Cristian Hernández, militante de Nuevas Ideas en Arcatao

"A los de Nuevas Ideas nos dicen traidores, pero los verdaderos traidores están en la cúpula del FMLN"

Bajo el pseudónimo de «Baltazar», Cristian Hernández afirma que peleó por diez años durante el conflicto armado salvadoreño, en el bando de la guerrilla. Este veterano de guerra asegura que formó parte de las fuerzas especiales de las FPL y que combatió al lado de figuras históricas del FMLN. Luego acompañó el proceso de transformación que derivó en el Frente como un partido político, del que años más tarde sería expulsado.

Decepcionado por las decisiones y acciones que la cúpula del FMLN tomó por dos períodos presidenciales, ahora Hernández se ha afiliado al partido de gobierno. Como militante de Nuevas Ideas, este veterano y lisiado de guerra comparte su análisis de por qué el FMLN perdió la alcaldía de Arcatao, en Chalatenango.

Usted es veterano de guerra. Combatió con el FMLN por diez años, pero ahora es militante de Nuevas Ideas. ¿Por qué adoptó este cambio?

Mire, no es fácil explicarlo, ni es fácil entenderlo, cuando uno es duro de la mente, ¿verdad? Yo milité en el FMLN por 33 años. Combatí diez años. Después de que vinimos de la guerra, me incorporé a la vida política con el FMLN. Siempre anduve apoyando. En todas las elecciones voté ciegamente por el FMLN. A nosotros, en la guerra, nos metían un lema muy bonito. Yo no me arrepiento de haber andado en la guerra. Decían que: «Al triunfar, o todos en el suelo; o todos en la cama». Muy bonito el lema. Y que todos íbamos a ser iguales. Sí, muy bonito. Entonces, a los combatientes nos gustó eso. Y otros lemas más, que hablaban de la revolución. Se hablaba mucho de la solidaridad… y que no sé qué, que no sé cuánto. En la guerra sí lo aplicábamos… la solidaridad. Es real. En la guerra la aplicábamos mucho. Pero después de la guerra… bueno, nosotros votamos. Por primera vez ganamos… creo que cuatro alcaldías a nivel de Chalatenango. Arcatao, Las Flores, Nueva Trinidad, Las Vueltas y creo que ganamos en Los Ranchos, por primera vez. Nosotros seguimos luchando hasta el grado de que, como partido, llegamos a tener gobierno por dos periodos. Luego, comenzamos a ver que a los combatientes y a las masas heroicas que anduvieron en la guerra, los dirigentes nos venían a ver solo en los meses de campaña. A lo más… También ellos depuraron el padrón cuando uno criticaba que no nos gustaba muchas cosas. A mí me depuraron. Hace más de diez años me depuraron porque yo siempre he sido de la gente crítica del FMLN, aquí en Arcatao.

¿Lo sacaron del partido?

Sí, me depuraron. Entonces, ya uno no podía opinar, pues… Empezaron a imponer dirigentes aquí, en Arcatao. Y a nivel de país… que no eran gratos para el pueblo. O sea, que eran ‘enrollones’ para la cúpula, pero malos con el pueblo.

¿Eso fue cuando Milton (Monge) ya no estaba como alcalde?

No. Milton fue electo popularmente en sus ocasiones. Luego vino el alcalde actual (Alberto Avelar). Yo voté por él. Ciegamente votamos, porque la dirigencia del FMLN dijo: « Este va a ser». Y esta va a ser, pues… Pero, a pesar de que anduvimos juntos en la guerra… lo conozco muy bien. Lo conozco desde (que era) muy cipote. Pero él siempre ha sido una persona bastante prepotente. Y no grata para el pueblo. Y ganó. Ganó aquí en tres períodos, porque nosotros votábamos ciegamente por el FMLN. Pero luego viene este personaje, que se llama Nayib Bukele, que para mí es el presidente que nosotros buscábamos desde la guerra. Una persona con un sentido muy humano, que, realmente, solo que uno esté ciego, sordo y mudo no entiende lo que es esa persona. Los partidos del Frente, Arena y los demás partidos de derecha… porque, lamentablemente, la cúpula del FMLN sí fue de derecha. Tal vez no todos, pero sí el 80 %. Porque también hay algunos dirigentes buenos, ¿verdad? Menos las bases. La gente humilde, la gente sencilla… Nosotros seguimos con un pensamiento de izquierda. Yo, por ejemplo, no olvido a los excombatientes, a los compañeros que fueron caídos. Los aprecio mucho…

Pero Nuevas Ideas no es de izquierda…

No es de izquierda, pero es un partido que se pega más a la clase pobre que la izquierda que era el FMLN. Porque estamos viendo lo que está haciendo el presidente, pues… Usted no hace nada con decir: «yo soy de izquierda», del labio al diente; pero no lucha por esa gente pobre. Y, realmente, vimos que la cúpula del FMLN, directamente, llegaron solo a hacerse ellos ricos, nomás. Y a poner en sus puestos solo a sus amigos y a su familia. Un ejemplo es Sánchez Cerén, pues. Es lamentable. Yo voté ciegamente por él. Yo anduve con él. No de seguridad… pero yo anduve toda la guerra. Anduvimos juntos…

¿Por Mauricio Funes también votó?

