La influencia cultural de Star Wars

Treinta y ocho años y seis capítulos. Se dice fácil, pero es una hazaña cinematográfica. Ninguna trama en la historia del cine ha logrado lo que Star Wars: despertar el interés a lo largo de cuatro décadas y algo más de 13 horas de duración en pantalla gigante.


Sin duda, para ser fan de esta saga hay que tener suficiente paciencia. Los episodios IV, V y VI se presentaron en intervalos de tres años, hace ya bastante tiempo: 1977, 1980 y 1983. Luego, tuvimos que esperar 16 largos años para ver una nueva trilogía de la serie, con la exhibición nuevamente de tres años entre uno y otro capítulo: 1999 (I), 2002 (II) y 2005 (III). Por si fuera poco, por fin dentro de un par de días terminará otra espera de 10 años para ver la continuidad de la trama con el episodio VII.

Todos esos años han contribuido a que al menos tres generaciones disfruten con los personajes, música y trama narrativa de Star Wars. Hemos consumido la saga y la seguiremos consumiendo el 2017 (VIII) y hasta el 2019 (IX). Increíble. Para entonces, al igual que muchos otros fans, ya estaré cerca de la cincuentena de años y mi hija pasará de los 16. Al finalizar, la cultura pop se habrá visto influenciada –y favorecida– con 42 años de La guerra de las galaxias. 42 años, ni más ni menos. Y eso sin tomar en cuenta que después con seguridad se vendrán más historias: episodios intermedios (como ya sucedió con The Clone Wars, trama que cronológicamente se sitúa entre los episodios II y III, estrenada en 2008), cintas en las que se puede profundizar en la psicología e historia de los personajes (como Han Solo, que se ha anunciado ya para el 2018), entre otras varias posibilidades.

Aunque con seguridad muchas personas no han visto los seis episodios –y a varias más ya se les olvidaron decenas de detalles–, es difícil imaginar que podamos encontrar a alguien que no reconozca a Darth Vader, Yoda, R2-D2 («Arturito» en Latinoamérica), Obi-Wan, C-3PO, Luke Skywalker, Chewbacca, Han Solo y las princesas Leia y Amidala, entre otros.

Más de 4 mil millones de dólares han recaudado en total los seis capítulos de la saga. Si a eso le agregamos la ganancia por la comercialización de productos, la cifra es difícil de imaginar. En efecto, la cultura pop se ha visto literalmente bombardeada por toda clase de artículos basados en la saga: figuras de acción de los personajes, sables de luz y toda clase de juguetes, collares, pulseras, zapatos, camisetas, juegos de mesa, lapiceros, llaveros, relojes, loncheras, libros, historietas, figuras lego, mochilas, juegos de rol, gorras, aretes, anillos, chaquetas, botas, videojuegos y lo que pueda agregar a la lista. Hasta la marca de maquillaje Covergirl lanzó una colección de labiales, máscaras de pestañas y esmaltes de uñas de Star Wars. En la campaña pueden verse a modelos vistiendo trajes inspirados en jedis, droides y soldados imperiales.

A propósito, la moda ha contribuido para que la saga Star Wars se instale en la cultura pop a través de vestidos, peinados y maquillaje. Varios diseñadores y marcas se han inspirado en las prendas de distintos personajes para crear sus propias colecciones a partir de la mezcla de estilos inspirados en China, Mongolia, Japón y Europa, a los que se les añaden elementos renacentistas y medievales, presentes sobre todo en los capítulos I, II y III de la serie, con Padmé Amidala como referencia principal.

Y aunque la afirmación caiga en un lugar común, es verdad que La guerra de las galaxias es mucho más que cine. Así lo demuestra la mezcla y riqueza de elementos que pueden encontrarse en la saga: influencia de la cultura japonesa (se dice que jedi proviene de la expresión japonesa jidaigeki y que el casco y la máscara de Darth Vader se inspiran en el Japón feudal), integración de diversos mitos griegos (como el del héroe que se embarca en un viaje, el de una profecía que debe cumplirse, el héroe marcado por su destino, entre otros), buena literatura universal (Shakespeare y la trágica historia de amor y el abandono al mal del Fausto de Goethe, por mencionar dos mínimos ejemplos), influencias fílmicas de Akira Kurosawa, aventuras samurái, filosofía zen, el tao (la Fuerza, según Yoda, es la energía creadora de todo lo viviente y está “en continuo cambio, fluyendo, y puede ser fuerte y débil, controlada y abrumadora”), enseñanzas de inspiración budista (Yoda le transmite a Luke que siempre debe vivir “en el presente” y ser paciente, equilibrado y compasivo), aspectos de la organización sociopolítica de la antigüedad romana, ideas “new age”, depuración del género fantástico a través del uso de elementos propios de la ciencia ficción, feminismo, filosofía oriental, capitalismo global, religión, espiritualidad…

A lo anterior puede agregársele la reinvención de arquetipos: la lucha entre el bien y el mal, el consejo de sabios maestros que buscan la paz en el universo, la relación maestro-aprendiz o padawan.

