Apuntes previo al Super Bowl 50

Cincuenta ediciones del Super Bowl, un espectáculo deportivo cuya gula es insaciable. Se dice fácil, se escribe, se lee fácil, pero reconocer la magnificencia del juego del ovoide caprichoso no es un proceso natural en países como el nuestro. Por ende, comprender a cabalidad la razón por la que este domingo 7 de febrero millones de personas medirán el destino en yardas no es tan sencillo. Pensando en los renuentes, en los inmunes al contagio de la estrategia y la pugna por territorio enemigo, habrá que compartir algunos apuntes previo al Super Bowl 50, este que presenta a las Panteras de Carolina contra los Broncos de Denver.


Debo iniciar siendo sincero. Aclarar que, llegado a este punto, cada uno de mis pronósticos de la postemporada en la NFL han sido un absoluto fiasco. Por lo que no sería muy sensato que realice sus siempre divertidas apuestas basado en lo que aquí le comparto. Yo veía a Seattle o Arizona enfrentando a Tom Brady y New England en el platillo final por el campeonato. Buscaba desafiar la lógica de que los dos equipos sembrados como #1 en su respectiva conferencia terminarían por imponerse. Cada vez es más raro que eso ocurra.

Pronto la defensa de los Broncos me enseñó que andaba más perdido que el famoso meme de John Travolta en Pulp Fiction. Y sobre todo fueron las Panteras de Carolina quienes más me pusieron un esparadrapo en la boca. Lo suyo en los sus dos juegos de postemporada ha sido un abuso. Hicieron ver a dos equipos enrachados (Halcones Marinos y Cardenales) como simples amateurs. Su ofensiva ha sido lo que esperábamos. Más bien, el trabajo de su defensa y equipos especiales ha sido lo asombroso del asunto. Pueda que les eche la sal —como es mi costumbre—, pero los veo como claros favoritos para el juego del próximo domingo.

Comienzo a explicar porqué…

La incuestionable lógica del camino recorrido

No vuelvo a hacerlo. Ya aprendí la lección. El patrón de esta postemporada en las instancias finales es que el equipo que posee el mejor récord es el que termina por imponerse. Y Carolina rozó casi la temporada perfecta: ganaron 15 juegos (17, si sumamos los dos de playoffs) y solamente perdieron uno, a diferencia de los Broncos, que sucumbieron en cuatro juegos de la temporada regular.

En Denver deben saber bien esto, deben respetar la lógica y acomodarse en el papel como underdogs. El equipo sufrió para eliminar a unos golpeados Acereros de Pittsburg y luego mostraron flaquezas cuando debieron despachar al todavía campeón reinante: New England. Sin embargo, prevalecieron.

No es exageración mía si afirmo que los Panthers lucen como «el equipo tocado por mano divina». Carolina liquidó sus desafíos contra Seattle (31-0) y Arizona (24-7) apenas en los primeros dos cuartos de juego. Luego pudieron incluso relajarse y, manteniendo el enfoque, evitar lesiones. Parecía que no sería así, pero su camino recorrido ha presentado menos inconvenientes. O han sido ellos los que se han encargado de que luciera así. Denver, en cambio, debió apurar la recuperación de su mariscal, el incuestionable Peyton Manning.

Y es que existe una disparidad física entre los dos mariscales. Cam Newton, el quarterback de Carolina ha sufrido su peor lesión fuera de un campo de fútbol americano. En 2014, Newton sufrió un impresionante accidente automovilístico que le dejó un par de fracturas en las apófisis transversas de sus vértebras lumbares. Debió recuperarse y ha sido en la temporada 2015-2016 donde realmente ha florecido todo el talento que siempre prometió. Todos los que aborrecen sus excesivos festejos en las anotaciones que consigue deben someterse a los números incuestionables: esta temporada Newton logró tres mil 837 yardas, 296 pases completos de 495 lanzados, 132 acarreos para una ganancia de 636 yardas, 10 intercepciones y 35 touchdowns convertidos.