También voté por él. Por los dos que ha tenido el FMLN, yo voté. Entonces, ¿qué vemos? Que cuando Sánchez Cerén terminó su periodo, tenía 14 familiares… no con puestos humildes, de policía, ganando $400 dólares. Sino que en puestos solo de $4 mil o $5 mil. Ahí es donde Sánchez Cerén, una de las personas en las que yo confiaba tanto.. Con cara de humilde, pero… mmm… Y empezamos, pues, en la gente más pensante del FMLN… Porque el 80 % de la gente de Nuevas Ideas venimos del FMLN. Tal vez no el ochenta, pero sí una gran parte. Venimos del FMLN. Y entonces empezaron a decirnos: «¡Traidores! ¡Traidores!». En estas comunidades, el pueblo fue agarrando tanto coraje en contra del FMLN… y, realmente, por eso nos volteamos. Y, gracias a Dios, ganamos por un voto. Pero no es un voto. Aquí sacamos 819. Y el Frente sacó 818. O sea, midiendo Arcatao… no significa que se haya ganado por un voto. ¡Ganamos por 819 votos! Significa que –como es un pueblo pequeño–, realmente, más de un tercio les votó en contra, pues. Y los dirigentes del FMLN… Yo hablaba con el que iba de diputado… Es mi amigo. Lástima, el momento en el que lo lanzaron. Igual que el muchacho que iba para alcalde. Lo lanzaron en un momento…cuando ya el partido estaba… como cuando usted tiene una bestia que ya se le cayeron los herrajes y ya los cascos están dañados, y ya no tiene ni un diente para comer. Entonces, así estaba el FMLN. Y así esta: muerto, pues. Lamentablemente. Es una realidad. Yo soy amigo del que iba para alcalde… Un cipote. Y también del que iba para diputado. De ellos dos no puedo hablar mucho. Pero del partido, sí. Yo no tengo tanto resentimiento en contra de los dirigentes, sino que… la cagaron… ¡La cagaron! Como decimos los campesinos. Y la expectativa que los excombatientes teníamos de ese cambio social… ¡Hombre! Nos dio cólera. Por decirle… le voy a contar algo. Mi esposa. Ella fue cocinera en la guerra. Anduvo… Yo anduve peleando en toda la zona de Cabañas, Cuscatlán, todo Chalate… Yo anduve diez años peleando. Mire, por criticar, pues… Tal vez no “estar en contra” del FMLN, por la mala política que hacían… ¡Ni carnet de veterano le dieron! Ella no ha salido nada. Es una lisiada de guerra. ¡Hasta abortó un niño en la guerra! Imagínese… Mire, no tienen ningún beneficio. Y los dirigentes del FMLN la ignoran. Mire, joven, el FMLN se convirtió en ayudarle a mucha gente… solo para que le dieran el voto. Entonces, mucha gente dijo: «¡Puta! ¡Qué malo eso!». Aquí en Arcatao han metido gente que fue de la Fuerza Armada… Y es vergonzoso decirlo, porque yo me siente veterano de guerra, pero no representado por el FMLN… Y en la Fuerza Armada… representándonos a nosotros. Está bien que sean del FMLN. Está bien. Son libres. Pero no representando ese sector. Entonces, para que vea el grado tan bajo al que llegó el FMLN. Y la gente pensante dijo: «¿A dónde estamos? ¿Quiénes son estos?». Así fue como nos organizamos en Nuevas Ideas. Vimos expectativas mejores con este gobierno que, realmente, es un buen gobierno. Un joven… que a mí hasta cólera me da cuando dicen: «Este viejo». A mí me da cólera cuando dicen eso, porque él es un joven. Un hombre pensante. Un hombre que todo el pueblo lo quiere. Lo piden todos los países de Centroamérica. Entonces… realmente… estar en contra de ese muchacho… Él no tiene necesidad de nosotros. ¡Nosotros tenemos necesidad de él! A mí me da cólera cuando hablan, pero tampoco me ando peleando con nadie, porque no vivo de eso. Gracias a Dios. Así como me ve, lisiado de guerra, hago mi vida, pues. Tenemos, aunque sea, un par de manzanas de tierra. Trabajamos un par de vaquitas. Ahí andamos, haciendo la vida, honradamente. Yo nunca he vivido de la política. Ni mis hijos. Ahí andamos trabajando. Esa es la realidad de por qué nosotros ya no somos del FMLN. Y no es que esté en contra del FMLN, sino de las actitudes de los dirigentes…La mayoría… Usted ve el ejemplo claro: fue ‘pijeada’ a nivel nacional. Y el FMLN, creo que por residuos, quedó con cuatro diputados. Y si no se ponen las pilas, y siguen al frente con esas señoras que tienen, con esas señoras malhabladas que han quedado en la Asamblea Legislativa. Que ya nadie las quiere… En la próxima elección, pueda ser que desaparezcan. A mí me da cólera. ¿Sabe por qué? Porque esos dirigentes traicionaron el nombre de Farabundo Martí y el de todos lo mártires de la guerra. Los traicionaron. Porque yo, al nombre de Farabundo lo siento muy fuerte, muy lindo, histórico. Pero, realmente, todos esos dirigentes que llegaron solo a hacerse ricos y corruptos… lo traicionaron. Y ellos a nosotros nos dicen traidores. ¿Usted cree? Esos dirigentes –como la Nidia Díaz y otros más que tienen 27 años de estar ganando $6 mil dólares, $7 mil, $5 mil; y que solo nos veían a los combatientes como una escalera para subir y burlarse de nosotros–… ¡Hombre! No sé si el diablo está perdonando, o a saber quién, pero dudo que las perdone Dios. Entonces, ese es mi criterio del FMLN. Y no es que los odie. Es que el pueblo entero les dio el vergazo. Les dijo: «¡Basta ya! ¡Basta ya! ¡No los queremos!».

