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Bukele encarga a señalados de negociar con pandillas segunda fase de su plan de seguridad

Para la fase «positiva» de su plan, el presidente ha encargado a Carlos Marroquín y Mario Durán la estrategia llamada a abrir al Estado el paso por territorios que controlan las pandillas. Ambos funcionarios tienen ya, según investigaciones fiscales, experiencia como negociadores con pandilleros.

Foto: Casa Presidencial


Lo ha llamado «Oportunidades». Es la segunda fase del plan de seguridad gubernamental anunciada este martes 2 de julio por el presidente Nayib Bukele, una estrategia que busca intervenir en todos los municipios del país con todas las instituciones del Estado; es decir, llevando servicios que van desde agua, salud y educación hasta deporte, cultura y recreación.

Aunque en esta fase participarán diferentes instituciones del Estado, hay una pieza clave: la que procurará el ingreso de las instituciones a territorios controlados por las pandillas. Para que eso ocurra, el presidente anunció la creación de la “Unidad de Reconstrucción de Tejido Social”, y designó como su director a Carlos Marroquín, un funcionario que ya acompañó a Bukele en la alcaldía de San Salvador y quien, según investigaciones de la Fiscalía y periodísticas, no es extraño a las negociaciones con pandilleros,

Marroquín es un artista rapero, grafitero e interventor cultural, conocido también como “Slipt”. Fue señalado en una investigación fiscal y en una investigación periodística, en los años 2016 y 2018, respectivamente, como el interlocutor entre el gobierno municipal de Bukele en la alcaldía de San Salvador y las pandillas que operan en la capital para lograr diversos acuerdos.

La unidad que dirigirá Marroquín fue creada inicialmente en la alcaldía capitalina durante la administración de Bukele en su periodo 2015-2018; entonces también la dirigió Marroquín. Ahora esa dirección estará bajo el abrigo del Ministerio de Gobernación, cuyo titular es Mario Durán, exconcejal de la alcaldía de San Salvador, miembro del partido Nuevas Ideas y mano derecha de Bukele durante dicha gestión.

Durán también ha sido señalado en investigaciones de la Fiscalía de haber sido interlocutor entre el equipo de Bukele y las pandillas.

Según explicó el presidente el martes, el trabajo de Marroquín y la Unidad de Reconstrucción de Tejido Social será “coordinar al resto de gabinetes para entrar a esos territorios”. Para ello, le ha asignado inicialmente un presupuesto “pequeño” de $2 millones de dólares, que “eventualmente ocupará en el territorio” y que aumentará en algún tiempo que no definió.

Para la primera fase de su plan, el gobierno de Bukele solicitó a la Asamblea Legislativa un refuerzo presupuestario de $31 millones para alimentación de policías y soldados, entre otros. Para esta segunda fase, Bukele anunció que solicitará $91 millones.

Acuerpado por quince funcionarios, algunos ya conocidos y otros recién nombrados, Bukele explicó en una conferencia de prensa que esta es la fase “positiva” de su plan de seguridad llamado “Control Territorial”, el cual, además detalló, está dividido en siete fases que irá anunciando una a una. La primera fase consistió solamente en medidas represivas y de disuasión: incremento de presencia policial y militar en las comunidades, endurecimiento de las medidas carcelarias y el envío de mensajes amenazantes a las pandillas; algo que ya habían hecho los anteriores gobiernos.

Entre los nuevos nombramientos se encuentran su hermano, Yamil Bukele, quien fue asignado como director del Instituto Nacional de los Deportes (INDES); y el locutor Salvador Alas, conocido popularmente como “La Choly”. Estos dos, aunque no tendrán incidencia directa en el tema de pandillas, forman parte de una estrategia para “competir” con el reclutamiento de jóvenes por parte de las pandillas, según explicó el presidente. Sobre el nombramiento de su hermano, Bukele ya ha sido sancionado por el Tribunal de Ética Gubernamental (TEG) durante su gestión en la alcaldía por haberlo  designado al frente del Instituto Municipal de Deportes y Recreación (IMDER); sin embargo, volvió a hacerlo argumentando que su hermano es quien tiene las mejores credenciales para administrar el deporte en el país.

“Vamos a hacer no solo lo tradicional, bueno, nada es tradicional, pero de las cosas que ustedes pudieron haber escuchado antes, [ahora] vamos a entrar con grafiti, con breakdance, con freestyle, con skate, vamos a entrar con escuela de DJ’s; es decir, vamos a entrar con todo lo necesario para competirles a las pandillas, vamos a competir a los jóvenes y se los vamos a ganar a las pandillas”, dijo Bukele.

Carlos Marroquín, nuevo director de Reconstrucción del Tejido Social, una dirección que responderá al Ministerio de Gobernación. Foto: Capres

Negociadores

Una investigación que la Fiscalía General hizo en el marco de la operación Jaque establece que, en diciembre de 2015, Marroquín y Durán sirvieron de interlocutores entre el equipo de Bukele y miembros de la MS13.

La operación Jaque fue el primer gran golpe que la Fiscalía le dio a las finanzas de la MS13, la cual incluyó cientos de seguimientos policiales, intervenciones telefónicas y decenas de testigos criteriados. La investigación contó con el apoyo de los Estados Unidos, según confirmaron las autoridades en su momento.