A sus 39 años, Peyton Manning llega al Super Bowl con un historial médico que incluye cuatro cirugías en el cuello y una de rodilla, sumado a que tan solo en los últimos tres meses Manning ha sido atendido por lesiones de tobillo, hombro, costilla y pie. Las lesiones influyeron en que, pese a tener una buena campaña, sus estadísticas en la temporada regular son inferiores que las de su rival del domingo. Manning consiguió  dos mil 249 yardas, 198 pases completos de 331 lanzados, 17 intercepciones y nueve touchdowns convertidos.

A favor de Manning pesa la experiencia en juegos como este. Mientras Newton vivirá el primer Super Bowl de su carrera, Manning ya ha jugado tres veces en esta situación (habiéndose coronado en la temporada de 2006).

Se trata entonces de un choque antagónico incluso en lo racial: negro versus blanco, juventud versus experiencia, variantes ofensivas en contra de temple. En los controles de lo que ocurre en la línea de scrimmage habrá un choque de estilos. Uno busca el relevo generacional; el otro, coronar su estatus como leyenda.


Este es el trailer oficial de previa al juego del Super Bowl XX.

Otros factores a tomar en cuenta

Las oportunidades de los Broncos pasan por dos factores muy importantes a tomar en cuenta:

  1. ¿Qué tanto su ofensiva se mantendrá ajena a los errores al inicio del juego?
  2. Cómo preparará la estrategia su staff de coaches, especialmente su coordinador defensivo, Wade Phillips.

El primer factor remite a lo mencionado ya al comienzo de esta publicación: Carolina ha matado los juegos en apenas dos cuartos. Aún no los vemos en apuros serios. Si Denver mantiene un juego cerrado, con dominio defensivo, los nervios podrían comenzar a aparecer en las Panteras. Para logra ello, la ofensiva debe evitar a toda costa las pérdidas de balón. Cero fumbles. Cero intercepciones. Marchas con series largas. Mantener a Cam Newton esperando en el banquillo, mientras se desgasta la defensiva.

El segundo factor remite a si aprendieron de la experiencia vivida en el Super Bowl de hace dos años, en 2014, cuando los Halcones Marinos de Seattle los apalearon de principio a fin (43-8) debido a que simplemente habían preparado el juego de mejor manera. A cada jugada ofensiva que Denver intentaba en aquella ocasión, Seattle tenía un remedio, como si supieran exactamente lo que el head coach de entonces John Fox (ahora con Chicago) y su staff técnico habían preparado en las dos semanas previas. Este domingo sabremos si aprendieron la lección.

Finalmente, es necesario reseñar la importancia de algunos nombres propios (más allá de los quarterbacks ) a los que debemos ponerles especial atención. En Carolina, por ejemplo, no todo consiste en la habilidad para mezclar pases y acarreos que tiene Cam Newton. La conexión que él posee con el ala cerrada Greg Olsen, líder receptor del equipo (77 recepciones y 1 mil 104 yardas), es decisiva. En Carolina pónganle también mucha atención al trabajo que hace el linebacker Shaq Thompson. Su agresividad y lectura de pases es tremendo y bien podría generar un desequilibrio en el destino del partido.

Por el lado de Denver, no es ningún secreto que su defensa (la mejor de la liga) es lo que los ha llevado hasta la pelea por el campeonato. Y la presión al pasador es buena parte de la explicación del éxito defensivo de este equipo. Tom Brady lució exasperado y fuera de ritmo en distintos tramos del juego por el campeonato en la Conferencia Americana debida a la presión que Denver le provocó. Por esa razón, los nombres de Von Miller y DeMarcus Ware (linebackers externos de los Broncos) deben influir en el transcurso del partido. No los pierdan de vista.

Mi pronóstico

Ya les advertí que este año ando muy mal con los pronósticos en la NFL. Quizá lo único que profeticé y terminó cumpliéndose es que mis Chicago Bears serían un desastre. En eso ellos no decepcionan.  😥  😥  😥

Pero bien, dejo aquí mi pronóstico final, buscando jugar un poco a la segura y no alejarme tanto de lo que la lógica, los expertos y las casas de apuestas indican:

  • Campeón: Carolina Panthers
  • Marcador: 33-17
  • MVP del juego: Cam Newton

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