De todas las razones que usted me ha dado, ¿cuál sería la principal que explica por qué perdió el FMLN en Arcatao?

Lo principal es lo mismo: que a nivel nacional se portaron mal. Arcatao es un bastión… Fue un bastión del FMLN. Para mí, pues… Aquí hay tantas viejitas y viejitos… Gente que tiene 80 años. Muchas son las madres de muchos guerrilleros que murieron. Y miren: a esas viejitas no las visitan los dirigentes del FMLN. Solo las vienen a visitar cuando empieza la campaña política. Yo siempre lo dije: el FMLN tuvo que haber estimulado al sector de veteranos de guerra. ¿Me entiende? Como en Cuba, pues. Yo estuve en esos países. Yo estuve en Cuba en el ’85. Y conozco la política de cómo tratan a los veteranos de guerra. Y hasta en Estados Unidos, también. Ahí un veterano (de guerra) es una persona honorable. No se andan burlando de él. Y estos dirigentes… muchos de ellos –porque no la tengo contra todos– no te saludaban si los encontrabas en la calle cuando no estuviéramos en campaña. No nos conocían. Gerson Martínez, por ejemplo. Yo anduve en las fuerzas especiales del FMLN, de las FPL. Ni me gusta contar eso. Y cuando vino Gerson Martínez acá… quien sabía… porque yo era un combatiente famoso! ¿Verdad? Igual que muchos; no solo yo. Pocos estamos vivos de esa categoría. Somos contados. No somos muchos… Entonces… ¡No me conocía a mí! Hasta que le di el historial de él… me conoció. Imagínese. ¿Cómo cree usted que uno puede sentirse grato con esa clase de gente? No pues, realmente, te diría: olvidaron la base histórica que tenían que haber tenido. Y voy al grano: si en su casa, usted tiene hijos, nietos, esposa, tíos o su madre –si es que tiene–; y si toda esa gente está en contra de usted… y no confía, ¿cómo se sentiría? Eso es duro decirlo, pero es una realidad de estos pueblos, como Arcatao, Nueva Trinidad o Suchitoto. Porque ahí hay un montón de veteranos que conozco. Si yo anduve peleando en todo eso.

Entonces, ¿el descuido que tuvo el FMLN sería la principal razón?

La forma que tuvo para tratarnos a los veteranos de guerra.

¿Pero especificamente en Arcatao?