En la página 507 del requerimiento fiscal de la operación Jaque se detalla el evento número ocho al que se le dio cobertura policial. Ese evento es titulado por la Fiscalía como «Evento de reunión de ‘Renuente’ y ‘Trucha’ con representantes de la alcaldía de San Salvador en la Multiplaza del día 21 de diciembre del 2015». Ahí se señala que tanto Marroquín como Mario Durán, ahora ministro de Gobernación, se reunieron con líderes de pandillas en el centro comercial Multiplaza, ubicado en Antiguo Cuscatlán.

De acuerdo con el requerimiento, el 21 de diciembre del 2015 se supo, a través de intervenciones telefónicas, que el pandillero Edwin Ernesto Cedillos Rodríguez, alias “Renuente”, se reuniría con otros miembros de la MS13 y personal de la alcaldía de San Salvador en el centro comercial Multiplaza. Por ello, el subinspector Manuel Humberto López Clemente, jefe de la Fuerza Antiextorsiones de la Policía Nacional Civil (PNC), mandó a seis agentes divididos en tres equipos a darle vigilancia a aquella reunión.

Cuatro agentes ingresaron al centro comercial vestidos de civil con la intención de identificar y fotografiar a las personas que se iban a reunir aquel día en Multiplaza y otros dos agentes se quedaron uniformados en las afueras del centro comercial. Los agentes observaron la reunión dentro del restaurante Pizza Hut y observaron que uno de los que estaba reunido vestía una camisa de la alcaldía de San Salvador.

Minutos después, la reunión terminó y los pandilleros “Renuente” y “Trucha” salieron del restaurante hacia el sótano a abordar un vehículo, mientras que los dos sujetos que aparentemente eran trabajadores de la alcaldía se separaron. Uno de ellos salió del restaurante y se subió a una moto placas M 118-465. Los agentes lograron alcanzarlo cerca del redondel Naciones Unidas y lo identificaron como Carlos Amílcar Marroquín Chicas. Marroquín mostró su dui y dijo que trabajaba en la alcaldía como jefe de la Unidad de Reconstrucción de Tejido Social.

El otro trabajador de la alcaldía de Bukele se quedó unos minutos más dentro del restaurante “como esperando que alguien lo llegara a recoger”, según el informe de los policías. Minutos después llegó a recogerlo otra persona en un vehículo placas N 2-689. El vehículo avanzó hasta las cercanías del Cifco, donde la Policía logró detenerlo. Ahí identificó como pasajero a Mario Edgardo Durán Gavidia, quien había abordado el vehículo en Multiplaza, y como conductor a Roberto Barrera, quien se identificó como motorista de la alcaldía de San Salvador. Para entonces, Mario Durán era concejal de la alcaldía de San Salvador y fungió en muchas ocasiones como alcalde en funciones mientras Bukele se encontraba fuera del país.

De acuerdo con una publicación periodística de El Faro de junio de 2018,  el trabajo de Marroquín como enlace entre las pandillas y el equipo de Bukele comenzó durante la campaña para las elecciones de alcaldes y diputados de 2015. Para entonces, según la investigación, Bukele necesitaba entrar a la colonia IVU, en San Salvador, luego de que su contrincante Norman Quijano no logró ingresar “por motivos de seguridad”, y fue Marroquín quien negoció con la facción Revolucionarios del Barrio 18 para que el entonces candidato y su equipo ingresaran a la comunidad con tranquilidad.

“A cambio de la bienvenida, la pandilla pidió un mínimo: una fiesta infantil para los chiquillos de la colonia, con piñatas y juegos. El candidato accedió. Valía la pena. También recibieron un listado, elaborado por la pandilla misma, con una serie de solicitudes encaminadas a ofrecer trabajo, formación y entretenimiento para los jóvenes de la colonia”, dice la publicación de El Faro.

De acuerdo con la investigación periodística, “Slipt” también consiguió mediar, “tanto con la facción Revolucionarios del Barrio 18, como con la Mara Salvatrucha-13, para que estas organizaciones no boicotearan algunos de los proyectos insignia de la Alcaldía, como la recuperación de algunas cuadras del Centro Histórico, la creación del Mercado Cuscatlán y las distintas ediciones de las fiestas agostinas”.

Antecedente en Gobernación

Lo que Bukele está proponiendo ahora tiene un precedente: durante la gestión de su antecesor, Salvador Sánchez Cerén, el Ministerio de Gobernación albergó a personas con experiencia como interlocutores entre las pandillas y el gobierno.

Antes de Mario Durán, el Ministerio de Gobernación estuvo dirigido por Arístides Valencia, un dirigente, exdiputado del FMLN y hombre de confianza de Sánchez Cerén. Valencia también se reunió con líderes de las pandillas.

Una investigación conjunta de Revista Factum, El Faro e InSight Crime reveló en 2016 dos videos en los que se ve a Valencia y al exministro de Seguridad Benito Lara reunidos con líderes de las tres pandillas negociando favores políticos a cambio de beneficios. Los funcionarios llegaron a hablar incluso de un plan de créditos hasta por $10 millones para los pandilleros. Para la fecha estimada de la reunión, Valencia era diputado y posteriormente pasó a ser ministro de Gobernación con el triunfo de Sánchez Cerén en 2014.

Al momento de aquella publicación, ni el entonces ministro Valencia ni Benito Lara quisieron responder a las interrogantes de este medio sobre sus reuniones y propuestas a los líderes de pandillas.

Este martes 2 de junio, durante la conferencia de prensa en la que Bukele anunció la fase II de su plan antipandillas, Factum intentó preguntarle sobre el papel de Carlos Marroquín y Mario Durán en su estrategia; sin embargo, la conferencia de prensa fue suspendida antes de permitir la pregunta de este medio.

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