– “El miedo a la pérdida un camino hacia el Lado Oscuro es”
– “El miedo lleva a la ira, la ira al odio y el odio al sufrimiento”
– “La muerte, una parte natural de la vida es”

Ellas son algunas de las frases más destacadas del maestro Yoda.

La princesa débil que en realidad es tan o más fuerte que sus rescatadores (Leia), la fortaleza siniestra que debe ser destruida y de la que es muy difícil salir (la Estrella de la Muerte), el joven retraído y apartado que inicia un viaje espiritual para conocerse más, encontrar su destino y desarrollar plenamente su personalidad (Luke), el aventurero mercenario que solo busca dinero pero que termina por encontrale sentido a su existencia (Han Solo)…

Los personajes de Star Wars, además, influyen e inspiran otras cintas cinematográficas e incluso series de televisión.

La princesa Leia es valiente, irreverente, sarcástica, autoritaria incluso, fuerte, decidida, y nadie la juzga prejuiciosamente por ello. La descripción nos lleva a recordar a Sarah Connor (Terminator), Ellen Ripley (Alien), Trinity (The Matrix), Leeloo (El quinto elemento) o Katniss Everdeen (Los juegos del hambre).

Póster de la próxima película, "El despertar de la fuerza" y que presenta el regreso de Harrison Ford (como Han Solo) en la saga de Star Wars.

Póster de la próxima película, «El despertar de la fuerza» y que presenta el regreso de Harrison Ford (como Han Solo) en la saga de Star Wars.

El vaquero galáctico Han Solo nos hace recordar a Peter Quill (Guardianes de la galaxia), a Korben Dallas (El quinto elemento) o a Max Rockatansky (Mad Max). La adorable mascota robot R2-D2 a Wall-E, a V.I.N.C.E.N.T. (The Black Hole) y a Jhony 5 (Cortocircuito); C-3PO, el robot humanoide con un toque de personalidad, a Data (Star Trek: The Next Generation), a Andrew Martin (El hombre bicentenario) o a Bender (Futurama).

Otras películas y series inspiradas en la industria cultural que destila Star Wars pueden ser: E. T., Indiana Jones, Back to the Future, The Dark Knight, Jurassic Park, Los cazafantasmas, Blade Runner, Avatar… Con seguridad harán falta otros nombres y más ejemplos. ¿Cuáles agregarían ustedes?

No es de extrañar que varios programas televisivos hagan referencia en alguno de sus episodios a la saga de Star Wars: That 70´s Show, Tiny Toons Adventures, The Big Bang Theory (en varios episodios, incluyendo uno bastante divertido en el que Sheldon conoce a James Earl Jones, la voz de Vader), Family Guy, South Park, Friends (inolvidable episodio en el que Rachel para cumplir una fantasía de Ross se viste con una réplica del bikini que usó Leia cuando la tuvo cautiva Jabba the Hutt), Back to the Future, How I Met Your Mother (en donde además hay un guardia imperial permanente en el apartamento de Barney), E. T. y Toy Story. 

También vale la pena mencionar la cinta Spaceballs, conocida como S.O.S. Hay un loco en el espacio, parodia de la saga Star Wars, dirigida en 1987 por Mel Brooks, en la que también se hace referencia a Star Trek, Alien, El planeta de los simios, Acorralado y El mago de Oz.

Ni el todopoderoso fútbol escapa a la soberanía de La guerra de las galaxias. El pasado fin de semana, hinchas búlgaros del CSKA de Sofía desplegaron una bandera con la cara de Darth Vader para intimidar al rival de turno. También lucieron máscaras de soldados imperiales y añadieron música y bengalas. La Fuerza estuvo de su lado: ganaron el partido 3 a 0. Además, diferentes futbolistas han aparecido promocionando la película y la empresa Supporters.Pro ha diseñado camisetas de fútbol si Darth Vader, R2-D2, C-3PO y Chewbacca formaran parte de algún equipo. ¿Armamos la cuadrangular?

Yoo, Volkswagen, Nike, ToysRUs, Duracell, Brisk, Lego, Target son algunas marcas que han hecho publicidad con referencias a Star Wars. La mayoría de comerciales sacan más de una sonrisa.

Pueden seguirse mencionando infinidad de aspectos más relacionados con Star Wars (propuestas de matrimonio, bodas, colecciones, animaciones…) y probablemente siempre aparecerá algo nuevo que añadir al listado. Incluso existe la versión cumbia de la marcha imperial (por favor no la busque ni la escuche, me temo que John Williams muere un poco cada vez que se hace eso).

La influencia cultural de Star Wars es innegable. Podemos conversar por acá qué tan positiva es si va tan aparejada del consumismo. Por ahora solo resta decir que hay Fuerza para rato. Nos vemos en el cine.

Quizá todo ello explique por qué una película tan abiertamente comercial haya superado el paso de las décadas y siga causando tanta emoción entre sus diversas audiencias.

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