Fue la mala política. Tuvimos un alcalde prepotente. Un hombre que cuando le habla a uno lo hace hipócritamente. Sumado a eso, pues, la mala política del FMLN. Y, entonces, el pueblo es sabio. Tuvimos un alcalde pésimo que solo abanderaba a tres o cuatro familias de aquí en la alcaldía. Él trabajó para enrollarse. El FMLN puso aquí a un hombre ‘enrollón’ con la cúpula, sincero con la cúpula, pero no sincero con el pueblo. Y el buen dirigente es aquel que puede respetar a la cúpula un poco, pero al que no le puede fallar es al pueblo. Ese es el buen dirigente, venga del partido que venga. Pero un hombre… muy así, repugnante. Y que, cuando lo ve uno, se le queda viendo de pies a cabeza. Un hombre hipócrita. Yo lo conozco bien. Tengo más de 30 años de conocerlo. Entonces, hay varias razones, pero hablando del alcalde –que es pésimo–, solo ubicó a unas pocas familias, incluyendo a la familia de su esposa. Yo no puedo decir que robó, porque eso no lo puedo decir… Tampoco puedo convertirme en eso. Pero él cae mal, por su carácter y su forma de tratar a la gente. Hablando de otro modo: es tacaño. Y el alcalde no tiene que ser tan tacaño. ¿Me entiende? Es tacañísimo y hay mucha gente más pobre que uno, gente que llegaba, a veces, a pedirle un pliego de lámina… y los mandaba a que sembraran una parra de piña. ¡Esas cosas no se dicen! Por lo menos en Teosinte lo hizo con algunos señores… Y si no se los puede dar –porque tampoco el alcalde va a solucionar todos los problemas de la vida–, debería de buscar una manera más agradable para solucionar los problemas. En mi caso, como lo conozco de la guerra, desde que se voló la mano en el ’83… En esos días íbamos a atacar la presa del Cerrón Grande… En un entrenamiento se voló la mano, porque era un pionero de las fuerzas especiales. Él anduvo en toda la guerra. Lo conozco desde muy cipote. Yo soy mayor que él. Pero su carácter no va con el pueblo. Y aquí lo impusieron. Y al pueblo, a veces, no le interesa tanto si alguien es veterano de guerra, sino que sea alguien que tenga carisma. Pero además de lo que le digo, de su forma de ser, el partido cometió errores garrafales. La gente lo veía. Cuando vino una ministra que estuvo por ahí… que es la Violeta… Yo no tengo nada contra ella, pero venía y decía la gente que solo a encerrarse con la familia. No se socializaba con aquella gente que anduvimos en guerra, que la conocíamos… Uno ve cuando se alegran con uno… y dan cariño. No para que regalen un dólar. Eso es mentira. Pero aquí fueron cosas que cayeron mal de ese individuo. Y los errores que cometió la cúpula a nivel nacional, de poner de dedo a sus dirigentes. Y al sacar del padrón a todo el que criticara. Le digo: hasta el 2014, más o menos, yo iba a todas las reuniones. Criticaba lo que no me gustaba. Y veía que nunca había un cambio. Al final, ¡terminaban puteándome! Entonces, dije yo: «¡Hombre! ¡Yo soy un pendejo!». Y traté de irme apartando. Entonces, me empezaron a discriminar. A mí y a mi familia. No le voy a decir mucho, pero sí cometieron atrocidades conmigo. No le voy a dar detalle. Entonces dije: «¡Estos son peores que la gente de Arena!». Porque fíjese que aquí la gente de Arena… Ese ha sido siempre un partido corrupto… La cúpula… Pero ha sido más respetuoso. Ellos eran el adversario que teníamos aquí en Arcatao. Nosotros, siempre, como FMLN, cuando íbamos a elecciones, sacábamos hasta mil votos o más. Y Arena siempre sacaba 400 o 500. Entonces, como le digo, el Frente nos trataba muy mal si decíamos cosas que no les gustaban. Como en la guerra, que los dirigente cometieron, lamentablemente, graves errores. Bueno, pues, ajusticiaron a muchos combatiente que no tenían que haber ajusticiado. Yo no digo quiénes, porque no sé… ¿verdad? Pero se cometieron esos errores porque a alguien no le parecía alguna cosa… Entonces, ya era enemigo. Y aún ahora a los de Nuevas Ideas nos dicen traidores. Y yo les digo: «¿saben quiénes son los verdaderos traidores? ¡La cúpula del FMLN! Aquellos dirigentes que pasaron 27 años queriéndose jubilar de política». Solo nos ocuparon como un escalón para que pudieran subir ellos y moverse en una rueda de caballitos. Entonces, esos son los traidores. No somos la gente de Nuevas Ideas. Aquí, la mayoría hemos sido del Frente. Así como le pueden decir en Cinquera, en Suchitoto, en Nueva Trinidad… Bueno, en los pueblos, pues. ¿Ejemplo? Las Flores. Ahí sacó más de 200 votos Nuevas Ideas. Y ahí es un asentamiento, directamente, de excombatientes. Significa que el pueblo se les va revelando. Y quiero decirle algo de Las Flores: yo tengo mi familia ahí. Es un pueblo muy bonito. Soy amigo de la alcaldesa. Para mí, el FMLN, en Las Flores, ha hecho las cosas bastante bien. Yo sé que mucha de esta gente no tiene culpa del desastre del FMLN… porque también el Frente ha tenido buenos alcaldes y que han trabajado para la gente en varios pueblitos. Alcaldes que son llevaderos con la gente, que son cariñosos con el pueblo, pues… Por eso no estoy en contra de todos.


  • Esta entrevista se realizó el domingo 13 de marzo.