.

FA: ¿Por orden suya?

NR: Sí.

FA: ¿A quién le daba la orden?

NR: Fue una orden general que se le dio al coordinador.

FA: ¿Quién era el coordinador?

NR: El licenciado Rafael Juárez.

FA: ¿Y usted qué le decía a Rafael Juárez? ¿Dame $2,500?

NR: Era una instrucción que se dio desde el principio para  que se diera así.

FA: Precíseme concretamente cuál es la orden que usted le dio para la extensión de esos cheques de $2,500.

NR: Con ese nivel de precisión…

FH: Tal vez en una manera genérica…

NR: $2,500 que se iban a ocupar para inteligencia.

FH: ¿Y la orden quien la dio?

NR: Yo.

FH: ¿Pero a usted quién se la dio?

NR: El ministro.

ChacónMP

El general Munguía Payés al teléfono, en una foto de archivo de 2012. Foto cortesía de Francisco Campos.

La llamada…

Entre el primer día de interrogatorio, el 10 de octubre de 2013, y el segundo, el 11 de octubre, Nelson Rauda le habló a su ex jefe, el general Munguía, quien para entonces era ministro de Defensa. A Rauda lo había destituido en mayo de 2013 Ricardo Perdomo, el sucesor de Munguía en Seguridad Pública. Los fiscales, como consignó El Faro en su reportaje de febrero de 2014, presionaron a Rauda para que les dijera por qué había llamado a un funcionario del que ya no dependía. ¿Para decirle qué? Los agentes del ministerio público inician esta parte del interrogatorio entre risas, insinuándole a Rauda que su ex jefe le había sugerido tener cuidado con lo que iba a declarar. El ex jefe de cárceles ríe, nervioso. Las risas acaban pronto.

Aquí la transcripción de todas las respuestas que el hoy prófugo de la justicia, le eslabón más débil, dio a los fiscales:

FA: ¿Era mentira eso también, que le llamó el Ministro? Porque mire, en su teléfono va salir la llamada.

NR: No, si hablamos varias veces.

FA: Una pregunta. ¿Le comunico usted al Ministro de justicia que había sido citado por la fiscalía?

NR: Sí.

FA: ¿Y con que finalidad le comunico eso?

NR: Bueno porque el ex vice ministro (Douglas Moreno) estaba (haciendo) revelaciones de cosas o diciendo cosas que afectaban a todo el mundo y que no tienen…

FA: Sí, ¿pero qué motivación tenía usted de llamarle al ministro?

NR: Como amigos.

FA: ¿Pero usted no le pidió ningún consejo a él o qué?

NR: ¿En qué sentido?

FA: Pues, no, no sé. Como usted le habla. ¿Para qué?

NR: No. Jamás. Pedir permiso de lo que uno puede decir no.

FA: ¿Pero entonces para qué le habló?

NR: Bueno, entre otras cosas para ponerlo en auto que iba a declarar.

FA: ¿Para qué?

NR: Hacerle saber que venía a declarar.

FA: Por eso, pero usted no depende ni laboralmente, ni sentimentalmente…

NR: Como amigos.

FA: ¿Como amigos para qué? ¿Le iba pedir un consejo? Usted dijo que para ponerlo en auto. Es una cosa que está diciendo ahorita y que así se va hacer constar. Entonces si usted estaba poniendo en auto al ministro de la Defensa sobre un citatorio que le estaba haciendo la fiscalía para la investigación de un delito, que usted mismo ayer le dijo a los medios que la investigación de la fiscalía es reservada… Entonces, ¿cuál es su motivación para decirle al Ministro de Defensa?

NR: Que era por las declaraciones que…

FA: No, yo entiendo… Yo lo que quiero es que me diga la razón por la cual usted le habló al ministro.

NR: Justamente por eso. Para eso.

FA: ¿Para avisarle?

NR: Sí.

FA: Eso es lo que dijo usted, como para ponerlo en auto. Como para decir mire prepárese.

NR: No, simplemente comentarle que venía a raíz de lo que el ex vice ministro había…

FA: ¿Y el Ministro que le dijo a usted?

NR: Que Douglas estaba diciendo una cantidad de cosas que no tienen ninguna…

FA: Sí, pero eso es una conversación diferente a lo que tiene que ver con su cita. ¿Qué le dijo el ministro?

NR: Eso. Platicábamos de las cosas que había dicho Douglas porque yo no las he podido ver todas en TV. No me he enterado.

FA: Mire, ¿y usted el día de ayer habló con el Ministro por teléfono?

NR: Sí.

FA: ¿Para qué?

NR: Para comentarle que había…

FA: ¿Para comentarle lo que había dicho?

NR: No, que había terminado la entrevista el día de ayer y que iba continuar el día de hoy.

FA: Bueno bajo ese punto que está dando que usted mismo está consciente de que ha informado que terminó la entrevista ayer y que continuaba hoy, podríamos consignar las situaciones que usted dio. Obviamente parece que esas cosas ahora ya no son ciertas.

FA: Mire, licenciado, no crea que aquí tan fácil nosotros vamos a dejar ir las cosas. Si usted cree que ya la versión que usted traía nosotros simple y sencillamente lo vamos a consignar así, no es así. Después de esto, que estamos llegando al final, viene una serie de preguntas sobre sus incongruencias y sobre las cuestiones paralelas que sucedieron a esto. Hay cosas que usted no las puede obviar, como el hecho de que aparezca su llamada con el ministro inmediatamente saliendo de aquí al mediodía.

FA: ¿Cree que a nosotros se nos borra la mente así como se le ha borrado a usted y que tenemos que hacer caso omiso de todo lo que usted dijo ayer? Ayer hubo una entrevista, que usted a mí me dijo… Nosotros tenemos documentadas sus dos versiones. La que dio ayer y la versión que ha venido a dar ahora y sabe quién va ser el responsable al final de explicar ese contraste entre una y otra. Va a ser usted. 

Foto principal (cortesía de Diario1): Nelson Rauda, ex director de Centros Penales.

 

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