La sociedad del sacrificio

Todas las ideologías que dieron forma a nuestra moderna edad de consumo se empeñaron en desterrar cualquier autoridad que pusiera en peligro la libre satisfacción de nuestras preferencias. Pero su éxito fue nuestra desgracia.

La autoridad que regresa: ¡Alégrate, estamos perdidos!

La autoridad sigue el siguiente patrón: se revela primeramente como coacción (¡obedece!), regresa como autocensura (¡prefiero no tener que (…)!) y finalmente se resuelve como farsa (acato para protegerte de mí).